Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, el 21 de septiembre, la Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (CEAFA), reivindica las necesidades de los casi 5 millones de personas en España que conviven con la enfermedad (entre quienes la padecen directamente y sus familiares). Este año, bajo el lema «El NO ya no es respuestas», la Confederación denuncia la situación de abandono que viven muchas personas diagnosticadas de alzhéimer “ante la negativa de las administraciones a facilitar el acceso a los tratamientos innovadores desarrollados tras décadas de investigación”.
Después de más de veinte años sin novedades terapéuticas relevantes y más de un siglo desde la descripción de la enfermedad, la aparición de nuevos fármacos representa un avance esperanzador para determinadas personas diagnosticadas en fases iniciales. Aunque no constituyen una cura ni son adecuados para todos los pacientes, sí permiten ralentizar la evolución de la enfermedad y ampliar los periodos de calidad de vida de quienes pueden beneficiarse de ellos.
Sin embargo, desde CEAFA denuncian que estas opciones terapéuticas continúan sin estar al alcance de muchas personas por motivos que resultan incomprensibles para pacientes, familias y sociedad. Por ello, la Confederación considera que seguir respondiendo con un «no» a quienes esperan una oportunidad para preservar durante más tiempo su autonomía y capacidades ya no es aceptable. Cada día de espera supone más pérdida de autonomía, más deterioro y menos oportunidades para las personas afectadas. El Alzheimer no espera.
En el marco del Día Mundial, la presidenta de CEAFA, Mariló Almagro, recuerda que el alzhéimer afecta ya a cerca del 11% de la población española, convirtiéndose en uno de los mayores retos sanitarios y sociales a día de hoy. Por ello, “las personas con alzhéimer y sus familias llevan años esperando avances que les permitan afrontar la enfermedad en mejores condiciones. Hoy existen nuevas alternativas terapéuticas para algunos pacientes, pero seguimos encontrando barreras que impiden su acceso. El ‘no’ ya no puede ser la única respuesta. Es momento de escuchar a quienes conviven con la enfermedad y actuar en consecuencia”, afirma.
Campaña del Día Mundial del Alzheimer 2026
La campaña del Día Mundial del Alzheimer 2026 ‘El NO ya no es respuesta’ es una oportunidad para compartir con la sociedad las principales preocupaciones y necesidades de las personas afectadas por la enfermedad, así como para trasladar a las administraciones públicas y responsables políticos propuestas que contribuyan a mejorar su calidad de vida.
Este año, la campaña pone el foco en la necesidad de superar la inacción y las negativas que están frenando el acceso a la innovación. Bajo el lema «El NO ya no es respuesta», CEAFA reivindica que el Alzheimer sea tratado como cualquier otra enfermedad y que las decisiones sanitarias se adopten teniendo siempre en cuenta el interés y las necesidades de las personas afectadas.
Además, a diferencia de otras ediciones, las reivindicaciones que la Confederación hace públicas este año nacen directamente de las personas diagnosticadas. Quienes conviven con la enfermedad reclaman ser escuchados y participar en aquellas decisiones que afectan a su presente y a su futuro.
Por ello, CEAFA hace un llamamiento a toda la sociedad para que escuche la voz de las personas diagnosticadas. Porque, tal y como recuerda la entidad, tienen mucho que decir sobre la realidad que viven cada día y sobre las respuestas que esperan de los sistemas sanitario y social.
¿Qué pueden tener en común enfermedades tan diferentes como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide, el asma, las alergias o algunas patologías oculares? Un estudio de la Red de Enfermedades Inflamatorias (RICORS-REI) apunta a un posible nexo común: el estado de la microbiota intestinal y su relación con el funcionamiento del sistema inmunitario.
El trabajo, publicado en el Journal of Investigational Allergology and Clinical Immunology (JIACI), revisa 165 publicaciones científicas y analiza el conocimiento disponible sobre la interacción entre la microbiota intestinal y distintas enfermedades inflamatorias inmunomediadas. Sus conclusiones apuntan a que las alteraciones de este ecosistema de microorganismos pueden contribuir a una inflamación sistémica que afecta a distintos órganos y que, en personas con predisposición genética, podría favorecer la aparición o progresión de determinadas enfermedades.
