El Consejo de Ministros ha aprobado el nuevo Proyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, una reforma que inicia ahora su tramitación parlamentaria con el objetivo de modernizar el sistema farmacéutico español y mejorar el acceso de los pacientes a los tratamientos. Entre sus principales novedades destacan la incorporación más rápida de determinados medicamentos innovadores al Sistema Nacional de Salud (SNS), nuevas medidas para prevenir los desabastecimientos y la posibilidad de facilitar la dispensación domiciliaria en pacientes con dificultades para desplazarse.
La norma sustituirá al marco regulatorio vigente desde 2015 y pretende adaptar la política farmacéutica a los avances científicos y a las nuevas necesidades asistenciales. Según el Ministerio de Sanidad, el objetivo es garantizar un acceso más equitativo a la innovación, reforzar la sostenibilidad del SNS y asegurar la disponibilidad de los medicamentos considerados esenciales.
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El proyecto deberá debatirse ahora en las Cortes Generales, donde podrá incorporar modificaciones antes de su aprobación definitiva.
65 días para incorporar innovaciones
Uno de los aspectos con mayor impacto para los pacientes es la creación de un mecanismo de financiación condicional para determinados medicamentos innovadores dirigidos a cubrir necesidades médicas no resueltas o situaciones en las que el tratamiento no puede esperar.
Gracias a este procedimiento, estos fármacos podrán incorporarse provisionalmente a la financiación pública en un plazo máximo de 65 días hábiles, mientras se recopilan datos sobre su eficacia en condiciones reales de uso y se completa la negociación definitiva de precio y financiación. Si los resultados confirman el beneficio esperado, la financiación se consolidará; en caso contrario, el laboratorio deberá compensar al sistema sanitario.
Con esta medida, Sanidad pretende reducir los retrasos que habitualmente se producen entre la autorización europea de un medicamento y su disponibilidad para los pacientes españoles, especialmente cuando se trata de enfermedades con pocas o ninguna alternativa terapéutica.
Desabastecimiento
La futura ley también incorpora la figura del medicamento estratégico, reservada a aquellos tratamientos indispensables cuya cadena de suministro presenta una mayor vulnerabilidad. En estos casos, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) podrá adoptar medidas regulatorias y económicas específicas para garantizar su disponibilidad.
Además, durante situaciones de emergencia sanitaria se reforzarán las obligaciones de comunicación de existencias por parte de laboratorios, distribuidores y oficinas de farmacia con el fin de anticiparse a posibles problemas de suministro.
Otra de las novedades es la regulación de la dispensación no presencial y la entrega domiciliaria de medicamentos cuando existan circunstancias clínicas, situaciones de dependencia, discapacidad o vulnerabilidad que dificulten acudir al hospital o a la farmacia.
La norma establece que estos servicios deberán garantizar en todo momento la correcta conservación, el transporte, la trazabilidad del medicamento y la atención farmacéutica, por lo que no se considerarán una venta a distancia, sino una modalidad asistencial destinada a acercar los tratamientos a quienes más los necesitan.
Reforzar la innovación
La aprobación del proyecto ha sido recibida de forma positiva por diversas organizaciones. Como Farmaindustria, que considera que la reforma supone una actualización necesaria del marco regulatorio. La patronal destaca especialmente medidas que, a su juicio, pueden beneficiar a los pacientes, como el compromiso de cumplir los plazos europeos para la decisión sobre precio y financiación de los medicamentos y los procedimientos acelerados para terapias destinadas a enfermedades sin alternativas de tratamiento.
No obstante, la organización considera que el proyecto aún puede perfeccionarse durante su tramitación parlamentaria. Entre sus principales preocupaciones figuran el impacto que podrían tener algunas medidas económicas sobre la capacidad de inversión en investigación, fabricación e innovación farmacéutica, así como la necesidad de que el nuevo sistema de precios garantice también la sostenibilidad industrial y el suministro de medicamentos.
Otras reacciones
Desde la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) también se ha acogido positivamente la reforma, al considerar que facilitará la incorporación de la innovación tecnológica al Sistema Nacional de Salud. Y confía que se introduzcan medidas que permitan que los criterios de calidad tengan un mayor peso en las compras públicas, favoreciendo el acceso de los pacientes a tecnologías diagnósticas y terapéuticas más avanzadas.
Por su parte, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha aplaudido la regulación de la atención farmacéutica domiciliaria. Aunque ha reclamado la eliminación de barreras que limitan la dispensación de determinados medicamentos fuera del ámbito hospitalario. Por otra parte, alerta de que algunos aspectos del nuevo sistema de precios podrían generar desigualdades entre pacientes o afectar a la continuidad de los tratamientos si no se introducen ajustes.



