El papel de las personas cuidadoras, especialmente aquellas que desempeñan esta labor de forma no profesional, vuelve a situarse en el centro del debate sociosanitario tras la publicación de nuevas guías dirigidas a mejorar su bienestar y su formación. Entre ellas destaca Cuida-TE: Tú también importas, impulsada por la Federación Nacional Aspaym, que pone el acento en una idea fundamental: cuidar también implica cuidarse.
La guía nace con el objetivo de acompañar a quienes atienden a personas con lesión medular y otras discapacidades físicas, un colectivo que, en muchos casos, asume esta responsabilidad sin preparación previa ni apoyos suficientes. Desde Aspaym subrayan que se trata de “una herramienta útil, accesible y cercana” que puede ayudar y reconocer la labor de millones de cuidadores en España.
De hecho, el documento sitúa a las personas cuidadoras en el centro del discurso. La publicación recoge testimonios reales que reflejan el impacto físico y emocional del cuidado continuado, así como la falta de reconocimiento social que todavía persiste.
Tal y como se expone en la guía, muchas personas “anteponen el cuidado y el bienestar de las personas más cercanas” y terminan olvidándose de sí mismas, lo que puede derivar en problemas de salud física y mental . En este sentido, Aspaym insiste en que el autocuidado “no es un lujo, sino una necesidad”, especialmente cuando el cuidado se prolonga en el tiempo y se convierte en el eje de la vida cotidiana.
Estrategias para cuidar mejor
El documento aborda de forma práctica aspectos clave como la gestión del estrés, la fatiga del cuidador o la importancia de mantener hábitos saludables. También incluye recomendaciones sobre alimentación, descanso, ejercicio físico o ergonomía, fundamentales para prevenir lesiones y mejorar la calidad de vida de quienes cuidan.
Además, se hace hincapié en la necesidad de desarrollar habilidades emocionales como la empatía, la comunicación o la gestión de sentimientos como la culpa o la frustración. “El bienestar de quien cuida y de quien es cuidado están profundamente entrelazados”, recoge la guía, subrayando la importancia de mantener ese equilibrio para garantizar una atención de calidad.
Otro de los elementos diferenciales es la incorporación de una perspectiva de género, que analiza cómo las mujeres siguen asumiendo mayoritariamente estas tareas, muchas veces sin recursos ni reconocimiento suficiente.
En la elaboración de esta guía han participado diferentes entidades territoriales de Aspaym, así como profesionales de áreas como la psicología, la fisioterapia o el trabajo social, y representantes de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP). Esta colaboración permite ofrecer una visión integral del cuidado, que va más allá de lo asistencial para incluir el acompañamiento emocional y social.
Formación
Al mismo tiempo, Supercuidadores también ha publicado la Guía práctica para futuros cuidadores, orientada a la profesionalización de los cuidados, con una hoja de ruta para quienes desean trabajar en este ámbito en España.
El documento plantea la importancia de la preparación previa, especialmente en un entorno en el que prevalece el envejecimiento de la población y el aumento de la demanda de cuidados de larga duración. “Cada vez hacen falta más cuidadores, pero, sobre todo, hacen falta cuidadores mejor preparados y orientados”, señala Aurelio López-Barajas, CEO de Supercuidadores.
Entre sus contenidos, la guía aborda cuestiones como la formación sociosanitaria, la acreditación de competencias o la preparación documental, aspectos clave para mejorar la empleabilidad en un sector en crecimiento. Además, insiste en que la formación previa “puede contribuir a una incorporación más sólida” al mercado laboral.