Las organizaciones de pacientes han vuelto a situar en el centro del debate sanitario las consecuencias directas de la huelga médica sobre la atención asistencial. La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) ha reclamado al Ministerio de Sanidad, a las comunidades autónomas y a los representantes del colectivo médico que aceleren las negociaciones. De hecho, se ha tomado muy en cuenta una de sus recomendaciones: aprovechar el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, celebrado el viernes 27 de marzo, para avanzar hacia una solución.

Esta problemática fue la única temática que se abordó en la reunión, que duró más de cuatro horas. En ella se acordó escoger a una organización de pacientes como mediadora de un conflicto que se prolonga desde hace semanas y que está teniendo un impacto creciente en el acceso a consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones, según la POP. La entidad mediadora será escogida en la reunión extraordinaria que el Consejo Interterritorial tendrá el día 9 de abril.

Organizaciones como Esclerosis Múltiple España (EME) respaldan el llamamiento a una resolución urgente y pone el foco en las consecuencias que la situación está teniendo sobre las personas con enfermedades crónicas. “Desde nuestra entidad nos sumamos a este llamamiento para la búsqueda de consenso y entendimiento entre administraciones y representantes del colectivo médico, con el objetivo de priorizar el interés general y la continuidad asistencial de nuestro sistema de salud”, ha añadido Beatriz Martínez de la Cruz, directora de EME.

Retrasos y cancelaciones

Días antes de la celebración del Consejo Interterritorial, la POP alertaba de que la falta de avances en las negociaciones está generando “cancelaciones, demoras, incertidumbre y un evidente desgaste del sistema sanitario”. Una situación que, según subrayaron sus responsables, se traduce en dificultades reales para acceder en tiempo y forma a la atención médica.

El impacto es especialmente significativo en pacientes crónicos, que dependen de un seguimiento continuo. En estos casos, cada interrupción del sistema sanitario implica riesgos añadidos para su salud y calidad de vida.

Desde la POP se insiste en que “cada día que pasa es una oportunidad perdida para la salud de todos”, ya que el retraso en diagnósticos o tratamientos puede agravar la evolución de las enfermedades.

Llamamiento al diálogo efectivo

Uno de los principales mensajes trasladados por las organizaciones es la necesidad de mejorar la información sobre el estado de las negociaciones. La presidenta de la POP, Carina Escobar, señalaba que los pacientes están viviendo esta situación “desde la confusión”, sin conocer con claridad cuáles son los puntos de desacuerdo ni las posibles soluciones.

Por ello, reclamaron “transparencia en las negociaciones” y la puesta en marcha de “vías de diálogo constructivo que no pasen por más días de huelga”. El objetivo principal es alcanzar una solución que permita recuperar la normalidad asistencial en el menor tiempo posible.

Las organizaciones han coincidido en todo momento en que la resolución del conflicto no puede seguir aplazándose. En este sentido, la POP ha hecho un llamamiento a todas las partes implicadas para que “refuercen la capacidad de entendimiento” y prioricen “la protección de los pacientes por encima de cualquier diferencia”.