Desde octubre de 2011 y a pesar de que la lista de espera cuenta con 120 pacientes

ASANAR denuncia la paralización de la prestación de autocontrol de los pacientes anticoagulados

Publicado el por Somos Pacientes

La Asociación de Anticoagulados de Aragón (ASANAR), miembro de Somos Pacientes, ha denunciado ante la Comisión de Comparecencias y Peticiones Ciudadanas de las Cortes de Aragón la “situación actual de paralización de la prestación de autocontrol en Aragón entre los pacientes anticoagulados”.

Como enfatiza la Dra. María Ángeles Fernández, hematóloga y asesora científica de ASANAR, “el paciente anticoagulado es, por definición, anormal desde el punto de vista de la coagulación, y es el propio médico el que regula su coagulación para evitar una embolia o trombosis; el autocontrol es una opción necesaria para el paciente anticoagulado, porque está más implicado con el sistema y su seguridad, tiene mejores resultados, se descongestionan centros de salud y somos más equitativos con estos pacientes”.

Tal es así que la paralización del servicio de autocontrol solo puede calificarse, en palabras de Antonio Aísa, presidente de ASANAR, “como una decisión equivocada o poco meditada por parte del Departamento de Sanidad, Bienestar Social y Familia“.

Coagulómetro portátil

En el momento actual, en Aragón conviven más de 25.000 personas en tratamiento anticoagulante oral, de las que en torno a 800 usan coagulómetros portátiles, “una de las alternativas que eligieron los pacientes para hacer su propio control y responsabilizarse de sí mismos”, recuerda la Dra. Fernández, quien a su vez denuncia que “desde octubre del pasado año se ha paralizado la incorporación de nuevos pacientes, a pesar de tener más de 120 personas en listas de espera; y eso que había previsión de alcanzar las 1.050 personas beneficiadas”.

Y es que, como explica Antonio Aisa, “no ha habido interés o voluntad política para solucionar el tema y se ha aprovechado el manido tema de la crisis económica en vez de buscar una solución”. “No pretendemos privilegios para nuestros pacientes o perjuicios para otros colectivos, sino un trato de equidad“, añade.