Unidos por la salud

Pertenece y transforma la comunidad de pacientes

La amiloidosis hereditaria por transtiretina variante (ATTRv), también conocida como enfermedad de Andrade, es una enfermedad rara causada por una mutación en el gen que codifica la proteína transtirretina (TTR), sintetizada principalmente en el hígado. Su complejidad clínica, su carácter hereditario y su impacto multisistémico hacen imprescindible un abordaje coordinado y precoz. Con este objetivo, la Asociación Balear en Amiloidosis (ABeA) y la Asociación Valverdeña de la Enfermedad de Andrade (ASVEA), en colaboración con AstraZeneca, han impulsado un Decálogo de Buenas Prácticas para mejorar el diagnóstico precoz y el manejo integral de esta patología en España.

La ATTRv puede presentarse en forma polineuropática, afectando principalmente al sistema nervioso periférico; en forma cardíaca; o como una variante mixta, lo que complica tanto su diagnóstico como su tratamiento. Además, no todas las personas portadoras de la mutación desarrollan síntomas, lo que añade incertidumbre y dificulta la detección precoz. En España existen focos endémicos en Valverde del Camino (Huelva) y en Mallorca, lo que ha permitido un mayor conocimiento local de la enfermedad, aunque fuera de estas áreas el diagnóstico sigue siendo especialmente complejo.

El documento propone diez líneas estratégicas para avanzar hacia una atención más equitativa e integral:

  1. Formación continuada para profesionales sanitarios de todas las especialidades implicadas.
  2. Acceso equitativo a pruebas genéticas en todo el territorio nacional.
  3. Refuerzo del abordaje multidisciplinar y conexión efectiva entre sanidad y servicios sociales.
  4. Acceso seguro y eficaz a la innovación terapéutica.
  5. Impulso de la investigación y creación de un registro nacional de ATTRv.
  6. Fortalecimiento de los Centros, Servicios y Unidades de Referencia (CSUR).
  7. Humanización de la asistencia, con apoyo psicológico y social.
  8. Promoción de la autonomía de pacientes y familias mediante programas de soporte integral.
  9. Campañas de sensibilización pública, especialmente en zonas de alta prevalencia.
  10. Evaluación continua del modelo asistencial mediante un comité multidisciplinar nacional e indicadores de calidad.

Retrasos diagnósticos y carga emocional

El impacto de la ATTRv no es solo clínico. El retraso diagnóstico ?que puede prolongarse durante años? y el desconocimiento generalizado incrementan la incertidumbre, el aislamiento y el malestar psicológico de los pacientes y sus familias.

Según los datos disponibles, la mayoría de los pacientes consulta a más de cinco médicos antes de recibir un diagnóstico correcto, y solo un 35 % obtiene el diagnóstico en los primeros seis meses desde el inicio de los síntomas. ?Vivir con ATTRv implica afrontar una enfermedad compleja que impacta en todas las dimensiones de la vida. El diagnóstico marca un antes y un después, por lo que es fundamental un abordaje integral y multidisciplinar que combine tratamiento médico, apoyo psicológico y acceso a recursos sociosanitarios?, señala Catilena Bibiloni, presidenta de ABeA.

La carga familiar también es considerable. La progresión de la enfermedad puede afectar la autonomía, los proyectos vitales y la estabilidad económica, mientras que los cuidadores asumen un papel central que puede generar estrés y ansiedad.

Diagnóstico precoz y coordinación, claves del abordaje

El diagnóstico temprano resulta esencial para iniciar tratamiento antes de que el daño orgánico sea irreversible. Sin embargo, la baja prevalencia y la diversidad de manifestaciones clínicas dificultan su detección. El doctor Javier Carrasco, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Juan Ramón Jiménez, subraya que el primer paso es conocer la enfermedad: ?No puede diagnosticarse lo que no se conoce bien. La amiloidosis ATTR requiere un alto grado de sospecha clínica. Los primeros síntomas son lentos e insidiosos y pueden manifestarse en distintos órganos, por lo que la coordinación directa entre especialidades es clave?.

