{"id":885,"date":"2020-01-21T13:16:51","date_gmt":"2020-01-21T12:16:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/?p=885"},"modified":"2020-01-21T13:17:41","modified_gmt":"2020-01-21T12:17:41","slug":"la-vida-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/noticias\/sin-categoria\/la-vida-de-todos\/","title":{"rendered":"La vida de todos."},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Colis<\/p>\n\n\n\n<p>Responder a la propuesta\nde escribir <em>a vuelapluma<\/em> me parece\ndif\u00edcil, arriesgado y por tanto interesante, no en vano <em>nos toca vivir, como a todos los hombres, malos tiempos, <\/em>donde muchas\ncosas parecen realizarse sin meditar y al mismo tiempo sin vacilaci\u00f3n, <em>con la cara del que sabe<\/em>; tiempos donde\nnuestra vida, emociones y sentimientos se depositan en la l\u00ednea de tiempo de\nlas redes sociales, all\u00ed donde la mercanc\u00eda somos nosotros mismos. Tiempos y\nespacios <em>cansados, l\u00edquidos, esf\u00e9ricos<\/em>,\ndonde se vaticina que estamos ya irremediablemente perdidos. A todos nos duele\nla espalda y nos duele Trump; el calor impropio del oto\u00f1o, el rentable \u2013para\nalgunos- individualismo que devuelve la fragmentaci\u00f3n y la soledad; el tipo\nsolitario que se hace un <em>selfie <\/em>en un\nparque vac\u00edo, la desconfianza como principio; la mujer vulnerada, el ni\u00f1o\nacosado, sus <em>vidas<\/em> <em>da\u00f1adas<\/em>, la necesaria invisibilidad del\notro, el neoliberalismo y su mercado laboral <em>canalla<\/em>; el poder inadvertido, Alexa por toda compa\u00f1\u00eda, el malestar\nque busca remedio en la consulta;&nbsp; <em>la ni\u00f1a que ya no quiere ser princesa<\/em>,\nque quiere ser <em>influencer<\/em>, nuestros &nbsp;datos a la luz, la&nbsp; tuitera &nbsp;impostora que te canta las verdades, la imagen\nfalsa, el <em>fake<\/em>; lo gordo, flaco, lo\nflaco, gordo, el mundo al rev\u00e9s; la verdad maquillada, lo blanco o lo negro, la\nextinci\u00f3n de los matices; los salvadores que regresan del pasado, el algoritmo\nque conduce y reconduce, que vigila y castiga; la muerte del discurso, Me\ngusta, No me gusta, Me divierte; la pospalabra, la posverdad, el e<em>slogan<\/em> emotivo, <em>no fumes, vapea la libertad<\/em>; <em>el\nmundo en tus manos<\/em>.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de estas\naguas turbulentas los ciudadanos, a contracorriente, se levantan por las\nma\u00f1anas y contin\u00faan con sus vidas. Se quejan, protestan, se agrupan por\nbarriadas, quiz\u00e1 fantasean con mundos habitables; incluso los audaces,\nnumerosos, reflexionan y deliberan sobre nuevos caminos que muestren la salida.\nPor lo dem\u00e1s, durante el d\u00eda, el bullicio de la calle distrae y en su trasiego\nnos embarga la fascinaci\u00f3n de que el mundo contin\u00faa como si tal cosa; y en ese\nteatrillo del mundo regresa la preocupaci\u00f3n por lo cotidiano, el trabajo, la\nempresa, la familia, el dinero, el cuidado de la salud, los estudios de los\nni\u00f1os, los planes, los proyectos, en fin, materiales con los que se construye<em> la vida de todos<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta sociedad de\nla incertidumbre es donde se ubica la <em>vida\nde todos<\/em>, lugar que aunque precario es el que habitamos y&nbsp; \u00fanico&nbsp;\nque podemos ofrecer a quien aspira a integrarse con pleno derecho en el\ngrupo social y el mundo del trabajo. \u00bfEsperamos la llegada de un mundo mejor\npara incluir al excluido? &nbsp;Resulta\ndif\u00edcil concebir otra inclusi\u00f3n que la incondicional, en la que el sujeto,\ndue\u00f1o de sus decisiones, puede participar y comprometerse con el grupo social\nal que pertenece, llueva o truene afuera, maltrecho el grupo o no, y si\nmaltrecho, mayor arrojo y dignidad alberga la voluntad de sumarse. Otra forma\nde inclusi\u00f3n se presenta como un simulacro, un regreso a la sobreprotecci\u00f3n y\nel desplazamiento, erigirse voz que habla por los otros; un desconocimiento \u2013y\nesto se antoja lo m\u00e1s grave- de la condici\u00f3n, potencialidad&nbsp; y aspiraciones de las personas atendidas. \u201c<em>Personas&nbsp;\nde servicios sociales est\u00e1n con los enfermos mentales todo el d\u00eda,\nrealmente han ocupado actualmente el lugar que antes ten\u00eda el psiquiatra; el\npsiquiatra antes viv\u00eda en los manicomios&nbsp;\ny pasaba el d\u00eda con los enfermos mentales. Eso ha desaparecido.