La investigación ha sido llevada a cabo por investigadores de distintos centros españoles, bajo el liderazgo de Marina Pérez Gordo, miembro del Grupo de Investigación de Enfermedades Inmunológicas Inflamatorias (Allergy) de la Fundación Universitaria San Pablo CEU. Y también de José Antonio Cornejo García, que forma parte del grupo de investigación ‘Enfermedades alérgicas a fármacos y alérgenos’ de IBIMA-Plataforma Bionand, además de miembro de la UGC de Alergología del Hospital Regional Universitario de Málaga.centros españoles.
Uno de los elementos centrales del estudio es la llamada barrera intestinal, formada por células estrechamente unidas que permiten el paso de nutrientes al organismo y dificultan la entrada de microorganismos y sustancias potencialmente dañinas.
La microbiota contribuye a mantener esta barrera. Según recoge el trabajo, algunas bacterias beneficiosas producen metabolitos como butirato, propionato y acetato, ácidos grasos de cadena corta que ayudan a mantener la integridad de la pared intestinal, favorecen la producción de mucina y participan en el desarrollo de células reguladoras del sistema inmunitario.
Cuando la composición de la microbiota se altera, un fenómeno conocido como disbiosis disminuye la producción de estos compuestos protectores y puede aumentar la permeabilidad intestinal. De esta manera, determinadas moléculas bacterianas pueden atravesar la barrera y activar el sistema inmunitario, favoreciendo una inflamación persistente que puede repercutir en otros órganos.
Mecanismos que se repiten
Una de las principales aportaciones de la revisión es precisamente mostrar que enfermedades aparentemente alejadas entre sí presentan algunos patrones comunes. Los investigadores describen alteraciones de la microbiota en patologías como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide, el glaucoma, la uveítis, el ojo seco, el asma y distintas enfermedades alérgicas.
Aunque cada una presenta características específicas, el trabajo encuentra elementos compartidos, entre ellos un desequilibrio en la composición de las bacterias intestinales, una menor presencia de microorganismos productores de ácidos grasos de cadena corta y cambios en la regulación inmunológica. Para los autores, esta visión integradora puede ayudar a comprender mejor cómo se desarrollan algunas enfermedades inflamatorias y a abrir nuevas líneas de investigación destinadas a actuar sobre mecanismos comunes.
Dos líneas prometedoras
La revisión encuentra algunos de los resultados más interesantes en el estudio del asma y las enfermedades alérgicas. Diversos trabajos relacionan una menor diversidad de la microbiota durante los primeros años de vida con un mayor riesgo de desarrollar estas patologías.
En concreto, se ha observado que una menor presencia de bacterias capaces de producir butirato, como determinadas especies de Faecalibacterium, Lachnospira o Bifidobacterium, podría dificultar el desarrollo de una correcta tolerancia inmunológica. Algunos ensayos clínicos preliminares han observado además que determinados probióticos podrían reducir la inflamación alérgica y mejorar algunos parámetros respiratorios, aunque los autores advierten de que se necesitan estudios más amplios para confirmar estos resultados.
También las enfermedades inflamatorias oculares constituyen una línea de investigación en expansión. El informe recoge asociaciones entre determinados perfiles de microbiota y el riesgo o progresión del glaucoma, la uveítis y el ojo seco. Algunos estudios iniciales han descrito incluso una mejoría de los síntomas del ojo seco tras utilizar determinadas formulaciones probióticas y postbióticas.
Más investigación
El trabajo analiza distintas estrategias destinadas a modificar la microbiota intestinal, entre ellas la dieta, los prebióticos, los probióticos, los simbióticos, los postbióticos y el trasplante de microbiota fecal. Sin embargo, los investigadores advierten de que la evidencia disponible sobre muchas de estas intervenciones continúa siendo moderada o baja.
Las diferencias entre estudios —en las características de los pacientes, las cepas utilizadas, las dosis o la duración de los tratamientos— hacen necesario desarrollar ensayos clínicos multicéntricos y protocolos homogéneos que permitan determinar qué estrategias funcionan, para qué pacientes y en qué circunstancias.
El objetivo a más largo plazo sería avanzar hacia una medicina de precisión basada en el perfil de la microbiota de cada persona, de manera que las intervenciones pudieran adaptarse a sus características biológicas y a la enfermedad que padece. Por ahora, se trata de una línea de investigación en desarrollo y no de una herramienta clínica de uso generalizado.