Por su parte, José Luis Poveda, director gerente del Hospital Universitari i Politècnic La Fe, destaca el papel de la farmacia hospitalaria: «El farmacéutico hospitalario no solo garantiza la correcta selección y dispensación de tratamientos innovadores, sino que coordina con el equipo multidisciplinar para asegurar seguridad, eficacia y adherencia terapéutica, impactando directamente en la calidad de vida del paciente?.

En una rosa, solo vemos belleza, pero las espinas que la acompañan pueden causar un dolor punzante al entrar en contacto con la piel. De manera similar, el virus del herpes zóster permanece latente y, cuando se reactiva, puede llegar a desencadenar un dolor intenso, incapacitante e incluso prolongado en algunas personas, especialmente a partir de los 50 años y aquellas que tienen el sistema inmunitario comprometido. La aparición del virus suele ser impredecible, por lo que la campaña pone el foco en la importancia de concienciar y conocer la enfermedad.

Con motivo concienciar y sensibilizar sobre esta enfermedad, GSK ha lanzado ?La espina invisible?. Así, a modo de metáfora del herpes zóster, estas rosas simbólicas han recalado con información sobre los síntomas y complicaciones de esta patología en tres ciudades españolas: Valencia (24 de febrero), Madrid (25 de febrero) y Sevilla (26 de febrero). Además, en la página web https://virusherpeszoster.es  se ha podido encontrar más información sobre esta enfermedad.

La Dra. María Madariaga, presidenta de la Sociedad Española del Dolor, explica que este virus puede provocar una enfermedad muy dolorosa a corto plazo, en los tres primeros meses, durante el herpes agudo o culebrilla. ?El problema es la alta probabilidad de persistencia y mantenimiento a lo largo de meses o años de dolor en la zona, de características neuropáticas, incluso neuralgia postherpética. Este dolor que, en algunos casos puede persistir tras la curación de las ampollas, se trata de una complicación muy incapacitante, especialmente en adultos mayores, y es uno de los cuadros de dolor más refractarios y complejos de tratar que vemos en consultas de las unidades de dolor?, afirma.

El herpes zóster, un virus latente

El virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela, queda latente en el organismo pudiendo reactivarse años más tarde en forma de herpes zóster. Por este motivo, todas las personas que han pasado la varicela – más del 90% de la población adulta en España- está en riesgo de sufrir un herpes zóster. De hecho, se estima que una de cada tres personas de entre 50 y 90 años desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida. A los 85 años, esta probabilidad aumenta a una de cada dos personas. Esto se debe a que el virus puede permanecer latente durante años o décadas en el organismo y activarse en cualquier momento de la vida, especialmente cuando el sistema inmunitario se debilita por el propio envejecimiento, porque se esté recibiendo un tratamiento inmunosupresor o se padezca una enfermedad crónica.

Cuando el virus del herpes zóster se reactiva, los síntomas iniciales más comunes son picor, dolor localizado de tipo quemante o descargas eléctricas, habitualmente en el tórax, abdomen o cara a un solo lado del cuerpo, dolor de cabeza y malestar general que suelen durar entre uno y cinco días. Transcurrido ese tiempo, empieza la fase aguda, en la que aparecen zonas enrojecidas en la piel y pequeñas ampollas con líquido que se agrupan formando racimos, acompañadas de un dolor punzante. La forma en la que aparecen las ampollas es la que da el nombre familiar de ?culebrilla? al herpes zóster.