&nbsp; El psiquiatra ahora ve al enfermo diez\nminutos o un cuarto de hora en el mejor de los casos (\u2026) Si est\u00e1s con \u00e9l todos\nlos d\u00edas, ves que es una persona que por un lado no est\u00e1 loca sino que es\ncompletamente normal, igual que nosotros<\/em>\u201d, dice el psiquiatra Fernando\nColina.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que la\nconozco, y la conozco desde &nbsp;su inicio, la\nrehabilitaci\u00f3n laboral nace fundamentalmente como cuidado y apoyo a la voluntad\nde participaci\u00f3n del individuo; s\u00f3lo desde la ocurrencia se puede atribuir a la\nrehabilitaci\u00f3n laboral el af\u00e1n de sumar sujetos productivos a las viejas y\nnuevas formas de explotaci\u00f3n laboral. Invalida y menosprecia, desconoce en su\nintegridad al sujeto atendido, quien sostiene que la atenci\u00f3n rehabilitadora,\natravesada por la ideolog\u00eda neoliberal, pretende convertirlo en mero agente productivo.&nbsp; Detr\u00e1s de esta afirmaci\u00f3n me temo se\nvislumbra, disfrazada de<em> un correcto <\/em>progresismo,\nla vieja concepci\u00f3n del sujeto paciente, desconocido, sometido a la voluntad\nprofesional, pasivo, &nbsp;entretenido, del\nque poco o nada puede&nbsp; esperarse, el que a\npoco o a nada puede aspirar, el que poco o nada puede aportar. Sucede que ahora\nla participaci\u00f3n es un derecho, un proyecto personal que debe de ser apoyado y\nacompa\u00f1ado hasta el grado que el propio sujeto estime y valore. <em>Es obligaci\u00f3n de nuestras sociedades empoderar\nlas capacidades b\u00e1sicas de todos los seres humanos para que puedan desarrollar\naquellos planos de vida que tengan razones para valorar<\/em>, escribe Amartya\nSen. Y en esta l\u00ednea, <em>cuando alguien dice\nque en los centros de atenci\u00f3n se deber\u00eda consultar a los afectados cuando se\nest\u00e1 tomando una decisi\u00f3n importante para su vida, no est\u00e1 expresando una\nopini\u00f3n, est\u00e1 hablando en t\u00e9rminos de justicia<\/em>, aporta la fil\u00f3sofa Adela\nCortina. &nbsp;La rehabilitaci\u00f3n laboral pretende\napoyar una incorporaci\u00f3n paulatina y pretendida por el sujeto a la <em>vida de todos<\/em>, y desde all\u00ed, afirmar la &nbsp;pertenencia al grupo y propiciar su\nparticipaci\u00f3n. A este respecto,\ns\u00f3lo una pincelada m\u00e1s. Aun en nuestro pa\u00eds y en muchas otras zonas del mundo,\nlas personas afectadas por Trastorno Mental Grave no pueden elegir &nbsp;la formaci\u00f3n o el trabajo como instrumento\npara escapar de una situaci\u00f3n de necesidad,&nbsp;\naislamiento, &nbsp;desamparo, cronicidad,\ninactividad o exclusi\u00f3n. Simplemente, no es para ellos una opci\u00f3n.&nbsp; Ello se debe a que los seres humanos elegimos\nentre opciones que consideramos a nuestro alcance; descartamos aquellas que\nconsideramos inalcanzables, bien por falta de recursos, bien por la asunci\u00f3n\nesencial de la propia condici\u00f3n estigmatizada &nbsp;o simplemente porque no tenemos conocimiento\nsobre ellas. Este sesgo cognitivo bajo el que funcionamos &nbsp;limita nuestra toma de decisiones, que\ningenuamente creemos libre. Ello nos obliga a los dem\u00e1s a aumentar la\ninformaci\u00f3n y perseverar en la lucha&nbsp; <em>contra el estigma <\/em>y su expresi\u00f3n m\u00e1s\nlacerante, el autoestigma. Esta provisi\u00f3n\nde informaci\u00f3n debe incluir tambi\u00e9n a los profesionales de la salud, que\nmantienen todav\u00eda ignorancia o consciente escepticismo sobre las\npotencialidades &nbsp;del sujeto, al que se\ndeben y est\u00e1n al servicio como profesionales de lo p\u00fablico. &nbsp;Lo mismo ocurre con el concepto de\n\u201crecuperaci\u00f3n\u201d, <em>que nos habla de la\nposibilidad de emerger como persona m\u00e1s all\u00e1 de los efectos del trastorno<\/em> y\nque est\u00e1 descrita y afinada en otras mil definiciones. \u00bfAcaso conocen todos los\nafectados ese planteamiento del problema y las opciones que propone? Esa\nperspectiva, que naci\u00f3 entre los afectados, debe llegar a los profesionales\nque, partidarios o no, creyentes o