El 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down, y como cada año Down España ha lanzado una campaña especial reivindicativa, con el objetivo de mostrar realidades que viven las personas de este colectivo. Con el lema #NoSoyYoEresTú, esta iniciativa interpela directamente a la sociedad para cuestionar los prejuicios que aún condicionan la vida de las personas con esta discapacidad intelectual.
La campaña muestra muchas de las barreras que afrontan las personas con síndrome de Down, que no se deben a sus capacidades, sino a la mirada social que las rodea. “Ellos no tienen el problema, no son un obstáculo. El problema lo tienes tú si piensas que lo son”, explica Agustín Matía, director de Down España, en una entrevista concedida a Servimedia relacionada con esta iniciativa.
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Prejuicios que condicionan la vida cotidiana
A través de varios vídeos protagonizados por personas con síndrome de Down, la campaña muestra situaciones cotidianas que reflejan cómo persisten actitudes de infantilización, sobreprotección o invisibilización en ámbitos como el trabajo, la educación o la atención sanitaria.
Uno de los ejemplos es el de Sara, una joven que acude a una consulta médica acompañada de su padre. Durante la visita, el profesional sanitario se dirige constantemente al progenitor, ignorando a la paciente. “El médico habla con el padre, no habla con ella”, indica Matía, subrayando que este tipo de situaciones reflejan una realidad habitual para muchas personas con síndrome de Down.
Según el director de la organización, estas actitudes responden a una tendencia social a ver antes la discapacidad que a la persona, lo que limita su participación y su capacidad de decisión.
“No son niños eternos”
Desde Down España recuerdan que muchas personas con síndrome de Down adultas sienten que se las trata como si fueran menores de edad, sin tener en cuenta su opinión o su voluntad. “Se sienten arrinconadas. Ven que se les trata diferente”, explica Matía.
La campaña gira en torno a cuatro conceptos —dificultad, impedimento, limitación y problema— que buscan cuestionar los estereotipos asociados a la discapacidad. Cada uno de los vídeos muestra cómo esas etiquetas se convierten en barreras que dificultan el desarrollo personal y la inclusión social.
El mensaje final de cada pieza es contundente: tener síndrome de Down no es el problema; el problema es pensar que lo es.
Más oportunidades para una inclusión real
Desde Down España recuerdan que la inclusión no depende sólo de la voluntad individual, sino también del entorno social, educativo y laboral. La posibilidad de acceder a empleo en empresas ordinarias, participar en entornos educativos en los que tiene cabida la diversidad o desarrollar proyectos de vida independientes son factores muy importantes para avanzar en estos aspectos.
La organización reclama además la reforma de las leyes de discapacidad y dependencia para impulsar modelos menos asistenciales y más centrados en la autonomía personal.
El objetivo de la campaña es, en última instancia, promover un cambio de mentalidad. De hecho, la organización insiste en que hay que trabajar en la idea de que la discapacidad no define completamente a la persona, y que centrarse exclusivamente en ella impide ver el potencial y las capacidades de quienes conviven con el síndrome de Down.