Nace UNILEU, la primera Unidad de Investigación Integral de la Leucemia Infantil en España, de la mano de la Fundación Unoentrecienmil en el Hospital Universitario Niño Jesús de Madrid y en colaboración con la Fundación para la Investigación Biomédica del centro. Se trata de la primera unidad en España que abordará la investigación en leucemia infantil de forma integral, desde antes de que aparezca, en la fase de su diagnóstico y tratamiento, hasta que se supera (supervivientes y secuelas).
Esta unidad da el paso de acercar la investigación básica a la práctica clínica y generar un conocimiento al que tendrán acceso, en el futuro, investigadores y médicos tanto desde España como del resto del mundo. Además, desde UNILEU se llevan a cabo proyectos de investigación de alcance nacional.
La leucemia infantil es el cáncer pediátrico más frecuente, con 380 diagnósticos anuales de niños, niñas y adolescentes menores de 20 años en nuestro país. Gracias a la investigación, hoy en día el 87% de los pacientes supera la enfermedad (RETI 2018-2023).
UNILEU nace para inventar soluciones a los problemas de los niños y adolescentes con leucemia. A partir de ahora, cada paciente diagnosticado en el hospital Niño Jesús contará no sólo con un equipo clínico-asistencial del máximo nivel, sino también con una caracterización profunda de la biología de su enfermedad. La integración de todas estas capas de información gracias a UNILEU, estará accesible para los investigadores clínicos y experimentales, y será el motor que generará nuevos conocimientos trasladables a pacientes actuales y futuros.
La Fundación Unoentrecienmil asegurará una inversión de 2 millones de euros durante 5 años que convierte a esta unidad en un centro estratégico de innovación terapeútica en toda España donde también se desarrollarán otros proyectos de investigación como Cunina (prevención de la leucemia infantil) ReALLNet (red nacional del tratamiento de las recaídas) y se centralizan aproximadamente el 50% de las pruebas necesarias para la aplicación del protocolo europeo ALLTogether de hospitales de toda España para el tratamiento de los niños con leucemia. En el futuro, nuevos proyectos de investigación se irán sumando en colaboración con grupos de trabajo nacionales e internacionales.
Manuel Ramírez Orellana, jefe de Terapias Avanzadas del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y responsable de UNILEU explica la necesidad de la investigación integral: “La leucemia infantil es un proceso complejo y multifactorial. Los mejores proyectos de investigación en el mundo están apostando por abordarlo de manera integral, aunando distintos tipos de investigación, básica, traslacional y clínica, bajo una misma estrategia científica, estudiando las distintas fases de la enfermedad y combinando distintos perfiles profesionales».
UNILEU es una entidad de conocimiento, generadora y divulgadora, que acelerará el paso de los descubrimientos del laboratorio a la clínica y permitirá personalizar los tratamientos de los niños resultando en estrategias más precisas, seguras y eficaces. Toda esa información estará en un “Data Lake” accesible tanto para investigadores de otros hospitales de España como del resto del mundo.
A partir de ahora, los médicos y los científicos del equipo de investigación tendrán a su alcance toda la información que se genera en la práctica clínica y en el análisis profundo de las muestras de cada niño y adolescente con leucemia del laboratorio, de manera integral, a partir de los datos que cada investigador aporta. Esto significa que la investigación no se limita a una sola dimensión si no que aborda el problema de manera completa, coordinada y multidisciplinar. Además, incluye la percepción humanista de la investigación donde el paciente está en el centro y nos permite hacer tratamientos uniendo la opinión de familias e investigadores”.
Colaboración: la clave para avanzar
La Fundación Unoentrecienmil apuesta por esta colaboración con el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, centro de referencia en España y en el mundo, en pediatría, para consolidar un ecosistema de investigación que es fundamental para avanzar en la curación de la leucemia infantil, a lo que se dedica desde hace más de 12 años. Unoentrecienmil afianza así la competitividad de los equipos de investigación que necesitan ser multidisciplinares, que incluyan médicos, científicos, especialistas en biología de la enfermedad, expertos genetistas, bioinformáticos, ingenieros o expertos en explotación de datos con perfil matemático. La tendencia europea y mundial es a no trabajar de forma independiente.
