Unidos por la salud

Pertenece y transforma la comunidad de pacientes

La infección por VIH continúa teniendo un impacto relevante en la salud de las mujeres y plantea retos específicos que requieren incorporar una perspectiva de género en las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento. Aunque en España la mayoría de los nuevos diagnósticos se registran en hombres, las mujeres presentan diferencias epidemiológicas, biológicas y sociales que condicionan su vulnerabilidad frente al virus, la evolución clínica de la infección y el acceso a las medidas preventivas.

Ante esta realidad, el Grupo de Estudio del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica recuerda que el impacto del VIH en las mujeres sigue siendo significativo a nivel global y que es necesario adaptar las políticas sanitarias a estas particularidades. Según los datos más recientes de ONUSIDA, en 2024 se estimaba que 40,8 millones de personas vivían con VIH en el mundo, de las cuales el 53% eran mujeres, lo que refleja el peso de los factores sociales y de género en la evolución de la epidemia.

En España, el patrón epidemiológico presenta una diferencia clara entre hombres y mujeres. Los datos de vigilancia epidemiológica indican que en 2023 se notificaron 2.847 nuevos diagnósticos en hombres frente a 492 en mujeres, lo que supone una ratio cercana a 2,7 hombres por cada mujer diagnosticada. La tasa de nuevos diagnósticos también muestra esta brecha, con 8 casos por cada 100.000 hombres frente a 2,9 por cada 100.000 mujeres.

Diagnóstico tardío

Sin embargo, esta menor incidencia no implica necesariamente un menor impacto sanitario. Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es el diagnóstico tardío, que afecta con mayor frecuencia a las mujeres. En España, el 57,5% de las mujeres reciben el diagnóstico en fases avanzadas de la infección, frente al 49,9% de los hombres, lo que retrasa el inicio del tratamiento antirretroviral y aumenta el riesgo de complicaciones clínicas.

La presidenta de GeSIDA, María Velasco, explica que la epidemia de VIH presenta características diferentes según el sexo y el género, por lo que comprender estas diferencias resulta fundamental para mejorar el abordaje de la infección. A su juicio, aunque en España la incidencia sea menor en mujeres, esto no significa que el impacto sanitario y social del virus sea menos relevante para ellas.

Entre los factores que contribuyen al diagnóstico tardío se encuentran una menor percepción de riesgo, una menor frecuencia de pruebas diagnósticas en determinados contextos asistenciales y la persistencia de desigualdades sociales o culturales que dificultan el acceso a la prevención y a los servicios sanitarios.

Factores biológicos y sociales

Las diferencias entre hombres y mujeres en relación con el VIH no se limitan a la epidemiología. Existen factores biológicos, hormonales y sociales que influyen tanto en la susceptibilidad a la infección como en la respuesta a los tratamientos.

Desde el punto de vista fisiológico, las mujeres presentan características que pueden modificar la farmacocinética de los tratamientos antirretrovirales, es decir, la forma en que los medicamentos se absorben, se distribuyen y se metabolizan en el organismo. Estas variaciones pueden estar condicionadas por distintas etapas del ciclo vital femenino, como el embarazo, el posparto o la menopausia.

Asimismo, algunos efectos adversos asociados a los tratamientos pueden manifestarse de manera diferente en mujeres, incluyendo alteraciones metabólicas, cambios en la densidad mineral ósea o variaciones en el peso corporal. A estos factores se suman aspectos sociales como el estigma, la desigualdad económica o las barreras culturales que siguen condicionando el acceso a la atención sanitaria.

PrEP: una herramienta preventiva infrautilizada

La profilaxis preexposición frente al VIH (PrEP) es una de las estrategias más eficaces para prevenir nuevas infecciones. Sin embargo, su utilización entre mujeres continúa siendo limitada.

En España, las mujeres representan solo una pequeña proporción de las personas que reciben este tratamiento preventivo. Aunque aproximadamente el 14% de los nuevos diagnósticos corresponden a mujeres, su presencia entre quienes utilizan PrEP es inferior al 1% en algunos programas, según datos del Sistema de Información de los Programas de PrEP.

Además, la evidencia científica muestra que la eficacia de la PrEP oral depende especialmente de la adherencia en mujeres. Mientras que en hombres que tienen sexo con hombres dos o tres dosis semanales pueden ofrecer niveles de protección relevantes, en mujeres cisgénero es necesario mantener una adherencia prácticamente diaria para alcanzar niveles protectores adecuados en los tejidos genitales.

