La escena se repite cada invierno: urgencias saturadas, UCIs pediátricas al límite y miles de lactantes ingresados por bronquiolitis. Sin embargo, este invierno, algo ha cambiado. Según los expertos, la introducción de nirsevimab, un anticuerpo monoclonal diseñado para proteger a los bebés frente al virus respiratorio sincitial (VRS), ha marcado un punto de inflexión en la pediatría.

Así lo asegura la Dra. Silvina Natalini Martínez, pediatra adjunta en HM Puerta del Sur y directora de la Unidad de Investigación de Vacunas de la Fundación de Investigación HM Hospitales (FiHM). “Desde la implementación del nirsevimab hemos observado una clara reducción de los casos de bronquiolitis en lactantes menores de seis meses y una caída significativa de los ingresos hospitalarios. Esto ha permitido evitar el colapso de las UCIs pediátricas que veníamos sufriendo cada año”, afirma.

Pese al retroceso del VRS, los virus respiratorios siguen muy presentes en las consultas pediátricas. Esta temporada, el virus de la gripe se ha convertido en el más frecuente entre los niños. “Ha llegado cuatro semanas antes que en años anteriores y está registrando el pico más alto de los últimos cinco años”, indica la especialista. Este incremento se explica por la aparición de la variante K del virus A(H3N2), un cambio genético que ha reducido la efectividad de la inmunidad previa y ha favorecido el contagio, incluso entre personas vacunadas. “La vacuna de la gripe se diseñó antes de la aparición de esta variante, lo que ha generado un desajuste”, aclara la doctora.

De virus temido a infección controlada

Durante años, el VRS ha sido el principal enemigo en los servicios de urgencias pediátricas. Afecta principalmente a niños menores de dos años, y es el responsable de la mayoría de casos graves de bronquiolitis, con potenciales secuelas respiratorias.

“Participamos en los ensayos clínicos con nirsevimab y ya entonces vimos que muchos niños dejaban de enfermar durante su primer año de vida”, explica la Dra. Natalini. En la práctica real, la eficacia para prevenir ingresos hospitalarios supera el 80%, consolidando esta estrategia como un verdadero hito.

Los resultados observados en la práctica clínica española coinciden con los datos internacionales. En Estados Unidos, por ejemplo, las estimaciones apuntan a que si el 50% de los nacimientos recibieran este tratamiento preventivo, se evitarían cada año más de 100.000 visitas a Atención Primaria, 38.000 consultas en Urgencias y 14.000 hospitalizaciones por VRS.

El riesgo sigue siendo mayor en los más pequeños

La edad sigue siendo el principal factor de riesgo frente a las infecciones respiratorias. “Cuanto menor es el niño, mayor es el riesgo de complicaciones”, subraya la Dra. Natalini, quien insiste en vigilar los signos de dificultad respiratoria y acudir al pediatra si aparecen.

En caso de fiebre, recomienda hacer un seguimiento cada 48 horas, especialmente en menores de tres años. Además, en pleno invierno, recuerda que las reuniones familiares en espacios cerrados favorecen la transmisión de virus, por lo que conviene evitar el contacto con personas con síntomas y limitar los encuentros con los bebés en los picos epidémicos.

¿Qué pasará en las próximas semanas?

La experiencia de otros inviernos y el comportamiento habitual de los virus hace prever un nuevo cambio en las próximas semanas. “Cuando la gripe empiece a descender, es probable que aumenten los casos de VRS en niños de entre seis meses y tres años, y también en personas mayores, que son un grupo especialmente vulnerable por su contacto estrecho con los más pequeños”, avanza la doctora.

La evolución de esta temporada respiratoria demuestra la importancia de la prevención, la vigilancia epidemiológica y la inmunización para reducir la carga asistencial y proteger a los más vulnerables.