Unidos por la salud

Pertenece y transforma la comunidad de pacientes

A pesar de los últimos avances en el ámbito del trasplante, el rechazo del órgano trasplantado sigue siendo uno de los principales retos clínicos. Una realidad que se ha puesto sobre la mesa durante la 14ª Reunión DETECTA, organizada por Astellas con el aval de la Sociedad Española de Trasplante (SET), y que ha reunido a especialistas nacionales e internacionales en trasplante.

Durante la cita, los expertos coincidieron en que el siguiente paso en el manejo del paciente trasplantado es anticipar el riesgo inmunológico (incluso antes del trasplante) para ajustar el seguimiento y el tratamiento de cada paciente, en lugar de actuar cuando el rechazo ya se ha manifestado. Con este objetivo, se abordó el papel de la estratificación del riesgo inmunológico, un enfoque que permite identificar con mayor precisión qué pacientes tienen más probabilidad de presentar complicaciones a lo largo del tiempo.

Entre las herramientas analizadas destaca la incompatibilidad molecular, que ayuda a afinar la compatibilidad entre donante y receptor más allá de los criterios tradicionales, estimando no solo la presencia de diferencias inmunológicas, sino también su posible relevancia clínica. Esta información puede estar disponible antes de realizar el trasplante.

Al respecto, la doctora Marta Crespo, jefa del Servicio de Nefrología y Unidad de Trasplante Renal en el Hospital del Mar y coordinadora del evento, subraya que ?un reciente estudio multicéntrico presentado en la jornada, en el que se ha evaluado no la cantidad de incompatibilidad molecular sino la calidad de esa incompatibilidad, ha identificado algunas diferencias moleculares que son más perjudiciales, es decir, se asocian con más frecuencia a rechazo del trasplante?.

Como señala esta experta, ?el receptor de trasplante de órgano sólido se enfrenta a dos tipos de riesgo. Por un lado, el riesgo de rechazo que puede derivar de una inmunosupresión insuficiente y, por otro, el riesgo de infección o cáncer por excesiva inmunosupresión o enfermedad cardiovascular asociada a su enfermedad original y a los efectos adversos de los fármacos inmunosupresores. La estratificación de estos riesgos hoy en día es aún poco precisa. Sin embargo, el desarrollo de biomarcadores puede ayudar en la práctica clínica a mejorar el seguimiento del paciente trasplantado?.

Tratamiento inmunosupresor más preciso

En paralelo al avance en herramientas de diagnóstico, el encuentro ha puesto el foco en la evolución de la inmunosupresión, un elemento esencial que ha cambiado la historia del trasplante en las últimas décadas. En palabras del doctor Lluís Guirado, director del Servicio de Nefrología en Fundació Puigvert y uno de los coordinadores del evento, ?en las últimas décadas hemos pasado de un enfoque centrado casi exclusivamente en evitar el rechazo agudo a una visión mucho más amplia, orientada a preservar la función del injerto a largo plazo y la calidad de vida del paciente?.

En este sentido, subraya que el reto actual no es intensificar el tratamiento, sino optimizarlo: ?Hoy entendemos que el desafío no es ?más inmunosupresión?, sino mejor inmunosupresión, ajustada al riesgo inmunológico real de cada paciente?. Para lograrlo, los biomarcadores están adquiriendo un papel clave, pues permiten a los especialistas ?obtener información directa sobre lo que está ocurriendo a nivel inmunológico en el injerto?.

Este enfoque abre la puerta a ajustar la inmunosupresión con mayor precisión, evitando tanto el infra como el sobretratamiento. ?Este uso más personalizado de la inmunosupresión tiene el potencial de reducir complicaciones metabólicas, cardiovasculares, infecciosas y neoplásicas, que hoy son una causa principal de morbimortalidad en el paciente trasplantado. Además, permite actuar de forma precoz sobre procesos de daño crónico del injerto, antes de que sean irreversibles. En conjunto, este enfoque representa un paso clave hacia un trasplante más seguro, más duradero y centrado en el paciente, que es precisamente el objetivo que perseguimos con encuentros como DETECTA?, concluye.

Más allá de los avances que ya empiezan a integrarse en el seguimiento clínico, la reunión ha reservado un espacio para explorar oportunidades de futuro que podrían cambiar el escenario del trasplante a medio y largo plazo. Entre ellas, destaca el debate sobre el vínculo entre xenotrasplante y terapia génica, dos campos que, aunque a menudo se presentan por separado, comparten un mismo objetivo: mejorar la tolerancia inmunológica y ampliar las alternativas disponibles para los pacientes.

En este sentido, la doctora Crespo aclara que, ?cuando hablamos de terapia génica aplicada al trasplante, nos referimos a modificar genéticamente células u órganos, ya sea del donante, del receptor o incluso del propio injerto, para hacerlos más ?compatibles? desde el punto de vista inmunológico o más resistentes al daño. Por tanto, no se trata de curar una enfermedad genética concreta, sino de modular la respuesta inmunitaria. Por ejemplo, se puede intentar que el injerto exprese moléculas que frenen la activación inmunológica, que resista mejor la inflamación o que sea menos reconocible por el sistema inmune del receptor?.