Elena Huarte-Mendicoa, directora de la Fundación Unoentrecienmil, señala que “la ciencia en España necesita estructuras y recursos estables, que no dependan de apoyos puntuales. La inestabilidad lastra avances importantes además de los proyectos profesionales y personales de muchos investigadores. Por eso apostamos por hacer viable esta unidad a lo largo de los años. Nos parece la mejor opción para que se produzcan cambios reales. Además, la investigación es un trabajo de colaboración entre entidades y profesionales. Nadie llega solo a un resultado. Hay mucho trabajo detrás, de querer compartir conocimiento y aportar soluciones de los profesionales de la investigación y la medicina. Y nosotros vamos a apoyar sin reservas a esos equipos, dándoles estabilidad y uniendo y fomentando el talento investigador”.
La Federación Española de Diabetes (FEDE) cumple 40 años en un momento en el que la realidad de las personas con diabetes poco tiene que ver con la de 1986. Los tratamientos permiten disfrutar de buena calidad de vida, la tecnología ha transformado la gestión diaria de la enfermedad y la relación entre profesionales y pacientes es hoy mucho más participativa.
Con motivo de este aniversario, Ana Belén Torrijos Martínez, tesorera de la Junta Directiva de FEDE y presidenta de la Federación de Asociaciones de Diabéticos de la Comunidad de Madrid (FADCAM), repasa en esta entrevista los principales cambios de estas cuatro décadas y los retos pendientes. Diagnosticada con diabetes antes incluso de la creación de FEDE, defiende que el futuro debe pasar por la equidad, la detección precoz, una atención más personalizada y una investigación capaz de llevar algún día a la curación.
FEDE cumple 40 años. Si miramos hacia 1986 y comparamos aquella realidad con la de hoy, ¿qué ha cambiado para una persona con diabetes?
El paradigma es totalmente diferente. Un debut en los años 80 no tiene nada que ver con un debut actualmente. Se ha abierto muchísimo el abanico de herramientas y tratamientos. Han cambiado los fármacos, ha cambiado toda la tecnología que tenemos a nuestra disposición y que hoy es una herramienta básica en la gestión diaria. También ha cambiado la relación entre profesionales sanitarios y pacientes. Muchísimo. Creo que estamos en un punto de acercamiento y de unión. El paciente es mucho más activo en la gestión de su enfermedad y el profesional sanitario permite y favorece esa participación. Somos un tándem, y eso también ha cambiado mucho.
¿Y cómo ha evolucionado el estigma social?
Sigue existiendo. Muchas veces el estigma va unido al desconocimiento. Todo el mundo ha oído hablar de la diabetes, pero muy poca gente conoce realmente lo que es. Todavía se sigue pensando que una persona tiene diabetes porque ha tomado mucho azúcar o porque no se ha cuidado lo suficiente. Es una enfermedad muy conocida de nombre, pero muy desconocida en realidad. Yo misma, cuando era pequeña, viví situaciones de ese tipo. En los años 80, además, las herramientas que utilizábamos para administrarnos la insulina eran muy distintas y eso también contribuía a generar determinadas miradas sociales.
Después de tantos avances, ¿se puede decir que hoy se vive bien con diabetes en España?¿Qué desafíos crees que siguen pendientes?
Se vive mucho mejor que hace 40 años, eso es evidente. Pero no podemos decir todavía que estemos bien. Uno de los grandes problemas es la falta de equidad. En función de dónde vivas, incluso dentro de una misma comunidad autónoma, puedes tener acceso a unas tecnologías, a unos tratamientos, a determinados tiempos de espera o a educación terapéutica, y otra persona puede tener unas condiciones diferentes. Cuando ves que no todo el mundo está en la misma situación, no puedes decir que el objetivo esté conseguido. También sigue faltando formación y educación terapéutica en diabetes. Parece sencillo pensar que si tenemos tecnología también deberíamos tener educación terapéutica, pero no es así en todos los ámbitos. Es una de nuestras grandes reivindicaciones.
Y, me gustaría señalar una parte que sigue siendo muy importante, que es el impacto emocional del diagnóstico, tanto para la persona con diabetes como para su entorno. Ahí todavía hay mucho que trabajar. Porque recibir el diagnóstico de una enfermedad crónica siempre tiene un impacto. Y en el caso de los menores, muchas veces el impacto sobre la familia es enorme. Las familias llegan muy afectadas por todo lo que implica la gestión diaria. Si conseguimos detectar antes la enfermedad, quizá también podamos empezar antes a preparar a las personas y a las familias desde el punto de vista emocional.
