Estos dispositivos incrementan la expectativa de vida entre 7 y 10 años

400 españoles viven con un corazón mecánico en espera de un trasplante cardiaco

Publicado el por Somos Pacientes

A día de hoy se han implantado en nuestro país cerca de 400 corazones mecánicos, una alternativa que, según informa la Sociedad Española de Cardiología (SEC), palia la caída de donantes jóvenes como consecuencia de la disminución de la cifra de fallecidos por traumatismo encefálico –ya sea por accidente de tráfico o laboral.

Los corazones mecánicos, en su mayoría bombas centrífugas intra o extratorácicas, actúan como solución temporal –solo 10 de estos dispositivos son de larga duración– hasta que el paciente reciba finalmente un trasplante de corazón. Y como explica el doctor Nicolás Manito, presidente de la Sección de Insuficiencia Cardíaca y Trasplante de la SEC, “pueden llegar a incrementar la expectativa de vida entre siete y diez años, unas cifras muy parecidas a las que se logran en los trasplantas cardiacos en pacientes seleccionados”.

En la actualidad, y de acuerdo con los datos de la SEC, el 85% de los pacientes supera el primer año de vida desde la intervención, el 70% el segundo año, el 60% la primera década, y entre un 30% y un 35% los 20 años.

Crecen los trasplantes cardiacos

El pasado año se realizaron en nuestro país un total de 247 trasplantes de corazón, una cifra que si bien supuso un crecimiento del 4,2% con respecto a 2011 –de hecho, el cardiaco fue el trasplante que más creció en España en 2012–, dista notablemente de las 353 intervenciones realizadas en el año 2000.

Y una cifra, asimismo, que supone que en nuestro país se practiquen 5,2 trasplantes de corazón por millón de habitantes, lo que sitúa a España en el segundo lugar europeo tras Francia (6,3 por millón) y muy por encima de Alemania (4,5) y Reino Unido (3,4). El primer lugar del listado mundial lo ocupa Estados Unidos con 7,5 trasplantes por millón de habitantes.

Carencia de donantes óptimos

La razón por la que se realizan menos intervenciones que en 2000 obedece a la falta de donantes óptimos para el trasplante cardíaco, que son las personas jóvenes que han sufrido un traumatismo encefálico, por accidente laboral o de tráfico. Y es que gracias a las campañas de sensibilización vial, la cifra de fallecidos en accidentes ha disminuido, lo que ha conllevado a que los donantes cardíacos sean más añosos y, por lo tanto, sean corazones menos óptimos.

Así, y mientras en el año 2000 el porcentaje de corazones provenientes de víctimas de accidentes de tráfico era de un 50,5%, en 2012 fue tan solo de un 16,8%. El resultado es que, frente al 76% del año 2000, únicamente un 59,2% de los trasplantes de corazón realizados el pasado año provenían de donantes menores de 45 años.

En este contexto, por último, también debe destacarse el escaso tiempo que los candidatos deben permanecer en lista de espera. “España es rápida, pues mientras los casos más urgentes tienen una espera media de 14 días, los casos programados deben esperar una media de 90 días“, concluye el Dr. Manito.