La hipotensión intracraneal espontánea es una patología poco frecuente y aún infradiagnosticada cuyo síntoma más característico puede pasar desapercibido: un dolor de cabeza que empeora al ponerse de pie y mejora al tumbarse. Este signo, conocido como cefalea ortostática, es una de las claves para identificar una enfermedad que puede afectar gravemente a la calidad de vida de los pacientes.
Con el objetivo de mejorar el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, el Hospital Quirónsalud Madrid acogerá los días 23 y 24 de abril el primer simposio en España dedicado a esta patología y a los trastornos de la dinámica del líquido cefalorraquídeo. El encuentro reunirá a expertos internacionales de centros de referencia como Duke University, Johns Hopkins o la Universidad de California en San Francisco, en una cita que busca impulsar el conocimiento y la investigación en este ámbito.
Desde la Asociación de Hipotensión Intracraneal y Fugas de LCR (Ahifuga) se está impulsando este evento. Y es que para los pacientes, este tipo de iniciativas representa una oportunidad para avanzar hacia un diagnóstico más rápido y tratamientos más eficaces, reduciendo el impacto de una enfermedad que, a día de hoy, sigue siendo poco conocida.
Abordaje más integral
El simposio servirá también para presentar el Instituto de Trastornos de la Hemodinámica del Líquido Cefalorraquídeo, una iniciativa que apuesta por un enfoque multidisciplinar que integre distintas especialidades médicas. Este modelo busca mejorar la atención a pacientes con patologías relacionadas con el líquido cefalorraquídeo, entre ellas la hipotensión intracraneal espontánea, las fístulas o los trastornos de presión intracraneal.
Según explica Claudio Rodríguez Fernández, neurorradiólogo intervencionista del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid y jefe del Departamento de Neurorradiología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, esta patología se produce cuando ?la disminución del volumen y la presión del líquido cefalorraquídeo provoca lo que denominamos hipotensión intracraneal espontánea?.
Cuando el cerebro pierde su soporte
El líquido cefalorraquídeo actúa como un amortiguador natural del cerebro, facilitando su protección, nutrición y eliminación de desechos. Cuando se produce una fuga, este equilibrio se rompe y el cerebro desciende por efecto de la gravedad, provocando dolor y otros síntomas neurológicos.
Además del dolor de cabeza, los pacientes pueden experimentar dificultades de concentración, náuseas, pitidos en los oídos, dolor cervical o problemas de equilibrio. En algunos casos, el dolor no aparece de forma inmediata al levantarse, sino que empeora a lo largo del día.
Difícil de diagnosticar
Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los pacientes es el retraso diagnóstico. La hipotensión intracraneal espontánea puede confundirse con otras patologías como la migraña o la cefalea tensional, e incluso con malformaciones neurológicas.
?Hasta un 20% de los pacientes con fuga real de líquido cefalorraquídeo presentan resonancias magnéticas normales?, advierte Rodríguez, lo que complica aún más su identificación.
Esta falta de reconocimiento tiene un impacto directo en los pacientes, que pueden pasar años sin un diagnóstico adecuado. En este contexto, asociaciones como Ahifuga desempeñan un papel fundamental en la visibilización de la enfermedad y en el apoyo a las personas afectadas.
Tratamientos cada vez más precisos
El abordaje de esta patología se realiza de forma escalonada. En fases iniciales, se recomienda reposo, hidratación y cafeína. Si no hay mejoría, se recurre a técnicas como el parche hemático epidural, que permite sellar la fuga mediante la inyección de sangre del propio paciente.
En los casos más complejos, se emplean técnicas más avanzadas, como la aplicación de pegamento de fibrina o procedimientos de embolización y cirugía.
La innovación tecnológica también está mejorando los resultados. La tomografía computarizada photon counting permite localizar con mayor precisión las fugas y aumentar el éxito de los tratamientos, además de reducir la exposición a radiación.