De todos estos retos, ¿cuál te gustaría que dentro de unos años se considerara un derecho básico?
El acceso a cualquier tratamiento que un paciente necesite. Que no tengamos que estar pendientes de acuerdos marco, de si una comunidad autónoma incorpora una tecnología o de cuánto tarda en hacerlo. Si mañana llega una cura o aparece un tratamiento que cambia radicalmente la enfermedad, no podemos permitir que el acceso dependa del lugar de residencia o de trámites que retrasen su llegada a los pacientes.
¿Cuáles son ahora mismo las grandes líneas de trabajo de FEDE?
La equidad es esencial. Que el código postal no determine qué tratamiento recibes, a qué tecnología accedes, cuánto tienes que esperar o qué profesionales pueden atenderte. También la detección precoz y la prevención, que ahora mismo son uno de nuestros grandes focos. La educación terapéutica sigue siendo fundamental y, por supuesto, que la voz del paciente se escuche y se tenga en cuenta en las decisiones de las administraciones, en la compra pública y en los acuerdos marco. Todo tiene un objetivo común: que la persona con diabetes y su entorno tengan la mejor calidad de vida posible y una vida lo más normalizada posible. Eso también ayudaría a romper el estigma.
En estos 40 años, ¿qué logros destacaría de los que ha conseguido la Federación?
Se han conseguido muchas cosas. Recuerdo, por ejemplo, aquellas 400.000 firmas que se recogieron porque las personas con diabetes teníamos que renovar el carnet de conducir cada año y, en algunos casos, incluso con más frecuencia. Finalmente se consiguió ampliar esos periodos. También fue muy importante la eliminación de la diabetes de determinados cuadros de exclusión médica para acceder a puestos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Aunque todavía seguimos luchando porque persisten barreras en algunas policías locales, bomberos y otros ámbitos. Pero si tengo que quedarme con un gran logro, es con la estructura asociativa que se ha construido. Tenemos 123 asociaciones repartidas por toda España. Esa red es lo que nos da fuerza para seguir avanzando.
¿Cómo imagina los próximos 40 años?
Con el lema «40 años visibilizando la diabetes», FEDE encara este aniversario no solo como una mirada al pasado, sino como una reafirmación de su compromiso: seguir dando visibilidad a una patología que aumenta, defender los derechos de quienes conviven con ella y reivindicar el papel de las asociaciones de pacientes como agentes activos en salud. Así, si seguimos avanzando con esta paso firme y contamos con el compromiso de la ciencia, pienso en los próximos 40 años, la diabetes habrá cambiado radicalmente. En diabetes tipo 1 estamos viendo cómo avanza la investigación y me gustaría pensar que llegará un momento en el que nadie más debute con la enfermedad. En diabetes tipo 2, ojalá consigamos que tenga una presencia mucho más residual.
¿Confía realmente en que se pueda llegar a hablar de curación?
Sí. Yo siempre digo que hay un Premio Nobel esperando. Le digo a los investigadores y a los médicos que no dejen de investigar porque ese Premio Nobel está ahí y es para ellos. Me gustaría que dentro de 40 años, cuando se haga otra entrevista como esta, ya no se hable solo de cómo vivir mejor con diabetes, sino de curación. Mientras llega ese momento, seguiremos reivindicando las mejores tecnologías, los mejores tratamientos, mejores condiciones sociales y laborales y la eliminación del estigma.
La vuelta al cole supone recuperar horarios, obligaciones y rutinas después del verano, pero también puede ser una oportunidad para revisar cómo se organiza el día a día de los niños. Los pediatras de la Clínica Universidad de Navarra recomiendan evitar que las jornadas infantiles se prolonguen con un exceso de actividades extraescolares y animan a que reserven tiempo para jugar, aburrirse y estar en familia.
“Los niños deben tener tiempo para jugar, sobre todo los más pequeños, y también para aburrirse. Lo ideal es que las actividades extraescolares sean voluntarias y no utilizadas simplemente para rellenar un horario. Merece la pena que respondan al interés de cada niño, y que favorezcan que disfruten y compartan aficiones con otros”, explica el Dr. José Manuel Moreno, codirector del Departamento de Pediatría de la Clínica.