Al cabo de unos diez días, las vesículas dan lugar a costras que, normalmente, duran entre dos y cuatro semanas, desapareciendo con ellas los síntomas de la enfermedad. Sin embargo, en algunas personas el herpes zóster se puede complicar dando lugar a la neuralgia postherpética, un dolor que persiste después de que la erupción se haya curado y que puede prolongarse meses, o incluso años. El dolor de la neuralgia postherpética puede ser espontáneo continuo, quemante urente y estímulos como corrientes de aire o el roce con la ropa pueden hacerlo más intenso. Este dolor suele caracterizarse por una importante afectación de la calidad de vida, dado que el dolor puede alterar el descanso, el humor e incluso las relaciones personales de quienes lo sufren.

El 20% de los casos de neuralgia postherpética se presenta entre los 60-65 años y el 30%, por encima de los 80 añosm Otras complicaciones menos frecuentes del herpes zóster pueden ser: oftálmicas, que pueden resultar en una pérdida de visión o ceguera, óticas, como el Síndrome de Ramsay-Hunt, cardiovasculares, infecciones pulmonares o sobreinfecciones bacterianas de la piel.

El impacto en la calidad de vida para mayores de 50

Las personas mayores de 50 años y con patologías crónicas tienen un mayor riesgo de sufrir las complicaciones del herpes zóster. Por ello, GSK ha realizado una encuesta entre más de 6.000 adultos por encima de esta edad en diez países (Australia, Austria, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Japón, Polonia y los Emiratos Árabes Unidos), con patologías como la diabetes, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal, asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Los resultados revelan que esta infección y su impacto en la calidad de vida es motivo de preocupación para esta franja de población, entre quienes también se detecta margen de mejora en la información sobre la enfermedad y su manejo.

En concreto, el 78 % de los adultos encuestados manifiesta preocupación por la alteración que pueden sufrir en su vida como consecuencia del herpes zóster. Sin embargo, más de la mitad de los participantes (54 %) reconoce que nunca ha iniciado una conversación sobre esta enfermedad con un profesional sanitario. Además, en relación con las patologías crónicas que presentan los encuestados, uno de cada cuatro (25 %) no cree (erróneamente) que éstas tengan un impacto en su sistema inmunitario ni en su riesgo de sufrir herpes zóster.

Entre quienes ya han padecido herpes zóster, el 42 % afirma que el dolor experimentado fue severo y alteró su día a día, y hasta un tercio asegura que este dolor les impidió realizar su trabajo o actividades cotidianas, como la asistencia a eventos sociales.

Hasta un 39% los pacientes con cáncer padecen dolor neuropático, un problema que aparece como consecuencia del tumor o de los tratamientos oncológicos y que repercute en la calidad de vida y en el estado de ánimo de los afectados.  En concreto, los pacientes suelen padecer hiperalgesia (aumento anormal de la sensibilidad al dolor); alodinia (percepción de dolor ante estímulos táctiles o térmicos como el roce ligero, la ropa, la brisa o cambios de temperatura suaves); y disestesia (ardor, pinchazos, picazón o dolor eléctrico ante estímulos táctiles normales).

Algunos de los factores más comunes de aparición del dolor neuropático crónico son: ser mujer, joven, tener un elevado índice de masa corporal, sufrir el cáncer en un estadio avanzado, estar en tratamiento de quimioterapia o con radiación, exposición previa a eventos traumáticos o sufrir alteraciones de la modulación/inhibición del dolor dentro del sistema nervioso central, entre otros muchos.

Por ello, es fundamental el diagnóstico y abordaje precoz ya que, cuando se detecta y trata de forma tardía, suele haber una peor respuesta al tratamiento analgésico convencional, así como una mayor necesidad de administración de fármacos adyuvantes específicos asociados, o no, a dichos analgésicos. Y es que, estudios señalan que el dolor es el mayor indicador independiente de supervivencia y se ha demostrado que su correcto tratamiento incrementa la supervivencia frente a los que no tienen el dolor controlado.