?El ?puente? más claro entre terapia génica y xenotrasplante es precisamente la edición genética del animal donante?, aclara la especialista del Hospital del Mar. ?En el caso del xenotrasplante renal con órganos de cerdo, se utilizan técnicas de edición genética para eliminar antígenos responsables del rechazo hiperagudo y añadir genes humanos que regulen la coagulación o la activación del complemento y la respuesta inmune. Es decir, el xenotrasplante moderno es, en esencia, trasplante apoyado en ingeniería genética avanzada?.

Con iniciativas como DETECTA, Astellas refuerza su compromiso con el trasplante, un ámbito en el que lleva más de 30 años trabajando junto a los profesionales sanitarios para contribuir a mejorar el abordaje clínico y los resultados en los pacientes trasplantados.

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), a través del Grupo de Vacunas y Enfermedades Infecciosas del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS), advierte del incremento sostenido de casos de sarampión en España y subraya la necesidad urgente de reforzar las coberturas vacunales, especialmente de la segunda dosis de la vacuna triple vírica, como medida clave para contener la reemergencia de una de las enfermedades con mayor capacidad de transmisión conocida.

?El sarampión vuelve a situarse en el centro de la actualidad sanitaria?, señala Ana Pilar Javierre, médica de familia y comunitaria y coordinadora del Grupo de Vacunas del PAPPS de la semFYC. La especialista insiste en que el actual repunte ?no responde a una pérdida de eficacia vacunal, sino a la existencia de bolsas de población vulnerable no vacunada?.

Javierre recuerda que la vacunación constituye la herramienta preventiva más eficaz frente al sarampión. ?Con dos dosis de la vacuna triple vírica se alcanza una protección superior al 97%, de carácter duradero?, explica. En España, mientras la cobertura de la primera dosis alcanza el 97%, la segunda se sitúa entre el 91% y el 93%, un diferencial que amplía el número de personas susceptibles.

Siguiendo los criterios de la OMS, que establecen la necesidad de alcanzar coberturas superiores al 95% con dos dosis, la semFYC insiste en revisar sistemáticamente el estado vacunal, especialmente en personas nacidas a partir de 1978. En el caso de personas procedentes de otros países, si no se dispone de acreditación documental de vacunación, deben considerarse no inmunizadas y completar la pauta con dos dosis administradas gratuitamente en los centros de salud. Al tratarse de una vacuna de virus vivos atenuados, está contraindicada en personas inmunodeprimidas y en mujeres embarazadas.

Cadena de transmisión continuada

El sarampión se transmite por vía respiratoria y presenta una extraordinaria capacidad de contagio: un solo caso puede infectar entre 18 y 30 personas susceptibles, lo que lo convierte en una enfermedad hasta doce veces más transmisible que la gripe. En la Comunidad de Madrid, según el último Boletín Epidemiológico, en las primeras ocho semanas de 2026 se han notificado 27 casos, frente a uno en el mismo periodo del año anterior, lo que evidencia un incremento muy significativo de la incidencia.

Ante el aumento significativo de casos en España, la especialista de familia recuerda que, el Comité Regional Europeo de Verificación del Sarampión y la Rubéola de la Organización Mundial de la Salud emitió un informe el este 27 de enero de 2026 concluyó que en España se ha restablecido la transmisión del sarampión, al no poder descartarse la existencia de una cadena de transmisión continuada durante más de doce meses, criterio que define la endemia conforme a los estándares internacionales.

El comité ?que había certificado a España como país libre de transmisión endémica en 2016? señaló que 13 Estados Miembros de la Región Europea se encuentran actualmente en situación de transmisión endémica y que, además de España, otros seis países han restablecido la transmisión. No obstante, destacó la solidez técnica del informe presentado por nuestro país y recomendó reforzar coberturas vacunales por encima del 95% con dos dosis, incrementar la sensibilidad de los sistemas de vigilancia y garantizar respuestas rápidas y coordinadas ante casos y brotes.

Efectivamente, la incidencia de la enfermedad no solo ha aumentado en España, ?cada vez son más los países europeos que han perdido este estatus, fundamentalmente por la existencia de bolsas de población no vacunada?, explica Javierre. Según el Ministerio de Sanidad, ?además de España, otros cinco países han pasado de una situación de eliminación a una de restablecimiento de la transmisión: Armenia, Austria, Azerbaiyán, Uzbekistán y Reino Unido. En total, el sarampión presenta una circulación persistente en 13 países de la región. Entre ellos, Francia, Alemania e Italia han evolucionado desde un escenario de interrupción de la transmisión a una situación de transmisión sostenida?. 

Según datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), en 2024 se notificaron 35.212 casos en la UE/EEE, casi diez veces más que en 2023. El 87% de los casos correspondió a personas no vacunadas, con mayor afectación en menores de un año. En España, durante 2024 se confirmaron 227 casos ?de los cuales el 23,3% fueron importados? y en 2025 se ha mantenido la tendencia ascendente y con 397 casos, casi duplicando los casos del año anterior. Aunque nuestro país conserva coberturas elevadas (96,7% con primera dosis y 93,8% con dos dosis en 2024) y una elevada seroprevalencia poblacional, el incremento de la circulación internacional del virus aumenta la probabilidad de exposición y, en consecuencia, el riesgo de transmisión en grupos susceptibles.