ateos, est\u00e1n obligados a trasmitirla a sus\npacientes. El lado m\u00e1s fastidioso de la \u00e9tica es que nos obliga, y esa es\nprecisamente su esencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta <strong><em>vida\nde todos<\/em><\/strong>, en lo que tiene de cotidiano, lejos de desarrollarse en la\nquietud se construye en permanente movimiento y &nbsp;el hombre transita por ella de manera\ndin\u00e1mica. Pico della Mirandola, en el siglo XV, escrib\u00eda en <em>Elogio de la dignidad humana<\/em> que los\notros seres vivos que habitan la tierra&nbsp;\nfueron creados con dones superiores a los recibidos por el ser humano;\nellos pose\u00edan lugar predeterminado en el mundo y <em>son<\/em> lo que <em>son<\/em> de forma\ninmutable. La privaci\u00f3n de estos dones nos abocaba a la errancia y por as\u00ed\ndecirlo, nos convert\u00eda en seres destinados a completar la tarea inacabada de un\ndios indolente. Ese viaje nos nutre, azota y modela como el escultor trabaja su\nbarro;&nbsp; al contrario que la escultura\nresultante, que se yergue presente e inm\u00f3vil, el vulnerable sujeto que somos\natraviesa con esfuerzo un pasillo hacia el futuro en cuyo transcurso se da\nforma y contenido a s\u00ed mismo. Debe interesarnos y comprometernos la idea de la\nmujer y el hombre que busca y se constituye como proyecto; esa capacidad de\nproyecci\u00f3n que abre el horizonte a la posibilidad nueva, posibilidad que se\nvuelve asiento de la esperanza. La funci\u00f3n de la esperanza es generar un\nexcedente, un impulso que dirija la acci\u00f3n en el momento presente. El\ndiagn\u00f3stico psiqui\u00e1trico lleva con frecuencia adherido&nbsp; el \u201c<em>abandonad\ntoda esperanza<\/em>\u201d que puede leerse <em>a\nlas puertas del infierno de Dante.<\/em> Ello&nbsp;\nsupone privar al individuo del aire que necesita para vivir, asfixiarlo,\nanonadarlo, convertirlo en la estatua de antes, &nbsp;quieta, presente y sin tiempo. El presente est\u00e1\nimpregnado de la expectativa de lo que est\u00e1 por venir. El proyecto, a la vez\nque nos salva y da sentido, nos compromete y, en cierto modo, mediante un hilo &nbsp;invisible, tira de nosotros; el objetivo\nrequiere respuesta y movimiento en el momento mismo que lo establecemos. <\/p>\n\n\n\n<p>El Centro de\nRehabilitaci\u00f3n Laboral se instala en tierra fronteriza, pues est\u00e1 concebido\ncomo lugar de tr\u00e1nsito hacia la comunidad, adquiridas las herramientas y\npresentes los apoyos&nbsp; para afrontar sus\nvariados requerimientos. Ese tr\u00e1nsito es tambi\u00e9n un camino hacia el otro y los\notros. Entendemos al sujeto en tanto sujeto de relaci\u00f3n, biogr\u00e1fico, simb\u00f3lico,\ndotado de lenguaje, cuya expresi\u00f3n integral se muestra en su contacto con los\notros. Muy dura pero significativamente se escribi\u00f3: <em>El infierno son los otros<\/em>. El otro supone, por as\u00ed decirlo, una presencia\nque a la vez nos salva o nos condena, acompa\u00f1a o a\u00edsla, asombra y seduce, o por\nel contrario disgusta, contrar\u00eda y causa nuestro desasosiego. Si hablamos de la\nesperanza, tambi\u00e9n debemos hacerlo de la confianza, que es la esperanza\ndepositada en los otros; si&nbsp; de vivencia,\nhablar\u00edamos mejor de convivencia; si de responsabilidad con m\u00e1s raz\u00f3n\nhablar\u00edamos de compromiso, promesa que importa y contempla la presencia del\notro y de los otros. Hablamos mucho del v\u00ednculo, de la conveniencia de <em>establecer v\u00ednculos<\/em>; pero en ese\nprop\u00f3sito aparece a la vez el po\u00e9tico enlazamiento, cuanto tambi\u00e9n,\netimol\u00f3gicamente, la atadura y el encadenamiento. Aun incluso la palabra\n\u201ccompa\u00f1ero\u201d nos habla de la apremiante presencia del otro, con quien\nestablecemos el compromiso de compartir el pan. En el grupo social parece\nineludible el establecimiento de compromisos, y no me refiero a una mera\nrelaci\u00f3n de intercambio mediada por alg\u00fan tipo de contrato, sino, en definici\u00f3n\nde C\u00e9sar Rendueles, \u201c<em>tipo de v\u00ednculos\nsociales que no pueden ser entendidos ni como una imposici\u00f3n ni tampoco como\nuna libre elecci\u00f3n, como una mera preferencia. Ese compromiso, al menos a\nveces, constituye una fuente de realizaci\u00f3n personal. Lo que se opone al\nindividualismo y al malestar que acarrea, no es el altruismo, no es la empat\u00eda,\nlo que se opone es el&nbsp; compromiso<\/em>.