La especialista María Jesús Pérez Elías, vocal de la junta directiva de GeSIDA y miembro del grupo europeo Women against virus in Europe, subraya que mejorar el diagnóstico precoz en mujeres debe ser una prioridad, ya que factores socioculturales y la falta de estrategias de cribado adaptadas pueden favorecer que muchas reciban el diagnóstico en fases avanzadas.

Nuevas estrategias preventivas

La investigación reciente ha abierto nuevas vías para mejorar la prevención del VIH en mujeres, especialmente mediante terapias de acción prolongada. Estas formulaciones podrían facilitar la adherencia al tratamiento preventivo y aumentar la protección frente al virus.

Uno de los estudios más relevantes en este ámbito es el ensayo HPTN 084, que evaluó la eficacia del cabotegravir inyectable de larga duración, administrado cada dos meses, frente a la PrEP oral diaria con tenofovir y emtricitabina en más de 3.000 mujeres cisgénero. Los resultados demostraron una reducción muy significativa del riesgo de infección por VIH con el tratamiento inyectable, lo que refuerza el interés por estas estrategias preventivas de larga duración.

Investigación con perspectiva de género

Otro desafío importante señalado por los especialistas es la infrarepresentación de las mujeres en los ensayos clínicos sobre VIH. En muchos estudios clave sobre nuevos tratamientos, la participación femenina ha sido inferior al 20%, lo que limita la posibilidad de analizar con suficiente detalle las diferencias de eficacia, seguridad o tolerabilidad entre sexos.

Aumentar la presencia de mujeres en la investigación clínica es esencial para generar evidencia específica que permita adaptar mejor las estrategias de prevención y tratamiento a sus necesidades.

Los expertos de GeSIDA subrayan que avanzar hacia el control de la epidemia requiere integrar de forma efectiva la perspectiva de género en todas las políticas de salud pública relacionadas con el VIH. Esto implica actuar desde la prevención y el diagnóstico precoz hasta la investigación y la atención clínica, con el objetivo de reducir las desigualdades y mejorar la respuesta sanitaria frente a la infección.

Visibilizar la realidad del VIH en las mujeres, concluyen los especialistas, es fundamental para seguir avanzando en el control de la epidemia y garantizar que la igualdad en salud incluya también el reconocimiento y la atención de las necesidades específicas de quienes viven con el virus o están en riesgo de adquirirlo.

El dolor lumbar es una de las principales causas de discapacidad y absentismo laboral en todo el mundo, y en su aparición y evolución influyen factores biológicos, clínicos, sociodemográficos y psicosociales. Ser autónomo es el único factor asociado a un menor riesgo de baja laboral por dolor lumbar a lo largo de los siguientes 18 meses, y a un riesgo también menor de que, en caso de producirse, genere 30 o más días de baja durante ese periodo. Así lo concluye un estudio científico sobre absentismo laboral por dolor lumbar en nuestro país y refrendado por la revista Occupational and Environmental Medicine[1], la publicación especializada en medicina laboral del grupo British Medical Journal.

Los investigadores analizaron 77 factores que estudios previos habían demostrado asociarse a la intensidad del dolor, al grado de discapacidad y a la evolución de ambos parámetros, incluyendo aspectos sociodemográficos (como edad, sexo, o nivel académico), clínicos (como la intensidad, duración y los agravantes del dolor, o la existencia de dolor irradiado), psicológicos (como el uso de ansiolíticos y antidepresivos, la intensidad de los pensamientos catastrofistas o el tener miedo a perder el empleo), laborales (como ser autónomo o asalariado, el tipo y duración del contrato, o las exigencias físicas del trabajo), y económicos (como el nivel de ingresos, la proporción de fijos y variables, o la repercusión de una eventual baja laboral sobre ellos).

Este estudio ha analizado qué factores se asocian a la solicitud de baja laboral por dolor lumbar y a su duración en España, con el objetivo de desarrollar modelos predictivos que anticipen qué trabajadores tienen mayor probabilidad de solicitarla y su duración, e identificar aquéllos en los que deberían aplicarse medidas preventivas de manera prioritaria.

