Entrevista a Salu Catalá, Directora Técnica de Cáncer & Beauty

“Comencé mi andadura profesional en contacto con la medicina, como auxiliar de clínica, y esteticista. Poco a poco, mis pasos se fueron afianzando en el área de la estética, campo en el trabajé durante más de 20 años y alcancé el éxito, llegando a fundar mi propia empresa y siendo un referente a nivel nacional.

Mis ambiciones cambiaron cuando una de mis mejores amigas me comunicó que padecía cáncer de ovario. Día a día, veía cómo el tratamiento cambiaba el aspecto físico de mi amiga y cuáles eran las necesidades estéticas que, como mujer, echaba en falta. Comprendí que la autoestima supone el 90% de la fuerza para recuperarse.

Así, descubrí mi verdadera vocación, tomándome un tiempo para formarme con los mejores profesionales médicos nacionales. Con mucha dedicación y esfuerzo, emocional y económico, fundé la marca Cancer & Beauty y el Centro de Estética-Oncológica y aplicada a la Salud Cancer & Beauty, cuya sede se encuentra en Valencia. Allí estudio las necesidades estéticas que la paciente va a necesitar debido a las secuelas del tratamiento y lucho por hacer el camino más fácil y llevadero a las personas que padecen o han padecido cáncer, u otras patologías como quemaduras o anorexia, y necesitan recobrar su imagen y reconocerse.

Tras más de ocho años de investigación, edité junto con el Hospital de Manises la primera guía de cuidados para pacientes oncológicos.

Además, soy Técnico especialista en maquillaje correctivo para pacientes oncológicos, Coach  y Formadora especialista en Estética-Oncológica y conferenciante.

El cáncer es algo que afecta a la paciente tanto por dentro como por fuera; tanto a nivel psicológico-emocional, como a nivel estético. Para ello, las afectadas tienen que estar preparadas para afrontar esta situación con los mejores profesionales. »

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En primer lugar, ¿nos podrías explicar en qué se diferencia un centro de estética de un centro de Estética-Oncológica? ¿Se ofrece un “plus” a lo que se proporciona en un centro de belleza al uso?

Efectivamente, hay una gran diferencia. En un centro de Estética-Oncológica se debe informar a la paciente de los cambios físicos que va a experimentar y, en base a ello, informaremos sobre cómo cuidar su piel, ya que ésta va a sufrir cambios y alteraciones. También, los profesionales en Estética-Oncológica, como profesionales formados y reglados, deben saber si las cejas y pestañas de la persona que visita el centro van a caer o no y, si esto va a ocurrir, mostrar las alternativas que tienen para suplir esta carencia: maquillaje correctivo, micropigmentación…

Por supuesto, en un centro de Estética-Oncológica se debe dedicar todo el tiempo necesario para que la persona que nos visita conozca no sólo los distintos tipos de pelucas, si no los materiales, los acabados… es necesario ayudar en la elección de algo tan delicado, ya que un buen profesional en Estética-Oncológica sabrá recomendar la mejor peluca según el estilo de vida de cada persona.

Un centro de estética convencional ofrece servicios que jamás podrían ofrecerse a personas que están recibiendo un tratamiento de quimioterapia, básicamente, porque todo el cuerpo de estas personas está extremadamente sensible.

Por tanto, existe una gran diferencia entre un centro y otro. Y, por supuesto, un centro de Estética-Oncológica ofrece un marcado plus que no puede encontrarse en un centro de belleza convencional.

¿Están los profesionales de estos centros preparados especialmente para empatizar con afectadas de cáncer?

Al menos en mi centro Cancer & Beauty, sí; porque me encargo personalmente de formar a mis trabajadores para que comprendan los diferentes estados psicológicos  por los que puede atravesar alguien afectado de cáncer. Un centro de Estética-Oncológica necesita trabajadores formados, implicados y concienciados en qué consiste esta enfermedad y que comprarse una peluca o hacerse una micropigmentación, en estos casos, no es un capricho, sino una necesidad.

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Hagamos un ejercicio práctico: me acaban de diagnosticar cáncer de ovario y acudo a un centro de Estética-Oncológica. ¿Qué es lo primero que me recomendaría?

En primer lugar, se hace una ficha para ti, completamente personalizada, así sabré el tipo de caída que vas a tener: total o parcial y cuándo se va a producir; si las cejas o pestañas también va a caer, etc. A continuación, te entregaría, de forma completamente gratuita, una guía de cuidados, elaborada por Cancer & Beauty y el Hospital de Manises y editada por la Generalitat Valenciana, en la que se explican los cambios físicos que vas a tener y cómo aminorarlos o resolverlos.

Después, miraríamos el tipo de pelucas de ultimísima generación que existen y, según tu estilo de vida, veríamos con qué modelo, dentro de una extensa gama, te sientes mejor. Así mismo, elegiríamos gorritos, pañuelos y muchos otros complementos hasta cubrir todas tus necesidades.

La caída del cabello es una de las consecuencias que más preocupan a las pacientes. ¿Qué podría decirnos al respecto?

Efectivamente, la alopecia es uno de los efectos secundarios más frecuentes al recibir un tratamiento de quimioterapia. Su evidencia, así como la preocupación de las pacientes por la misma, hace que sea una de las causas más comunes de los efectos psicológicos debido al impacto visual que supone.