?A menudo, este dolor no se verbaliza. Hay pacientes que lo asumen como parte del proceso o que no saben cómo explicarlo, y ese silencio acaba pesando tanto como el propio síntoma y supone un gran desgaste emocional. Por eso es necesario conocerlo y abordarlo de manera individualizada?, comenta Ana Esquivias, directora de Medical Affairs de Grünenthal con motivo del lanzamiento de la campaña ?No me llames Dolores, llámame Dolor Neuropático Oncológico?.

Por su parte, Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), afirma: ?El dolor neuropático oncológico es una realidad muy presente y, sin embargo, poco reconocida. Muchos pacientes con cáncer conviven con un dolor difícil de describir, que no siempre se identifica a tiempo y que condiciona de forma muy significativa su calidad de vida. En muchos casos, además, es un dolor que no se verbaliza: se asume como parte del proceso o no se sabe cómo explicarlo, y desde la experiencia como paciente sé que ese silencio acaba pesando casi tanto como el propio dolor. Nombrarlo y reconocerlo es el primer paso para que pueda ser escuchado y abordado de forma adecuada?.

Nombrarlo es el primer paso para escucharlo

Precisamente, el objetivo de la campaña ?No me llames Dolores, llámame Dolor Neuropático Oncológico?, cuyo eslogan va acompañado de la frase ?Nombrarlo es el primer paso para escucharlo?, es concienciar sobre este problema a los pacientes y profesionales sanitarios para mejorar el diagnóstico precoz y, por ende, el tratamiento.

Esta campaña es la continuación de la iniciativa que se puso en marcha el pasado día 14 de noviembre por el Día Mundial de la Diabetes y, en esta ocasión, la imagen de la campaña se va a poder ver en las marquesinas de autobuses de Madrid, Barcelona, Alicante, Gijón, Valencia, Sevilla, Valladolid, Pamplona, Málaga, Bilbao y Vigo, así como en redes sociales. La campaña también cuenta con la página web en Dolor.com, con información relevante de interés para los pacientes con cáncer.

Esta campaña cuenta con el aval del Consejo General de Enfermería (CGE), Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), Asociación Española de Enfermería de Anestesia, Reanimación y Terapia del Dolor (Aseedar-td), MIVI, Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR), Sociedad Española del Dolor (SED), Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), Asociación Española de Enfermería en Cuidados Paliativos (AECPAL) y Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (FAECAP).

Andoni Lorenzo Garmendia continuará al frente de la presidencia del Foro Español de Pacientes (FEP) cuatro años más, acompañado de un equipo que se define como ?sólido, profesional, cohesionado y con amplia experiencia en liderazgo asociativo y gobernanza sanitaria?.

En el curso de la Asamblea General del FEP celebrada la semana pasada, Lorenzo, que preside el FEP desde 2016, reivindicó la solidez de su nuevo Plan Estratégico para los años 2026-2030, el cual constituye la hoja de ruta de la organización en un momento calificado como ?histórico? para el asociacionismo de pacientes en España, que se llevará a cabo con responsabilidad, compromiso, esfuerzo y lealtad.

La aceptación unánime de este plan no es solo una encomienda de las asociaciones sino el compromiso del FEP de rendir cuentas de los resultados alcanzados.

La gestión que Andoni y Lorenzo y su equipo han llevado a cabo han consolidado al Foro Español de Pacientes como interlocutor estratégico ante las administraciones públicas, los profesionales sanitarios y los agentes del Sistema Nacional de Salud, siempre siguiendo ?el rumbo y orientación que nos marcó nuestro primer presidente y fundador, el Dr. Albert Jovell?, según indico Lorenzo: ?ser la voz del paciente en democracia?.

Un equipo con experiencia y visión estratégica

La Asamblea también revalidó a la Junta Directiva que queda integrada por:

  • Andoni Lorenzo ?Garmendia? ? Presidente.
  • Raquel Sánchez Sanz ?- Vicepresidenta 1ª.
  • Santiago Alfonso Zamora ?- Vicepresidente 2º y Tesorero.
  • Teresa Tejero Amoedo ?? Secretaria.
  • Elena Moya Pendería ?? Vocal.
  • Eva García García ?? Vocal.
  • Luisa Fernanda Panadero Gómez ?? Vocal.
  • Ana López Trenco ?? Vocal.
  • Mariano Pastor Sanz ?? Vocal.
  • Bernard Gaspar Martínez ?? Vocal.