La clave: la inestabilidad de los ingresos

Las conclusiones del estudio reflejan que, de todas esas variables, la única que se asocia tanto a un menor riesgo de baja laboral como a que, si se produce, genere menos días de trabajo perdidos, es que el trabajador sea autónomo (en vez de que trabaje por cuenta ajena). De acuerdo con los autores del estudio, eso podría explicarse porque en el sistema español de Seguridad Social los autónomos enfrentan una mayor inestabilidad de ingresos y menores beneficios durante la incapacidad temporal, en comparación con los trabajadores por cuenta ajena. No obstante, es llamativo que ese aspecto sea más relevante que todos los demás parámetros clínicos, biológicos, psicológicos, económicos y laborales.

También es llamativo que, aunque el 57% de los trabajadores percibía alguna molestia o dolor lumbar y el 60% tomaba medicación por ese motivo, sólo el 7,4% pidió una baja laboral por esa causa a lo largo de los siguientes 18 meses. Eso sugiere que el dolor lumbar es muy frecuente entre la población activa, pero que sólo motiva una baja laboral cuando resulta incapacitante o coexisten otros factores.

La Dra. Ana Royuela, de la Unidad de Bioestadística Clínica del Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro?Segovia de Arana, miembro del Consorcio Centro de Investigación Biomédica en Red, Área Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), y coautora del estudio, señala que ?es llamativo que la inmensa mayoría de los parámetros clínicos que han demostrado influir en la evolución del dolor o el grado de discapacidad resulten irrelevantes para predecir la baja laboral o su duración. Eso refleja que pedir o mantener una baja es un comportamiento en el que el componente biológico es sólo un aspecto más, y no el más determinante. Los datos sugieren que, a igualdad de dolor, un autónomo sigue trabajando cuando un trabajador por cuenta ajena solicita la baja?.

17 años de investigación

Esta es una de las investigaciones más amplias sobre absentismo laboral por dolor lumbar realizadas en el sur de Europa, y su culminación ha requerido 17 años. Coordinada por la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE), ha sido dirigida por investigadores del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León (IBIOMED); la Unidad de Bioestadística Clínica del Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro-Segovia de Arana (Madrid); el departamento de Enfermería y Fisioterapia de la Universidad de Salamanca y la Unidad de Espalda Kovacs del Hospital HLA Universitario Moncloa (Madrid). En él han colaborado médicos del Sistema Nacional de Salud (SNS), de Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social y servicios médicos de varias empresas, además de contar con el asesoramiento de expertos de las Universidades Pompeu Fabra y Autónoma de Barcelona.  

El Prof. Jesús Seco, del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León y la Universidad del País Vasco, y coautor del estudio, destaca ?el ímprobo esfuerzo que ha supuesto recabar los datos de más de 7.000 trabajadores y seguir sus bajas laborales y sus causas durante 18 meses?, así como ?la colaboración de muchos médicos del Sistema Nacional de Salud con entidades privadas, como mutuas laborales y grandes empresas, sin las que esta investigación hubiera sido inviable?.

Factores que predicen la baja laboral por dolor lumbar

El Dr. Francisco Kovacs, de la Unidad de la Espalda Kovacs del Hospital HLA Universitario Moncloa, director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE) y coautor del estudio, subraya que ?en la práctica, este estudio sugiere que las estrategias de prevención del dolor lumbar y las bajas laborales por esa causa deberían dirigirse a toda la población activa, ya que resulta imposible predecir quiénes tienen mayor riesgo de padecerlas. Esto aconseja priorizar las estrategias que, además de ser efectivas, hayan demostrado resultar más eficientes?.

El estudio incluyó a 7.262 trabajadores en activo en la totalidad de los sectores productivos (excepto ?Agua y Gestión de Residuos?) de 48 provincias españolas, a los que se realizó un seguimiento durante 18 meses. Durante ese periodo, 535 de ellos (7,4%) solicitaron una baja por dolor lumbar, y 162 (un 30% de los que estuvieron de baja) acumularon 30 o más días de baja laboral por ese motivo.

