Actualmente, hay 589 millones de adultos con diabetes (11,1% de la población de 20-79 años) y la Federación Internacional de Diabetes (IDF) estima que para 2050 la cifra alcanzará los 853 millones. Esto supone un crecimiento del 45% (muy por encima del 25% de crecimiento poblacional mundial previsto). En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsa desde 2021 el Pacto Mundial contra la Diabetes, destinado a reducir el riesgo de la patología y aumentar el acceso a tratamientos en todo el mundo. La Federación Española de Diabetes (FEDE) se ha sumado ahora a esta iniciativa mediante su ingreso en el Foro del Pacto Mundial Contra la Diabetes, uno de los mecanismos clave del pacto, convirtiéndose en la primera entidad española en hacerlo.
De esta manera, FEDE reafirma su apuesta por las alianzas internacionales como forma de mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes, tras su incorporación como miembro permanente en la Federación Internacional de Diabetes en 2025. Para Juanxo Remón, presidente en funciones de FEDE, «formar parte de este foro es una manera de contribuir activamente a la lucha global contra la diabetes, aportando también la experiencia y la visión de las personas con diabetes de España”.
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Combatir desigualdades
La diabetes se ha convertido en una de las principales emergencias sanitarias del siglo XXI, calificada por la OMS como “epidemia silenciosa”. En las últimas dos décadas, el número de personas afectadas se ha casi cuadruplicado, pasando de los 151 millones registrados en el año 2000 a los 589 millones actuales. Este avance se está produciendo especialmente en los países de ingresos bajos y medios, donde según las predicciones de la IDF se concentrará el 95% del incremento previsto en los próximos años. Además, pese a la magnitud del problema, el 42,8% de los adultos con diabetes no está diagnosticado.
Frente a esta realidad, el Pacto Mundial contra la Diabetes busca mejorar en todo el mundo el acceso a tratamiento y dispositivos, así como el diagnóstico de la patología. Para ello, establece una serie de líneas de trabajo: acceso a medicamentos esenciales para la diabetes y tecnologías sanitarias asociadas; productos técnicos; prevención, promoción de la salud y alfabetización sanitaria; apoyo al país; investigación e innovación; y gobernanza. La incorporación de FEDE a este pacto a través de su participación en el foro supone un claro reconocimiento al papel de las organizaciones de pacientes en esta lucha.