El Hospital Universitario El Escorial y la Asociación de Pacientes Anticoagulados y Cardiovasculares (AMAC) han puesto en marcha la Escuela de Coherencia Cardíaca, un programa dirigido a personas con enfermedades cardiovasculares —especialmente insuficiencia cardiaca— y a sus familiares. La iniciativa, liderada por la cardióloga Lorena Ruiz Bautista, busca ofrecer herramientas prácticas de autocuidado y gestión del estrés que ayuden a mejorar la calidad de vida de quienes conviven con esta patología.
El proyecto forma parte de una colaboración entre el hospital madrileño y la asociación de pacientes para complementar el tratamiento clínico con estrategias que refuercen el bienestar emocional y la autonomía de los pacientes en su día a día.
Una enfermedad con gran impacto
La insuficiencia cardiaca es una de las enfermedades cardiovasculares con mayor impacto en el sistema sanitario. Según datos de la Sociedad Española de Cardiología, alrededor de 770.000 adultos en España conviven con esta patología, lo que representa cerca del 1,9% de la población adulta, porcentaje que aumenta hasta alrededor del 9% entre las personas mayores de 80 años.
Además, cada año se registran aproximadamente tres nuevos casos por cada mil habitantes, y la enfermedad continúa situándose entre las principales causas de mortalidad cardiovascular en el país, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
Regular el diálogo entre cerebro y corazón
La Escuela de Coherencia Cardíaca tiene como objetivo enseñar a los participantes técnicas que favorezcan el equilibrio entre el sistema nervioso y el sistema cardiovascular. Este enfoque, basado en la autorregulación emocional y la gestión del estrés, busca generar estados de bienestar físico y psicológico incluso en el contexto de enfermedades crónicas.
A través de sesiones grupales que combinan contenidos teóricos con ejercicios prácticos, los participantes aprenden estrategias para reducir el estrés, mejorar su bienestar y reforzar su capacidad de autocuidado.
Como explica Ruiz Bautista, “la salud integral no puede entenderse sólo desde lo físico: armonizar las dimensiones emocional, cognitiva y social es esencial para que los pacientes afronten con mayor estabilidad y confianza su día a día”.
Desde AMAC señalan que iniciativas como ésta permiten reforzar el acompañamiento a las personas con enfermedades cardiovasculares más allá del ámbito estrictamente clínico. El objetivo a medio plazo es poder extender programas similares a otros hospitales, aunque para ello será necesario contar con financiación que permita ampliar el alcance del proyecto.