El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius está generando preocupación internacional tras registrarse varios casos graves y fallecimientos entre pasajeros y tripulación. Sin embargo, las sociedades científicas y expertos en epidemiología insisten en trasladar un mensaje de tranquilidad: el riesgo para la población general en España es “muy bajo”.
La embarcación, de bandera neerlandesa y con 149 personas a bordo, llegará previsiblemente a Canarias en los próximos días, después de que España aceptara acoger el barco a petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Unión Europea.
Según la información disponible, el primer caso comenzó con síntomas el pasado 6 de abril, aunque el brote no fue notificado oficialmente a la OMS hasta el 2 de mayo. Desde entonces, se han identificado ocho personas afectadas directamente.
Tres de ellas han fallecido, mientras que otro paciente permanece hospitalizado tras desarrollar una neumonía grave y síndrome de dificultad respiratoria aguda. Otros casos presentaron síntomas más leves, como fiebre o molestias gastrointestinales.
La OMS y las autoridades sanitarias internacionales coordinan ahora el seguimiento de pasajeros y tripulación, teniendo en cuenta que el periodo de incubación del virus puede prolongarse hasta seis semanas.
Qué son los hantavirus y cómo se transmiten
La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), a través de su Grupo de Estudio de Patología Importada (GEPI), ha difundido varios mensajes informativos para contextualizar la situación y evitar alarmas innecesarias.
Los hantavirus son virus transmitidos por roedores, que eliminan el patógeno a través de saliva, orina y excrementos. El contagio a humanos ocurre, principalmente, por inhalación de aerosoles contaminados en espacios cerrados o poco ventilados. Los especialistas recuerdan que la transmisión entre personas es excepcional y sólo se ha documentado claramente con el virus Andes en Sudamérica.
Las autoridades sanitarias europeas y españolas coinciden en que el riesgo de transmisión comunitaria es extremadamente reducido. “No estamos ante un patógeno con capacidad de diseminación comunitaria”, explica el epidemiólogo Salvador Peiró en declaraciones para Science Media Centre España, quien considera “más que razonable” la decisión de España de recibir la embarcación.
Cómo actuar
En la misma línea, la presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, Maria João Forjaz, recuerda que España cuenta con protocolos específicos y unidades de aislamiento de alto nivel preparadas para este tipo de situaciones. “Se están aplicando estrictas medidas de control e higiene a bordo”, ha señalado también la SEIMC en sus infografías divulgativas, donde insiste en que el principal objetivo es monitorizar a los posibles contactos y detectar precozmente nuevos síntomas.
El Ministerio de Sanidad ha explicado que la decisión de permitir el atraque del crucero responde tanto al Reglamento Sanitario Internacional como a criterios humanitarios y de cooperación internacional.
Una vez en Canarias, los pasajeros y tripulantes serán reevaluados médicamente y se decidirá quién necesita atención hospitalaria, seguimiento epidemiológico o traslado a su país de origen.
“Ningún país que reciba una solicitud de ayuda puede rechazarla salvo por falta de medios”, ha señalado Adrián Hugo Aginagalde, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, que insiste en que España dispone de redes específicas de vigilancia y unidades de aislamiento preparadas para este tipo de brotes.

Sin tratamiento específico
Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico aprobado contra los hantavirus. El abordaje se basa en cuidados de soporte intensivos y en la detección precoz de complicaciones respiratorias.
La SEIMC recuerda además que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz: evitar el contacto con roedores y desinfectar adecuadamente espacios cerrados potencialmente contaminados.
Los expertos consultados coinciden en que este episodio vuelve a demostrar la relevancia de la cooperación sanitaria internacional y de los mecanismos de vigilancia epidemiológica. “La coordinación nacional e internacional es de suma importancia para seguir adecuadamente la evolución del brote”, resume Antoni Trilla, del Hospital Clínic de Barcelona.
Mientras continúa el seguimiento de pasajeros y contactos estrechos, las autoridades sanitarias insisten en mantener la calma, ya que la situación está controlada y no existe riesgo relevante para la población general.