En los últimos tres años se han notificado más de 200.000 casos en Europa. Según los datos epidemiológicos disponibles:

  • El 40% de los casos se produce en menores de 5 años.
  • Más del 35% afecta a mayores de 15 años.
  • Ocho de cada diez personas contagiadas no estaban vacunadas.

España se sitúa entre los países con mayor número de casos en el entorno europeo, solo por detrás de Rumanía y Francia. ?No es un ranking que queramos liderar, todo lo contrario?, subraya la médica de familia, quien señala el fuerte incremento de la incidencia en algunas comunidades autónomas y del alto riesgo de brotes, dado que un solo caso puede contagiar a entre 18 y 30 personas.

Vacunación, la medida más eficaz

Para Javierre ?el objetivo es claro: volver a eliminar el sarampión como problema de salud pública en nuestro país?, concluye. A ojos de la semFYC, para frenar el actual repunte del sarampión es necesario plantear cuatro líneas prioritarias de actuación:

  1. Aumentar las coberturas vacunales, especialmente de la segunda dosis.
  2. Refuerzo de la vigilancia en salud pública, con notificación urgente de casos sospechosos.
  3. Implicación de los profesionales sanitarios en la revisión sistemática de calendarios vacunales.
  4. Información y concienciación de la población sobre la importancia de la vacunación.

El Hospital Universitario El Escorial y la Asociación de Pacientes Anticoagulados y Cardiovasculares (AMAC) han puesto en marcha la Escuela de Coherencia Cardíaca, un programa dirigido a personas con enfermedades cardiovasculares ?especialmente insuficiencia cardiaca? y a sus familiares. La iniciativa, liderada por la cardióloga Lorena Ruiz Bautista, busca ofrecer herramientas prácticas de autocuidado y gestión del estrés que ayuden a mejorar la calidad de vida de quienes conviven con esta patología.

El proyecto forma parte de una colaboración entre el hospital madrileño y la asociación de pacientes para complementar el tratamiento clínico con estrategias que refuercen el bienestar emocional y la autonomía de los pacientes en su día a día.

Una enfermedad con gran impacto

La insuficiencia cardiaca es una de las enfermedades cardiovasculares con mayor impacto en el sistema sanitario. Según datos de la Sociedad Española de Cardiología, alrededor de 770.000 adultos en España conviven con esta patología, lo que representa cerca del 1,9% de la población adulta, porcentaje que aumenta hasta alrededor del 9% entre las personas mayores de 80 años.

Además, cada año se registran aproximadamente tres nuevos casos por cada mil habitantes, y la enfermedad continúa situándose entre las principales causas de mortalidad cardiovascular en el país, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

Regular el diálogo entre cerebro y corazón

La Escuela de Coherencia Cardíaca tiene como objetivo enseñar a los participantes técnicas que favorezcan el equilibrio entre el sistema nervioso y el sistema cardiovascular. Este enfoque, basado en la autorregulación emocional y la gestión del estrés, busca generar estados de bienestar físico y psicológico incluso en el contexto de enfermedades crónicas.

A través de sesiones grupales que combinan contenidos teóricos con ejercicios prácticos, los participantes aprenden estrategias para reducir el estrés, mejorar su bienestar y reforzar su capacidad de autocuidado.

Como explica Ruiz Bautista, ?la salud integral no puede entenderse sólo desde lo físico: armonizar las dimensiones emocional, cognitiva y social es esencial para que los pacientes afronten con mayor estabilidad y confianza su día a día?.

Desde AMAC señalan que iniciativas como ésta permiten reforzar el acompañamiento a las personas con enfermedades cardiovasculares más allá del ámbito estrictamente clínico. El objetivo a medio plazo es poder extender programas similares a otros hospitales, aunque para ello será necesario contar con financiación que permita ampliar el alcance del proyecto.

El presidente de la Federación Española de Fibrosis Quística (FEFQ), Juan da Silva, tiene claro que el movimiento asociativo ya no puede ocupar un papel secundario en el sistema sanitario. En una vídeoentrevista concedida a Somos Pacientes, el representante del colectivo subraya la necesidad de consolidar jurídicamente la participación de las asociaciones y de integrarlas desde el inicio en los procesos de investigación clínica.

La conversación con el también miembro de la Junta Directiva de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) tiene muy presente el Anteproyecto de Ley de Organizaciones de Pacientes, aprobado hace unas semanas por el Consejo de Ministros y actualmente en trámite parlamentario. Para Da Silva, se trata de ?una gran noticia? y de un paso necesario para que el sistema reconozca formalmente la labor que las asociaciones llevan desempeñando desde hace décadas.

Un reconocimiento pendiente

Desde su experiencia al frente de FEFQ, Da Silva recuerda que el movimiento asociativo ha evolucionado profundamente en los últimos años. Las organizaciones se han profesionalizado, han asumido mayores responsabilidades y se enfrentan a crecientes exigencias laborales y administrativas.