La sobrecarga de actividades y tareas puede generar frustración y malestar en los más pequeños cuando sienten que no cumplen las expectativas, en ocasiones marcadas por los propios adultos. La Dra. Belén Borrellreconoce que «los niños necesitan aburrirse, porque es entonces cuando surge la iniciativa y la imaginación de convertir un juguete en otro o inventarse un mundo propio. Es ahí donde se desarrolla la capacidad de imaginar y crear, especialmente en un momento en el que tienen a su alcance, a través de los dispositivos electrónicos, estímulos y respuestas de manera inmediata”.
Ante este escenario, los especialistas recomiendan planificar con tiempo la vuelta al cole, adaptándose a las exigencias de cada etapa escolar y a las necesidades e inquietudes de cada niño y sin añadir una presión innecesaria. “Esta adaptación depende mucho de cada niño y de la estrategia educativa de cada centro escolar. No está demostrado que una incorporación más progresiva sea siempre mejor: algunos niños necesitan más tiempo, pero otros se amoldan con mucha facilidad y pueden estar desde el primer día toda la jornada. Lo importante es conocer sus necesidades y confiar también en el criterio de los profesores”, apunta la Dra. María González, pediatra de la Clínica.
Las organizaciones que todavía no hayan presentado sus proyectos a los XII Premios Somos Pacientes tendrán unos días más para hacerlo. La organización de estos galardones ha decidido ampliar hasta el próximo domingo 20 de septiembre el plazo de recepción de candidaturas, ofreciendo así una nueva oportunidad a las asociaciones y entidades que aún quieran participar en esta edición.
La convocatoria, impulsada por la Fundación Farmaindustria a través de Somos Pacientes, busca reconocer iniciativas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad, discapacidad u otras condiciones, así como de sus familiares y cuidadores. Las bases contemplan el reconocimiento tanto de proyectos desarrollados por asociaciones de pacientes como por otras instituciones y entidades públicas o privadas.
La ampliación del plazo permite a las organizaciones disponer de unos días adicionales para completar y enviar sus propuestas a través del formulario habilitado en la sección de Nuestros Premios.
Subcategorías
En la categoría Pacientes, las organizaciones registradas en Somos Pacientes pueden presentar iniciativas en tres subcategorías: servicio al paciente y/o cuidador, divulgación y/o concienciación social y fomento de la investigación. Las iniciativas tienen que haber sido puestas en marcha o completadas entre el 1 de enero de 2025 y el 30 de junio de 2026.
De todas las candidaturas recibidas, Somos Pacientes realizará una preselección de hasta seis finalistas en cada una de estas tres categorías, que serán posteriormente valorados por el jurado en función de los objetivos planteados, los medios y recursos utilizados y los resultados obtenidos.
Los proyectos que lleguen a la fase final tendrán además la posibilidad de optar al reconocimiento de Iniciativa preferida por los usuarios de Somos Pacientes. En este caso, serán los usuarios de la plataforma quienes elijan mediante una votación online su proyecto favorito.
Es importante recordar que a esta votación solo concurrirán los proyectos finalistas de las tres primeras subcategorías de Pacientes. Las iniciativas de la categoría Sociedad no participarán en ella, ya que serán valoradas exclusivamente por el jurado.
Sociedad
Por otra parte, la categoría Sociedad está abierta a instituciones y entidades públicas o privadas. En ella se reconocen iniciativas de servicio al paciente y/o cuidador, fomento de la investigación, participación del paciente en el sistema sociosanitario y protección social. Los proyectos desarrollados directamente por compañías farmacéuticas están excluidos.
Además, los Premios cuentan con dos reconocimientos específicos a personalidades destacadas, uno dentro del movimiento asociativo de pacientes y otro en apoyo al paciente. Estos galardones no son de presentación abierta: las personas reconocidas serán propuestas directamente por Somos Pacientes y la Fundación Farmaindustria.
El fallo se hará público el 1 de diciembre de 2026, durante la gala de entrega de los XII Premios Somos Pacientes en Madrid. Con la ampliación de la convocatoria, las organizaciones disponen ahora de una última oportunidad para presentar aquellas iniciativas que consideran especialmente valiosas para el colectivo al que representan.