Factores predictivos

Los factores predictivos que han demostrado asociarse significativamente a un mayor riesgo de tener baja laboral por dolor lumbar son:

  • Ser trabajador por cuenta ajena. La probabilidad de que un autónomo pida una baja laboral por dolor lumbar es un 33% inferior a la de un trabajador por cuenta ajena.
  • Edad: por cada año adicional, el riesgo de baja laboral por dolor lumbar aumenta un 3%.
  • Duración de episodios previos: la baja laboral es un 43% más frecuente entre quienes han padecido previamente episodios de dolor lumbar de más de 14 días, frente a quienes han tenido episodios más breves o no los han sufrido.
  • Expectativas personales: la baja laboral es un 44% más probable entre quienes anticipan que es probable que la tengan durante el próximo año.
  • Impacto económico percibido: la baja laboral es un 48% más probable entre quienes perciben que les supondría un perjuicio económico importante.
  • Inseguridad laboral: la baja laboral es un 30% menos probable entre quienes sienten que su puesto de trabajo está en peligro.

Por otra parte, los principales factores que predicen un mayor riesgo de acumular 30 o más días de baja laboral a lo largo de los siguientes 18 meses son: ser trabajador por cuenta ajena y sentir dolor lumbar al estar tumbado en la cama.

Los análisis estadísticos demostraron que, si bien cada uno de esos parámetros se asocia con el riesgo de baja o con el número de días de baja, no permiten calcular de manera fiable el riesgo individual de un trabajador concreto. Eso refuerza la necesidad de aplicar las medidas preventivas al conjunto de la población trabajadora.


[1]       Seco J, Royuela A, Rodríguez-Perez, V Kovacs FM. Predicting low back pain-related absenteeism in the Spanish general working population. Occupational and Environmental Medicine. Dic 2025. doi:10.1136/oemed-2025-110435

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un trastorno pulmonar heterogéneo que se caracteriza por síntomas respiratorios crónicos como disnea, tos y expectoraciones, ocasionados por anomalías de las vías respiratorias (bronquitis, bronquiolitis) y/o de los alveolos (enfisema) que provocan una obstrucción persistente, y a menudo progresiva, del flujo de aire. La falta de adherencia al tratamiento es un reto importante en el manejo de esta enfermedad respiratoria.

Por este motivo, nace ÓPTIMO (OPtimización de la Terapia Inhalada para la Mejora del cOntrol de la EPOC), un consenso de especialistas en Neumología, Medicina Interna y Atención Primaria que pretende contribuir a la mejora de los resultados clínicos en estos pacientes y de su calidad de vida.

De acuerdo con diferentes estudios, las tasas de no adherencia terapéutica oscilan entre un 22% y un 93% de los pacientes con EPOC que reciben tratamiento. Existe, por tanto, la necesidad de conocer las razones y las consecuencias negativas de esta baja adherencia y de llevar a cabo estrategias que permitan mejorar los resultados en salud de estos pacientes. Para cubrir esa necesidad y tratar de identificar e implementar soluciones que puedan contribuir a reducir el impacto negativo del bajo cumplimiento terapéutico en la calidad de vida del paciente y mejoren su control, surge ÓPTIMO, un consenso integrado por especialistas en EPOC, que ha contado con el apoyo de la compañía biofarmacéutica GSK.

Se trata del primer acuerdo multidisciplinar de expertos creado en España con este fin y del que han formado parte 73 expertos en EPOC y un Comité Científico de 10 clínicos, especialistas en Neumología, Medicina Interna y Atención Primaria de diferentes puntos de España, procedentes de centros públicos y privados.

La importancia de ser constante en el tratamiento

Uno de los factores que más dificultan la adherencia es ?el desconocimiento de la población sobre la EPOC y la importancia de ser constante en el tratamiento para mejorar los síntomas y frenar su progresión?, indica la Dra. Cruz González Villaescusa, neumóloga y responsable de la Consulta de EPOC de Alta Complejidad del Hospital Clínico Universitario de Valencia.

A su juicio, el poco tiempo del que se dispone para las consultas es también un factor a tener en cuenta, ya que ?requiere mostrar al paciente la técnica inhalatoria para evitar errores críticos, que equivalen a no tomar la medicación y a que el paciente no experimente mejoría?. La mejora en el cumplimiento terapéutico ?asegura la especialista? repercute de manera positiva en el paciente y en el propio sistema sanitario, pues ?una baja adherencia se asocia a mayores costes sanitarios por el riesgo de hospitalización y una mayor mortalidad?.

En concreto, la baja adherencia a la terapia inhalada se asocia, según el análisis realizado por los integrantes del Consenso, con un mayor riesgo de exacerbaciones, hospitalización, progresión de la enfermedad, empeoramiento de las comorbilidades y mortalidad.