Compromisos de la candidatura

El plan estratégico presentado por Lorenzo se articula en torno a cuatro ejes estratégicos: promover una participación real de los pacientes, efectiva, transversal y estructurada en la definición y aplicación de políticas públicas en materia de salud; defender los derechos y necesidades, tanto de los pacientes, sus familiares y cuidadores, como de sus organizaciones representativas; visibilizar y articular una comunicación estratégica, intensificando la relación con los medios siempre desde el punto de vista estratégico, de incidencia política y de liderazgo responsable institucional. Por último, desde el Foro se trabajará en una creciente proyección internacional, destacando un compromiso singular con las instituciones europeas y una interlocución fluida con las redes y consorcios globales.

Andoni Lorenzo afirmó que lo que nuestro país necesita es un sistema sanitario basado en la integridad y la co-gobernanza, donde la voz del paciente no solo sea escuchada, sino factor ineludible en la toma de decisiones. Defiende ?un activismo basado en la evidencia?, centrado en la eficiencia del sistema, la transparencia, la participación activa, la equidad territorial y el acceso a la innovación. Asimismo, reivindica una ?transformación digital con rostro humano?, donde la tecnología contribuya a una mejor relación clínica y a la humanización asistencial.

La Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe) ha presentado su Programa de Vacaciones 2026, una iniciativa que permitirá a más de 1.000 personas con discapacidad física y orgánica, junto a sus acompañantes, acceder a estancias turísticas accesibles a lo largo de 36 turnos distribuidos entre los meses de abril y octubre.

Financiado por el Imserso y Fundación ONCE, el programa busca garantizar el derecho al ocio y al descanso de quienes encuentran mayores barreras para viajar, ya sea por limitaciones económicas o por un elevado grado de discapacidad. En este caso, el Programa de Vacaciones 2026 mantiene algunos de los destinos más demandados en la costa andaluza, valenciana y catalana, pero incorpora nuevas propuestas que amplían la oferta accesible.

Entre las novedades destacan El Morche, en la provincia de Málaga, con una amplia oferta de ocio familiar y playas accesibles; el Balneario de Cofrentes, en Valencia, que combina naturaleza e historia; y Santiago de Compostela, como destino cultural y gastronómico .

También se suman nuevas experiencias en Tenerife, incluyendo rutas adaptadas de senderismo en el Parque Rural de Anaga y el Parque Nacional del Teide, dentro del turismo de islas, que este año incorpora hasta ocho nuevos turnos entre Tenerife y Mallorca. Además, se mantiene la oferta en balnearios como el de Archena, en Murcia.

Ocio inclusivo

Desde Cocemfe han aprovechado para recordar que el turismo sigue siendo un ámbito donde persisten barreras físicas, sociales y económicas. Las personas con discapacidad física y orgánica, especialmente aquellas con mayores necesidades de apoyo, afrontan dificultades añadidas para planificar desplazamientos, encontrar alojamientos adaptados o asumir los costes asociados.

El programa responde a esta realidad ofreciendo experiencias accesibles y asequibles que permiten a las personas participantes disfrutar del descanso, el ocio y la convivencia en igualdad de condiciones. Y con unos precios que oscilan entre los 226 y los 630 euros e incluyen transporte, seguro de viaje y alojamiento en pensión completa.

En la edición anterior participaron 1.065 personas con discapacidad y 618 acompañantes, y desde la puesta en marcha de la iniciativa en 1986 más de 47.000 personas han viajado a través de este programa, que contribuye a romper el aislamiento, fortalecer redes de apoyo y promover la autonomía personal.