\u201d\nLos objetivos del compromiso var\u00edan en grado y conforme avanzamos en nuestra\ntrayectoria vital pueden ser cada vez m\u00e1s ambiciosos y exigentes; pero siempre\ndan forma a nuestra pertenencia y participaci\u00f3n en el grupo. A este respecto,\nla rehabilitaci\u00f3n laboral es lugar de tr\u00e1nsito cuya duraci\u00f3n depende de las\ncambiantes necesidades del sujeto, un proceso ni corto ni largo, pero siempre\ndin\u00e1mico; tampoco tiene un final predeterminado ni su resoluci\u00f3n responde a un <em>deber ser<\/em> que acaba irremisiblemente en\nel empleo. Como parte de un itinerario de formaci\u00f3n o empleo caben logros que\ntienen que ver con la participaci\u00f3n y el compromiso en recursos de la\ncomunidad, asociaciones&nbsp; de diversa\n\u00edndole (espacios de igualdad, deportivas, culturales, ocio) donde el sujeto se\nincorpora con naturalidad siendo ciudadano en el grupo de ciudadanos;\nvoluntariado, donde a la participaci\u00f3n y el compromiso se a\u00f1ade el valor de\nprotagonizar el apoyo y el cuidado de otras personas con sus particulares\ndificultades (grupos de personas sin hogar, mayores, otras discapacidades),\ndonde el sujeto, adem\u00e1s de participante se erige como cuidador que ayuda a\notros y teje&nbsp; a su alrededor redes\nsociales naturales y con significado. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>En la autonom\u00eda y responsabilidad est\u00e1 la\nsanaci\u00f3n<\/em>, dec\u00eda Jean Oury; <em>Algo de\nsanaci\u00f3n hay en el hacerse cargo y en el abandono del victimismo<\/em>, a\u00f1ade\nAmador Fern\u00e1ndez Savater. El fil\u00f3sofo Han,&nbsp;\npor su parte, propone &nbsp;otro camino\nhacia la sanaci\u00f3n, <em>dejar atr\u00e1s el\nnarcisismo y mirar al otro, darse cuenta de su dimensi\u00f3n, de su presencia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">*En este texto, en cursiva, se citan neologismos, frases y versos de Jorge Luis Borges, Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo,\u00a0 Byung-Chul Han, Zygmunt Bauman, Peter Sloterdijk, T. W. Adorno, C\u00e9sar Rendueles, Joaqu\u00edn Sabina. George Steiner. Jean Paul Sartre. <\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo publicado en el Bolet\u00edn n\u00ba33 de la AMRP. Asociaci\u00f3n Madrile\u00f1a de Rehabilitaci\u00f3n Psicosocial, en Diciembre de 2019.  <a href=\"http:\/\/www.amrp.info\/?p=1202\">http:\/\/www.amrp.info\/?p=1202<\/a> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Colis Responder a la propuesta de escribir a vuelapluma me parece dif\u00edcil, arriesgado y por tanto interesante, no en vano nos toca vivir, como a todos los hombres, malos tiempos, donde muchas cosas parecen realizarse sin meditar y al mismo tiempo sin vacilaci\u00f3n, con la cara del que sabe; tiempos donde nuestra vida, emociones [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":174,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[3346,3345,3347],"be_disease":[],"be_general":[],"be_media_type":[],"class_list":["post-885","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-a-vuelapluma","tag-jose-colis","tag-la-vida-de-todos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/885","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/users\/174"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=885"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/885\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":887,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/885\/revisions\/887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=885"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=885"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=885"},{"taxonomy":"be_disease","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/be_disease?post=885"},{"taxonomy":"be_general","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/be_general?post=885"},{"taxonomy":"be_media_type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.somospacientes.com\/crl-nueva-vida\/wp-json\/wp\/v2\/be_media_type?post=885"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}