Retos en el abordaje de la EPOC

?La EPOC es una enfermedad crónica, compleja y con un elevado impacto en la calidad de vida de los pacientes. Por ello, la coordinación entre Atención Primaria, Neumología, Farmacia Comunitaria, Fisioterapia, Enfermería Comunitaria, incluso Salud Mental, es imprescindible para ofrecer una atención continuada y eficaz. Cada profesional aporta una perspectiva complementaria que, al integrarse, puede mejorar el pronóstico clínico, reducir hospitalizaciones y potenciar la importancia del autocuidado?, explica la Dra. Eva Trillo, especialista en Atención Primaria y Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Campo de Belchite, en Zaragoza.

Además de la coordinación entre diferentes especialidades y niveles asistenciales, la Dra. Belén Alonso, médico adjunto del servicio de Medicina Interna del Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria, destaca la necesidad de escuchar más a los pacientes para así entender sus dificultades a la hora de seguir un tratamiento, junto con la importancia de explicar bien la enfermedad y simplificar los tratamientos broncodilatadores mediante el uso de pautas más claras y de herramientas tecnológicas (recordatorios en el móvil y consultas telemáticas, por ejemplo). ?La adherencia al tratamiento farmacológico en la EPOC no es solo una cuestión de voluntad, es educación, apoyo y confianza. Un paciente informado y acompañado respira y vive mejor, y al conseguir un mejor control clínico de la EPOC, tiene menos riesgo de descompensaciones e ingresos en el hospital. Además, cuando pacientes y profesionales trabajamos juntos, logramos mejores resultados clínicos, consiguiendo entre todos mejorar la calidad de vida de los pacientes?.

Por su parte, María José Muñoz-Juárez, directora médica de GSK España, apunta que ?el lanzamiento de Consenso ÓPTIMO refleja nuestro compromiso como compañía con un abordaje consensuado y multidisciplinar de la EPOC, en estrecha colaboración con los profesionales sanitarios. Queremos contribuir a resolver los retos aún pendientes, especialmente el de la adherencia al tratamiento, que puede traducirse en una mayor calidad de vida y mejores perspectivas para las personas que conviven con esta enfermedad?.

Una hoja de ruta

Para llevar a cabo este análisis, se ha utilizado el método Delphi, cuyos resultados se recogen en el artículo Impact-driven strategies for optimizing inhaled therapy adherencia in COPD: The OPTIMO Delphi Consensus, publicado en Open Respiratory Archives.

?Este consenso es más que un documento técnico, es una hoja de ruta con un enfoque realista y centrado en los pacientes respiratorios, para transformar la manera en la que les atendemos. Su implementación debe ir acompañada de formación, liderazgo clínico y evaluación de resultados mediante el uso de indicadores, con el compromiso de todas las partes, incluida la administración?, concluye la Dra. Eva Trillo.

La compañía biotecnológica Amgen ha impulsado Caperucita. Una aventura del corazón, un libro interactivo inspirado en el popular cuento que utiliza el formato de las novelas Elige tu propia aventura para concienciar a la población adulta sobre la importancia de prevenir las enfermedades cardiovasculares. La iniciativa recorrerá durante las próximas semanas varios hospitales españoles con motivo del Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular, que se celebra el 14 de marzo.

En concreto, el libro propone al lector tomar decisiones que afectan a la salud del corazón de la protagonista. A lo largo del relato, cada elección conduce a uno de los cuatro finales posibles, mostrando cómo determinados hábitos pueden favorecer o perjudicar la salud cardiovascular.

A través de esta narrativa lúdica y visual ?presentada en un formato de gran tamaño? la historia plantea situaciones relacionadas con tabaquismo, consumo de alcohol, sedentarismo o estrés, convirtiendo el cuento en una metáfora sobre el impacto de los estilos de vida en el riesgo de infarto o ictus.

El objetivo es acercar la prevención cardiovascular a la población de una forma accesible y participativa, especialmente en espacios como los hospitales, donde pacientes y visitantes pueden interactuar con el libro.

La prevención como herramienta

Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo uno de los principales problemas de salud pública. En España constituyen la segunda causa de muerte, con más de 113.000 fallecimientos en 2024, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

Sin embargo, los especialistas recuerdan que una gran parte de estos eventos podría evitarse. La evidencia científica señala que hasta el 80% de los infartos e ictus pueden prevenirse mediante el control de factores de riesgo y la adopción de hábitos de vida saludables.

