Unidos por la salud

Pertenece y transforma la comunidad de pacientes

En las últimas décadas, la ciencia ha logrado avances extraordinarios en el ámbito de las enfermedades poco frecuentes. Hablamos de secuenciación genética, diagnóstico molecular o el desarrollo de terapias dirigidas y medicamentos huérfanos que hace apenas unos años parecían impensables. Sin embargo, este éxito y progreso biomédico contrasta con la angustiosa realidad que viven las personas y sus familias. Y es que, sus vidas siguen marcadas por la incertidumbre, el peregrinaje entre consultas, la fragmentación asistencial y la dificultad para acceder de forma equitativa a los recursos disponibles.

Uno de los retos históricos más significativos en el ámbito de las enfermedades poco frecuentes es el diagnóstico. En muchos casos, puede demorarse años debido a la baja prevalencia, la escasa sospecha clínica y la complejidad de los síntomas, que a menudo se confunden con otras patologías más comunes. Durante ese largo periodo de incertidumbre, las familias atraviesan un auténtico peregrinaje médico, acumulando pruebas, consultas y segundas opiniones sin respuestas claras. Este proceso genera un profundo desconcierto, ansiedad constante y un desgaste psicológico considerable, marcado por la sensación de no ser escuchados o comprendidos.

De hecho, en algunas ocasiones, nunca llega un diagnóstico para lo que ocurre. A pesar de las pruebas, las consultas especializadas y los avances tecnológicos, hay pacientes que permanecen en lo que se conoce como ?diagnóstico en la sombra? o situación de enfermedad sin filiar. ?Muchas familias nos dicen que, si tuvieran que elegir, preferirían un diagnóstico de cáncer antes que seguir viviendo sin nombre para lo que les pasa?, explica Carmen Sáez, presidenta de Objetivo Diagnóstico. ?No porque el cáncer sea una enfermedad menor, sino porque al menos tiene un protocolo, un camino, una hoja de ruta. Cuando no hay diagnóstico, no hay plan, no hay pronóstico, no hay certezas. Y esa falta de horizonte es devastadora?, lamenta.