El 12 de agosto España será escenario de uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de las últimas décadas: un eclipse total de sol que podrá observarse, con distinto grado de visibilidad según la ubicación, desde buena parte del país. Se trata de una oportunidad excepcional para disfrutar de este fenómeno natural, pero también de una jornada en la que conviene extremar las precauciones para evitar riesgos, especialmente para la salud ocular.

Expertos consultados por Science Media Centre España y especialistas del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega recuerdan que contemplar el eclipse sin la protección adecuada puede provocar lesiones irreversibles en la retina, incluso aunque el sol parezca menos brillante o el eclipse tenga lugar al atardecer.

El error más frecuente consiste en pensar que, al estar parcialmente oculto por la luna, el sol deja de ser peligroso. Sin embargo, la radiación ultravioleta e infrarroja continúa alcanzando el ojo y puede producir lesiones fotoquímicas o térmicas que, en algunos casos, ocasionan daños permanentes en la visión. Además, durante un eclipse la pupila se dilata y es posible mirar al sol durante más tiempo sin molestias aparentes, lo que incrementa el riesgo de lesión.

La consecuencia más habitual es la retinopatía solar, una lesión en la mácula que puede manifestarse horas o incluso días después de la exposición mediante síntomas como visión borrosa, una mancha oscura en el centro del campo visual, dificultad para leer o deformación de las líneas rectas. Ante cualquiera de estos signos, los especialistas recomiendan acudir al oftalmólogo lo antes posible.

Gafas homologadas

Los expertos insisten en que la única forma segura de observar directamente el eclipse es utilizando gafas específicas homologadas que cumplan la norma ISO 12312-2, comprobando antes de usarlas que los filtros no estén rayados, perforados o deteriorados. En cambio, las gafas de sol convencionales, por oscuras que sean, no ofrecen protección suficiente, al igual que otros métodos caseros como radiografías, cristales ahumados, CDs o filtros improvisados.

También desaconsejan mirar el eclipse a través de prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas si estos no disponen de filtros solares específicos para ese dispositivo, ya que concentran la luz y multiplican el riesgo de lesión ocular. Incluso llevando gafas homologadas, estos instrumentos nunca deben utilizarse sin la protección adecuada.

Para quienes prefieran evitar cualquier riesgo, la observación indirecta constituye una alternativa sencilla y segura. Una de las técnicas más recomendadas consiste en proyectar la imagen del sol mediante un pequeño orificio practicado en una cartulina sobre una superficie blanca, de forma que pueda seguirse la evolución del eclipse sin mirar directamente al astro. Este método resulta especialmente aconsejable para los niños, siempre bajo la supervisión de un adulto.

Fuente: Instituto Geográfico Nacional

Cuidado también con el móvil

Además de proteger la vista, los expertos recomiendan evitar el uso prolongado del teléfono móvil para fotografiar o grabar el eclipse. Según explica Marcelino Núñez, delegado territorial de la Aemet en Extremadura, consultado por Science Media Centre España, realizar una fotografía rápida no suele entrañar riesgos para el dispositivo, pero mantener la cámara apuntando directamente al sol durante varios minutos, por ejemplo para grabar un vídeo, puede sobrecalentar o degradar el sensor.

Además, los teléfonos móviles rara vez consiguen captar con calidad un eclipse sin accesorios específicos, por lo que el resultado suele ser una imagen sobreexpuesta que no refleja el espectáculo astronómico. Por ello, los especialistas aconsejan disfrutar del fenómeno en directo y limitar el uso de dispositivos electrónicos durante la observación.

Entorno de avistamiento

Además de proteger la vista, conviene planificar con antelación el lugar desde el que se observará el eclipse. Al producirse al atardecer, será necesario elegir un emplazamiento con el horizonte oeste despejado y de fácil acceso, evitando zonas aisladas o de difícil evacuación. El Instituto Geográfico Nacional ofrece herramientas para conocer la visibilidad del eclipse desde cualquier punto de España, mientras que el portal del Trío de Eclipses, impulsado por el Ministerio de Ciencia, recopila recomendaciones y localizaciones adecuadas para su observación.

Aunque el eclipse se producirá a última hora de la tarde, las temperaturas seguirán siendo elevadas en buena parte del país. Por ello, los expertos aconsejan hidratarse con frecuencia, utilizar ropa ligera, protegerse del sol con crema solar y buscar zonas de sombra siempre que sea posible. También recomiendan extremar la precaución con niños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas, además de conservar correctamente la medicación si requiere mantenerse a temperatura controlada.

En caso de desplazarse a espacios naturales para disfrutar del fenómeno, también conviene respetar las medidas de prevención frente a incendios forestales, utilizar repelente de insectos cuando sea necesario y evitar las aglomeraciones que puedan dificultar el acceso al agua, a la asistencia sanitaria o a las vías de evacuación. Con unas sencillas medidas de prevención, el eclipse del 12 de agosto podrá convertirse en una experiencia inolvidable y segura para toda la familia.