Según Juan Manuel Casanova, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Arnau de Vilanova de Lleida, la educación sanitaria es fundamental para reducir la incidencia de estas patologías. ?La prevención cardiovascular es nuestra mayor herramienta de salud pública?, señala, subrayando la importancia de controlar factores como la presión arterial, el colesterol o la glucosa.

Hábitos de vida y factores de riesgo

Entre los principales factores modificables que influyen en la salud cardiovascular se encuentran los relacionados con el metabolismo ?como hipertensión, colesterol elevado o diabetes?, así como hábitos de vida como la alimentación poco saludable, la falta de actividad física o el consumo de tabaco y alcohol.

A estos se suman también factores ambientales, como la contaminación o la exposición a temperaturas extremas, que cada vez adquieren mayor relevancia en el análisis del riesgo cardiovascular.

?Nuestra ambición es reducir a la mitad los eventos cardiovasculares en España para 2030. Para conseguirlo, además de innovar en tratamientos más eficaces y seguros, necesitamos trabajar de manera conjunta: farmacéuticas, profesionales sanitarios, instituciones y ciudadanos, que deben saber que protegerse de los infartos e ictus está en sus manos?, afirma Miquel Balcells, Director Médico de Amgen España.

El libro, con ilustraciones de Grillante y textos de Alberto Haj-Salej, estará disponible durante las próximas tres semanas en los siguientes hospitales españoles:

  • Madrid: Hospital Universitario Infanta Cristina
  • Toledo: Hospital General Universitario de Toledo
  • Tenerife: Hospital Universitario de Canarias
  • Sevilla: Hospital Universitario Virgen de Valme
  • Girona: Hospital Universitari de Girona Dr. Josep Trueta
  • Lleida: Hospital Arnau de Vilanova

Casi uno de cada dos españoles presenta síntomas de insomnio que afectan a su salud física y mental y deterioran su bienestar. Esta falta de descanso se ha convertido en un problema de salud pública en España que, además, tiene un importante impacto económico en distintos ámbitos de la sociedad.

Con motivo del Día Mundial del Sueño, que se celebra mañana 13 de marzo, la Alianza por el Sueño ha puesto en marcha la iniciativa ?Banco Nacional del Sueño?, una campaña que busca visibilizar el impacto sanitario y económico del insomnio en el país y concienciar sobre las consecuencias de dormir mal.

La campaña incluye mensajes en diferentes puntos de Madrid y una web en la que los ciudadanos pueden sumarse simbólicamente a la iniciativa mediante la creación de cuentas y la descarga de un kit de bienvenida con una moneda virtual vinculada al proyecto. El objetivo es llamar la atención sobre el alto coste económico asociado a la mala calidad del sueño, que va mucho más allá de los efectos individuales sobre la salud.

Según datos del instituto RAND Europe, en España se pierden cada año aproximadamente 12.000 millones de euros ?el equivalente al 0,82% del PIB? debido a la caída de productividad relacionada con el insomnio, lo que evidencia que el impacto de la falta de descanso afecta a toda la economía.

El doctor Lorenzo Armenteros, miembro del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia y de la Alianza por el Sueño, advierte de que el insomnio no puede considerarse un problema individual, ya que las consecuencias de dormir mal se extienden a múltiples sectores de la sociedad. Según explica, es necesario que instituciones, profesionales sanitarios y ciudadanía tomen conciencia de la magnitud del problema y trabajen conjuntamente para corregir esta situación.

Impacto laboral y pérdidas de productividad

La huella económica del insomnio es comparable al impacto de una crisis sectorial. El insomnio crónico se asocia a entre 11 y 18 días de absentismo laboral al año, además de 39 a 45 días de presentismo, una situación en la que el trabajador acude a su puesto pero con un rendimiento significativamente reducido. En conjunto, esto puede traducirse en una pérdida de productividad de entre 44 y 54 días al año por persona.

La falta de descanso también incrementa el riesgo de cometer errores, subestimar riesgos o tomar decisiones incorrectas, lo que puede derivar en accidentes laborales, lesiones o incapacidad temporal.

Un factor clave en los accidentes de tráfico

El impacto del insomnio también se refleja en la seguridad vial. Según la Dirección General de Tráfico, la falta de sueño está implicada en hasta el 30% de los accidentes de tráfico graves.

