Siete de cada diez mujeres que padecen migraña asociada a cambios hormonales no reciben un tratamiento adaptado a su situación. Así lo revela la encuesta Migraña en la mujer: el patrón hormonal invisible, elaborada por la Alianza Europea contra la Migraña y la Cefalea (EMHA) y presentada en el Parlamento Europeo en el marco del Día Internacional de la Mujer.

El estudio, realizado con 5.410 participantes de 13 países europeos, confirma que la relación entre migraña y hormonas es frecuente, pero continúa siendo poco considerada en la práctica clínica y en las políticas sanitarias.

La migraña es una enfermedad neurológica incapacitante caracterizada por ataques de dolor intenso y pulsátil que pueden durar horas o incluso días. Aunque puede afectar a cualquier persona, tres de cada cuatro pacientes son mujeres, en muchos casos durante su etapa reproductiva.

Un patrón hormonal frecuente

Los resultados de la encuesta muestran que dos de cada tres mujeres identifican una relación entre sus crisis de migraña y el ciclo menstrual, mientras que el 90% afirma que los ataques durante la menstruación son más intensos, más prolongados y más difíciles de tratar que en otros momentos del ciclo.

A pesar de ello, el 68% de las participantes asegura que nunca se le ha ofrecido un tratamiento individualizado teniendo en cuenta el patrón hormonal de sus crisis.

Además, aunque el 66% de las mujeres relaciona sus episodios con la menstruación, solo el 59% ha hablado con un profesional sanitario sobre estos desencadenantes hormonales.

Infradiagnóstico y automedicación

El estudio también pone de relieve el importante infradiagnóstico de la migraña. A pesar de que su prevalencia en mujeres puede alcanzar entre el 15% y el 18%, el 42% de las participantes que presentaban síntomas compatibles nunca ha recibido un diagnóstico formal.

La situación se refleja también en España. Entre las personas españolas que respondieron a la encuesta, un 24% reconoció no haber consultado nunca con un médico por su migraña, y de ellas siete de cada diez recurren a la automedicación para aliviar los síntomas.

La migraña como problema de salud de la mujer

Para Elena Ruiz de la Torre, directora ejecutiva de la EMHA, los datos evidencian una realidad que durante años ha sido minimizada. “La migraña, especialmente la asociada a los ciclos hormonales, ha sufrido una trivialización que agrava su invisibilidad y dificulta su reconocimiento clínico e institucional”, explica.

La alianza europea reclama por ello que la migraña sea reconocida como un problema de salud que afecta de forma desproporcionada a las mujeres y que se incorpore de manera prioritaria a la futura Estrategia Europea de Salud Neurológica 2025, así como a las políticas específicas de salud de la mujer.

Los expertos coinciden en que cerrar la brecha diagnóstica es uno de los principales retos. La neuróloga Patricia Pozo-Rosich, jefa del Departamento de Neurología del Hospital Universitario Vall d’Hebron y directora del Centro de Cerebro Adaptativo para la Migraña de Barcelona, señala que es necesario avanzar hacia protocolos de tratamiento personalizados a lo largo de las distintas etapas hormonales de la vida de las mujeres.

Para lograrlo, subraya la importancia de mejorar la formación de los profesionales sanitarios, promover el diagnóstico precoz y garantizar el acceso a tratamientos adecuados.