Las personas mayores sordas se enfrentan a una realidad marcada por la doble discriminación: la derivada de la edad y la asociada a la discapacidad auditiva. Para visibilizar esta situación y ofrecer herramientas que ayuden a combatirla, la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha presentado la guía Por un Buen Trato a las Personas Mayores Sordas.
El documento nace con un triple objetivo: sensibilizar sobre situaciones de discriminación que a menudo pasan desapercibidas, empoderar a las personas mayores sordas para que reconozcan vulneraciones de sus derechos y orientar tanto a profesionales como a la sociedad en general sobre cómo actuar ante estas situaciones.
Tal y como explica la consejera de la CNSE, Amparo Minguet, ?la combinación de ambas realidades multiplica las situaciones de desigualdad y exige respuestas específicas?. Y es que las personas mayores sordas se enfrentan a barreras específicas como dificultades de comunicación, problemas de acceso a la información o limitaciones en la participación social. Esta combinación puede derivar en una mayor vulnerabilidad en ámbitos clave como la sanidad, los servicios sociales o la vida comunitaria.
Invisibles
La guía pone el foco en formas de discriminación que suelen pasar inadvertidas, pero que tienen un impacto directo en la calidad de vida. Entre ellas, destacan el edadismo, el paternalismo, la sobreprotección, la infantilización o el audismo (priorizar el lenguaje hablado sobre el de señas en un entorno compartido, generando desigualdad).
Estas situaciones pueden manifestarse en contextos muy diversos. Desde consultas médicas en las que no se garantiza una comunicación accesible, hasta trámites administrativos o interacciones sociales en las que no se respetan las necesidades de las personas sordas.
Para las asociaciones, visibilizar estas prácticas es un paso clave para erradicarlas. El documento incluye ejemplos reales y herramientas concretas para identificar y afrontar estas situaciones.
El derecho a una comunicación accesible
Uno de los aspectos más relevantes que recoge la guía es la importancia de garantizar una comunicación efectiva en el entorno de la salud, una de las grandes reclamaciones en el Día Europeo de los Derechos de los Pacientes, que se celebra el 18 de abril.
En este sentido, la CNSE recuerda el marco legal que reconoce las lenguas de signos españolas, como la Ley 27/2007 o el Real Decreto 674/2023, así como otras normas que protegen los derechos de las personas con discapacidad. Además, se destacan herramientas como LeySign, un portal accesible en lengua de signos que facilita el acceso a la legislación.
Desde la organización insisten en que la accesibilidad no es una opción, sino un derecho, y que su cumplimiento resulta esencial para garantizar una atención adecuada.
Más profesionales formados
Otro de los puntos clave es la necesidad de contar con profesionales preparados para atender a personas mayores sordas. El presidente de la CNSE, Roberto Suárez, lo resume con claridad: ?Lo ideal es que puedan ser atendidas por profesionales que compartan su misma lengua?.
Esta medida reduce errores y también favorece una atención más humana y eficaz. Además, la presencia de profesionales sordos aporta ?conexión real, empatía y referentes?, contribuyendo a una inclusión efectiva. Por ello, la organización reclama fomentar su incorporación en servicios como centros de día, residencias o atención domiciliaria.
Por otra parte, la guía reivindica el papel activo de las personas mayores sordas dentro del movimiento asociativo y en la sociedad. Frente a una visión asistencialista, desde la CNSE defienden que deben ser consideradas protagonistas en la toma de decisiones. ?Las personas mayores sordas tienen una gran riqueza en experiencia y conocimientos?, señalan, destacando que su participación es clave para construir respuestas más ajustadas a sus necesidades.