Dormir entre cuatro y cinco horas al día multiplica por cuatro el riesgo de accidente, mientras que hacerlo menos de cuatro horas puede multiplicarlo hasta por once. Este factor contribuye a los aproximadamente 16.000 millones de euros anuales que cuestan los accidentes de tráfico en España, cerca del 2% del PIB, según un estudio elaborado por la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad Vial y la Universidad Politécnica de Madrid.

Coste sanitario y uso de benzodiacepinas

El sistema sanitario también asume una parte importante de este impacto económico. En España, el gasto en benzodiacepinas, uno de los tratamientos más recetados para el insomnio, supera los 100 millones de euros al año.

Sin embargo, el uso prolongado de estos fármacos puede tener efectos negativos sobre la salud, ya que alteran la arquitectura del sueño y pueden provocar deterioro de la memoria y la atención, aumentar el riesgo de caídas ?especialmente en personas mayores? y generar dependencia o adicción.

El doctor Gonzalo Pin, coordinador del Grupo Social de la Alianza por el Sueño y del Comité de Sueño y Cronobiología de la Asociación Española de Pediatría, señala que el desafío de dormir bien en España supera el ámbito sanitario, ya que el insomnio provoca pérdidas de productividad, incrementa los accidentes laborales y de tráfico y aumenta la presión sobre el sistema sanitario.

Consecuencias sociales y escolares

Dormir mal también afecta a la vida personal y social. Según distintos estudios, más del 10 % de las rupturas de pareja podrían estar relacionadas con problemas de sueño, lo que refleja el impacto de la falta de descanso en las relaciones personales.

Los efectos también se extienden al ámbito educativo. El último informe Informe FAROS señala que el 17% de los niños acude al colegio con sueño y un 4% llega a dormirse en clase. Además, el 24% de los adolescentes reconoce que la falta de descanso afecta a su rendimiento académico, mientras que más de la mitad ?un 52%? duerme menos de ocho horas entre semana, por debajo de lo recomendado para su edad.

Esta realidad pone de relieve la necesidad de prestar mayor atención al cuidado del sueño como elemento fundamental para proteger la salud, mejorar la calidad de vida y reducir el impacto económico y social asociado a los problemas derivados del insomnio en España.

El ayuno intermitente, las dietas cetogénicas o las denominadas low carb, que limitan de forma severa el consumo de hidratos de carbono, son algunas de las conocidas como ?modas nutricionales? que están ganando terreno en la alimentación infantil y familiar, impulsadas en gran parte por las redes sociales y la rápida difusión de contenidos en internet. Sin embargo, los pediatras de Atención Primaria advierten de que muchas de estas tendencias carecen de evidencia científica sólida y pueden suponer riesgos para la salud de niños y adolescentes.

Así lo han señalado especialistas reunidos en el 22º Congreso de Actualización en Pediatría, organizado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), donde han analizado el impacto de estas prácticas en el desarrollo infantil.

Entre las tendencias más preocupantes destacan la exclusión injustificada de determinados alimentos, la adopción de dietas restrictivas o la popularización de supuestos ?superalimentos? sin respaldo clínico. Estas prácticas pueden provocar déficits nutricionales, alteraciones del crecimiento o favorecer una relación poco saludable con la comida, especialmente en etapas clave del desarrollo.

La pediatra Marta Castell, del Centro de Salud Campanar de Valencia y coordinadora del grupo de Gastroenterología, Nutrición y Endocrinología Infantil de AEPap, explica que cada vez más familias acuden a consulta con interés por mejorar la alimentación de sus hijos, pero también con una gran confusión entre información científica y modas pasajeras. Según señala, la enorme cantidad de contenidos sobre nutrición que circula en redes sociales resulta a menudo contradictoria y puede generar decisiones alimentarias basadas en la desinformación.

Por ello, los especialistas destacan el papel fundamental del pediatra de Atención Primaria como referencia para orientar a las familias, desmontar mitos y promover hábitos saludables desde las primeras etapas de la vida. La consulta pediátrica, ya sea presencial o telemática, sigue siendo el espacio adecuado para plantear dudas y recibir asesoramiento basado en la evidencia científica.