La intensidad de la caída es variable, en función de los protocolos utilizados y la duración de los mismos, debemos saber y concienciarnos, que los tratamientos oncológicos son en casi su totalidad personalizados, por lo que según los fármacos utilizados la caída será de un grado u otro. Si se produce caída total, lo más común es que se produzca antes el segundo ciclo de tratamiento.

Lo más importante es saber que la alopecia producida por tratamientos de quimioterapia, salvo en algunos casos es totalmente, reversible, pero es necesario cuidar mucho el cuero cabelludo antes, durante y después, cuando ya empieza a salir el pelo para que la recuperación del mismo sea lo más pronto posible.

¿Qué recomendaciones nos daría antes de la caída? ¿Y después? ¿Existe algún cuidado específico?

Antes de que comience la caída es una necesidad psicológica y física (es preciso proteger el cuero cabelludo del sol y otros agentes externos) tener la peluca preparada, así como los complementos escogidos (gorritos, pañuelos…).

Una vez la caída ha comenzado o antes de que se haya producido, en nuestro centro rapamos en un gabinete individual, cálido y agradable, y colocamos nosotros mismos la peluca. Después, realizaremos ejercicios para que sea la persona que la va a llevar quien se la quite y se la ponga hasta que lo haga perfectamente.

Debe quedar claro a la paciente que nos visita, que es recomendable que deje la cabeza al descubierto un mínimo de seis horas al día para favorecer la transpiración de la zona. Durante esas horas que la persona está descansando de su peluca, puede utilizar pañuelos y gorritos, pero ha de tener en cuenta que estos sean de algodón, bambú, seda, etc. Es decir, materiales nobles y sin costuras.

Por este motivo, nunca, repito, nunca, se debe pegar la peluca al cuero cabelludo de una persona que está recibiendo quimioterapia, porque provoca irritación, heridas…pero, además, una casi insufrible ansiedad por el picor. El cuero cabelludo necesita descansar.

Por último, por supuesto, las personas que padezcan una caída de cabello total, deben proteger siempre el cuero cabelludo de la exposición al sol, con cremas de protección solar alta. En caso de tener picores y rojeces por el desprendimiento del folículo, es realmente calmante el agua termal y puede aplicarse tantas veces como se necesite.

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La piel también sufre alteraciones durante el tratamiento: prurito, rojez, descamación.  Como experta, ¿cómo cree que deberíamos cuidar la piel?

Exacto, la piel sufre alternaciones importantes como irritación, híper pigmentación, sequedad, sensibilidad a la radiación, entre otros. Por ello, se deben utilizar cremas con factores de protección alto o pantalla total, tanto en verano como en invierno, así evitaremos que las manchas perduren en el tiempo.

Por otra parte, en un proceso de quimioterapia y tras éste, se debe utilizar cremas que hidraten la piel de manera suave. Es decir, no se pueden utilizar las que contengan ácidos glicólicos, retinol y similares, ya que producen un efecto de exfoliación e irritarían la piel.

Por ello, vamos a recomendar una crema hidratante con factor de protección alto y con principios activos bajos o con bases de agua termal, avena, aloe… Estos productos evitarán irritaciones, sequedad y aportarán un extra de luminosidad.

Es muy importante intensificar la hidratación, beber mucha agua, lo que ayudará en las retenciones de líquidos y, a su vez, hidratará la piel.

También, es recomendable utilizar un tipo de ropa muy holgada y a poder ser de algodón, ya que su composición ayuda a no producir picores.

Por último, las uñas también se ven afectadas en las pacientes: se vuelven de coloración oscura, quebradizas, rompiéndose con facilidad y suelen aparecer bandas verticales en ellas.  ¿Se puede hacer algo para fortalecerlas y evitar estos efectos?

Como en la piel, lo más importante es intensificar la hidratación cutánea y beber mucha agua para depurar y limpiar el organismo, esto repercutirá, a su vez, en la piel y uñas.

Es aconsejable no esmaltar ni aplicar acrílicos ni geles durante los meses que dure el tratamiento, estamos hablando de que la persona está muy debilitada y las uñas son muestra de ello. Por lo que no aplicaremos nada que puede dañarlas más, reblandecerlas o producir grietas.

No cabe duda de que la Estética-Oncológica está avanzando. ¿Cuáles son los próximos retos para vuestra industria?

Que la medicina convencional integre los servicios de la Estética-Oncológica dentro de la unidad de oncología como parte del equipo interdisciplinar. La Estética-Oncológica no es una frivolidad, es una necesidad que refuerza el estado psicológico del paciente y le ayuda a sentirse mejor y no ver la enfermedad reflejada en el espejo. Por ello, mi lucha actual es integrar este servicio en hospitales públicos y privados como parte del tratamiento.

Pero, no menos importante es que se prohíban las pelucas pegadas al cuero cabelludo en personas en tratamiento oncológico y que por fin se haga una clara distinción entre una tienda de pelucas convencional y un centro de Estética-Oncológica con profesionales cualificados y formados.

Hasta que ello ocurra, seguiré velando en mi centro Cancer & Beauty por potenciar el bienestar, salud y la felicidad de todas esas personas que luchan cada día por la vida.