Las autolesiones no suicidas han dejado de ser una realidad desconocida para convertirse en una experiencia cercana para miles de adolescentes y jóvenes en España. Así lo refleja el informe Toma asiento. Un informe sobre autolesiones y redes sociales desde la perspectiva de adolescentes y jóvenes en España, elaborado por el grupo de investigación ComKids de la Universidad Rey Juan Carlos y presentado con motivo del Día de la Concienciación sobre la Autolesión.

El estudio está basado en 1.303 encuestas realizadas entre 2025 y 2026 a adolescentes de 14 a 17 años y jóvenes universitarios de 18 a 30. Y revela varios datos impactantes: el 52% de los menores asegura conocer a alguien que se ha autolesionado alguna vez, cifra que asciende hasta el 79% entre los universitarios. Lejos de tratarse de casos lejanos, en casi la mitad de las situaciones la persona afectada es un amigo o amiga cercano.

Una conducta que comienza cada vez antes

La adolescencia sigue siendo el periodo vital de mayor vulnerabilidad. El 71% de los jóvenes que conocen un caso sitúan el inicio de la autolesión entre los 14 y los 17 años, pero casi uno de cada cinco afirma que comenzó antes de los 14. El propio informe advierte de un descenso progresivo en la edad de inicio, en línea con la literatura científica.

Las autolesiones no suicidas consisten en provocarse daño físico como mecanismo para aliviar un malestar psicológico intenso. No implican necesariamente intención suicida, pero sí reflejan dificultades para gestionar emociones como la ansiedad, la tristeza, la rabia o la angustia. El alivio que pueden producir es momentáneo y, sin intervención, la conducta puede repetirse e incluso agravarse.

Redes sociales, exposición y búsqueda activa

El entorno digital es un factor clave. El 20% de los adolescentes reconoce haber buscado activamente contenidos relacionados con autolesiones en redes sociales, el doble que entre los universitarios . Además, uno de cada cinco menores afirma haber recibido imágenes relacionadas con esta práctica en su teléfono móvil.

TikTok se sitúa como la principal plataforma para los adolescentes, mientras que entre los jóvenes adultos el consumo se reparte entre TikTok, X e Instagram.

Aunque la exposición no implica necesariamente promoción, el estudio subraya que las redes se han convertido en espacios donde esta conducta circula, se comenta y, en ocasiones, puede normalizarse. De hecho, el 90% de los adolescentes y el 95% de los universitarios consideran que debería existir una regulación más estricta de estos contenidos.

Códigos que escapan a los adultos

Uno de los hallazgos más llamativos es la existencia de un lenguaje propio que permite hablar de autolesiones sin mencionarlas explícitamente. Expresiones como ?código de barras?, metáfora que alude a los cortes paralelos en la piel, son reconocidas por una parte significativa de los jóvenes.

Estas fórmulas facilitan la comunicación dentro de comunidades digitales, pero dificultan que familias y docentes detecten determinadas conversaciones. El informe insiste en la necesidad de comprender este ecosistema digital para poder intervenir de forma eficaz.

Por otra parte, el fenómeno es ampliamente conocido en las franjas de edad estudiadas: el 91% de los adolescentes y el 99% de los universitarios saben identificar qué son las autolesiones. Sin embargo, el conocimiento no siempre se traduce en capacidad de actuación.

El 45% de los universitarios reconoce que no sabría cómo ayudar a un amigo que se autolesiona. Entre los adolescentes, el 67% afirma que sí podría hacerlo, aunque los investigadores advierten de que la percepción de capacidad no siempre implica disponer de herramientas adecuadas.

Para Esther Martínez Pastor, catedrática de Publicidad de la Universidad Rey Juan Carlos y una de las responsables del estudio, la prevención debe apoyarse en la educación emocional, la formación específica en los centros educativos y la intervención psicosanitaria temprana.

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