Riesgos diferentes según la edad

Las modas nutricionales afectan a todas las etapas de la infancia y adolescencia, aunque los riesgos cambian según la edad. En los lactantes, las dudas suelen centrarse en la alimentación complementaria, el uso de fórmulas infantiles o prácticas como el baby led weaning. Durante la etapa preescolar y escolar, son frecuentes las decisiones de retirar lactosa o gluten sin diagnóstico médico, así como las dudas sobre dietas vegetarianas o la necesidad de suplementación nutricional.

Sin embargo, el grupo más vulnerable a estas tendencias es el de los adolescentes, ya que los mensajes difundidos por influencers o personajes públicos pueden influir de manera importante en sus hábitos alimentarios. En esta etapa se popularizan dietas para perder peso, regímenes restrictivos como la dieta cetogénica o keto, el ayuno intermitente y el consumo de suplementos deportivos, a menudo sin supervisión médica.

Según los pediatras, estas prácticas pueden generar déficits de micronutrientes o de aporte energético, especialmente en un periodo de crecimiento acelerado. Además, en algunos casos pueden ocultar problemas relacionados con la autoestima o el peso corporal y favorecer conductas alimentarias de riesgo o incluso el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria.

El auge de dietas restrictivas entre jóvenes

Las dietas cetogénicas, por ejemplo, implican un consumo muy elevado de grasas ?hasta el 70 % de la ingesta diaria? y una fuerte restricción de carbohidratos, lo que provoca un estado metabólico conocido como cetosis. Aunque en adultos pueden tener ciertos beneficios en contextos específicos, en adolescentes pueden provocar alteraciones del perfil lipídico, déficits vitamínicos y minerales, fatiga o dificultades de concentración si no se planifican correctamente.

Los especialistas insisten en que, en jóvenes con sobrepeso u obesidad, algunas estrategias dietéticas pueden ser seguras, pero siempre bajo supervisión profesional y dentro de un enfoque integral de salud.

?Re-mediterranizar? la alimentación infantil

Durante el congreso también se ha abordado la obesidad infantil, que continúa siendo uno de los principales retos de salud pública. Según el informe Aladino 2023, el 36,1 % de los niños españoles de entre 6 y 9 años tiene exceso de peso, con un 20,2 % de sobrepeso y un 15,9 % de obesidad. Además, los datos de la iniciativa europea COSI sitúan a España entre los países con mayores tasas de exceso de peso infantil.

Los expertos consideran que esta situación refleja una paradoja: España cuenta con uno de los patrones alimentarios más saludables del mundo sobre el papel, pero presenta una de las tasas más elevadas de obesidad infantil en Europa. Por ello, los pediatras defienden la necesidad de ?re-mediterranizar? la mesa familiar, recuperando los principios de la dieta mediterránea como base de la alimentación infantil.

Leche y bebidas vegetales: dudas frecuentes

Otro de los temas analizados ha sido el crecimiento del consumo de bebidas vegetales en la dieta infantil, que ha aumentado más de un 75 % en la última década. Muchas familias optan por estas alternativas debido a la percepción de que la leche puede provocar problemas digestivos, especialmente relacionados con la lactosa.

Sin embargo, los pediatras recuerdan que en los menores de tres años entre el 25 % y el 30 % de la ingesta calórica diaria procede de productos lácteos, por lo que la elección del tipo de leche o bebida sustitutiva resulta clave para garantizar un desarrollo nutricional adecuado.

La leche de vaca entera continúa siendo una de las opciones más habituales, ya que aporta proteínas, grasas, calcio y vitamina D, aunque no contiene hierro ni vitamina C. Las fórmulas infantiles de continuación y crecimiento presentan un contenido proteico menor y suelen incluir grasas vegetales enriquecidas con ácidos grasos esenciales como DHA y EPA, lo que puede aportar beneficios en determinados casos.

En cuanto a las bebidas vegetales, los especialistas advierten de que no todas tienen el mismo valor nutricional. Las bebidas de arroz, por ejemplo, no se recomiendan en menores de tres años debido a su contenido en arsénico y su bajo aporte de proteínas, calcio y hierro. Otras alternativas como soja, avena o almendra pueden resultar útiles en casos de intolerancia a la lactosa, pero deben evaluarse dentro del conjunto de la dieta.

En cualquier caso, los pediatras subrayan que la elección del tipo de bebida debe basarse en las necesidades nutricionales del niño, su patrón alimentario global y su situación clínica, siempre con el asesoramiento de profesionales sanitarios.

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