El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona ha implantado el marcapasos más pequeño del mundo a una recién nacida de 2,1 kilos que presentaba una grave alteración cardíaca detectada durante el embarazo. La intervención ha permitido estabilizar el ritmo cardíaco de la pequeña y evitar un posible fallo cardíaco, abriendo nuevas posibilidades terapéuticas para bebés con patologías similares.
Los marcapasos convencionales miden alrededor de seis centímetros, un tamaño demasiado grande para un recién nacido y que puede generar complicaciones como compresión de órganos o infecciones. Ante esta limitación, el equipo del hospital trabajó junto a la compañía Abbott para disponer de un dispositivo especialmente adaptado a pacientes pediátricos extremadamente pequeños.
Un problema cardíaco detectado antes del nacimiento
La alteración se identificó durante el segundo trimestre del embarazo. Los especialistas observaron que el feto presentaba un bloqueo auriculoventricular completo, una anomalía del sistema eléctrico del corazón que impide que los impulsos eléctricos se transmitan correctamente entre sus cavidades.
Como consecuencia, el corazón late mucho más despacio de lo normal —una situación conocida como bradicardia— y puede no ser capaz de bombear suficiente sangre y oxígeno al organismo. En este caso, el órgano había empezado a dilatarse para compensar ese ritmo insuficiente. Ante el empeoramiento de la situación durante el seguimiento del embarazo, el equipo médico decidió adelantar el parto.
Intervención coordinada
En las primeras horas de vida, los médicos implantaron un marcapasos provisional para estabilizar a la recién nacida. Sin embargo, la solución definitiva exigía un dispositivo adaptado a su tamaño. El equipo de cirugía cardíaca, liderado por el doctor Stefano Congiu, llevó a cabo la implantación del marcapasos definitivo pocas horas después del nacimiento. En la intervención participaron 16 profesionales de distintas especialidades, entre ellas cardiología pediátrica, cirugía cardíaca, anestesia, neonatología e ingeniería biomédica.
La doctora Georgia Sarquella-Brugada, jefa del Servicio de Cardiología Pediátrica del hospital, explica que en este tipo de casos la medicina debe adaptarse a realidades muy específicas. “Cuando hablamos de un bebé de dos kilos, tenemos que adaptar la tecnología a su tamaño y a su fisiología”, señala.
El dispositivo implantado, basado en la plataforma AVEIR, mide aproximadamente dos centímetros, lo que lo convierte en el marcapasos sincronizado más pequeño de su categoría. Su tamaño permite estimular y coordinar el latido del corazón sin provocar complicaciones derivadas de la falta de espacio en el organismo de un recién nacido.
Permiso especial
Dado que se trataba de un dispositivo especialmente adaptado para este caso, el equipo médico solicitó una autorización urgente a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que respondió en apenas cinco horas, permitiendo realizar la intervención sin demora.
La evolución de la bebé ha sido favorable. Tras 20 días de ingreso hospitalario, recibió el alta y continuará con revisiones periódicas en el hospital.
Los especialistas recuerdan que cada año nacen en España varios bebés con bloqueos cardíacos congénitos graves y que, en los casos más severos, la implantación precoz de un marcapasos puede resultar imprescindible para garantizar la supervivencia.