La Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe) ha presentado su Programa de Vacaciones 2026, una iniciativa que permitirá a más de 1.000 personas con discapacidad física y orgánica, junto a sus acompañantes, acceder a estancias turísticas accesibles a lo largo de 36 turnos distribuidos entre los meses de abril y octubre.

Financiado por el Imserso y Fundación ONCE, el programa busca garantizar el derecho al ocio y al descanso de quienes encuentran mayores barreras para viajar, ya sea por limitaciones económicas o por un elevado grado de discapacidad. En este caso, el Programa de Vacaciones 2026 mantiene algunos de los destinos más demandados en la costa andaluza, valenciana y catalana, pero incorpora nuevas propuestas que amplían la oferta accesible.

Entre las novedades destacan El Morche, en la provincia de Málaga, con una amplia oferta de ocio familiar y playas accesibles; el Balneario de Cofrentes, en Valencia, que combina naturaleza e historia; y Santiago de Compostela, como destino cultural y gastronómico .

También se suman nuevas experiencias en Tenerife, incluyendo rutas adaptadas de senderismo en el Parque Rural de Anaga y el Parque Nacional del Teide, dentro del turismo de islas, que este año incorpora hasta ocho nuevos turnos entre Tenerife y Mallorca. Además, se mantiene la oferta en balnearios como el de Archena, en Murcia.

Ocio inclusivo

Desde Cocemfe han aprovechado para recordar que el turismo sigue siendo un ámbito donde persisten barreras físicas, sociales y económicas. Las personas con discapacidad física y orgánica, especialmente aquellas con mayores necesidades de apoyo, afrontan dificultades añadidas para planificar desplazamientos, encontrar alojamientos adaptados o asumir los costes asociados.

El programa responde a esta realidad ofreciendo experiencias accesibles y asequibles que permiten a las personas participantes disfrutar del descanso, el ocio y la convivencia en igualdad de condiciones. Y con unos precios que oscilan entre los 226 y los 630 euros e incluyen transporte, seguro de viaje y alojamiento en pensión completa.

En la edición anterior participaron 1.065 personas con discapacidad y 618 acompañantes, y desde la puesta en marcha de la iniciativa en 1986 más de 47.000 personas han viajado a través de este programa, que contribuye a romper el aislamiento, fortalecer redes de apoyo y promover la autonomía personal.