Preocupación de la POP por la falta de información y la consiguiente incertidumbre

La cronicidad sigue sin ser criterio prioritario de vacunación de la COVID-19

Publicado el por Somos Pacientes

La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) reclama al Gobierno la inclusión de los pacientes crónicos entre los grupos prioritarios que reciban la vacuna de la COVID-19, así como una información adecuada sobre cómo se va a proceder para su inmunización en las distintas comunidades autónomas. De hecho, la Plataforma ha exigido esta inclusión a la Comisión de Salud Pública, que se reúne hoy viernes, 12 de febrero.

Como explica Carina Escobar, presidenta de la POP, “los pacientes crónicos estamos viviendo una doble pandemia: la causada por el parón de la asistencia sanitaria y el riesgo de la COVID-19, por lo que necesitamos ser priorizados en los planes de vacunación. Estamos totalmente de acuerdo en la priorización de nuestros mayores, pero no podemos olvidar a los pacientes crónicos jóvenes, adultos y mayores como prioritarios a inmunizar por su patologías y comorbilidades”.

Además, Escobar recuerda que “son muchas las personas que recurrentemente tienen que acudir a los centros sanitarios para llevar a cabo diferentes tratamientos oncológicos y otros tratamientos en hospitales de día, unidades de diálisis, rehabilitación… Todos ellos están tremendamente expuestos ante el contagio y, por tanto, creemos que deben ser incluidos, con urgencia, en el siguiente grupo de vacunación”.

Próximos grupos

Ante la finalización del proceso de vacunación de los grupos establecidos en la fase 1 y la disponibilidad en nuestro país de una tercera vacuna –la desarrollada por AstraZeneca (indicada por el momento para menores de 55 años), que se une a las de Pfizer/BioNTech y de Moderna–, la POP solicita al Gobierno la aplicación de un criterio de priorización que no deje atrás la condición de riesgo que supone contar con una enfermedad crónica.

De hecho, el propio Ministerio de Sanidad establece en el epígrafe sobre personas con condiciones de riesgo de su ‘Estrategia de Vacunación COVID-19 en España’ que “las personas con enfermedades crónicas y con algunas otras condiciones deben tenerse en cuenta de forma especial para la vacunación por su especial vulnerabilidad, debido al riesgo de complicaciones graves e incluso de fallecimiento por la posible diferente respuesta inmunitaria a la vacunación y por el importante porcentaje de la población que suponen”.

La POP también ha alertado de la situación de desprotección e inseguridad que tienen los menores de 16 años con enfermedades crónicas. Y es que, como indica su presidenta, “aunque a ellos directamente no se les vaya a vacunar se les debe de tener en cuenta de cara a inmunizar su entorno, empezando por vacunar a sus familiares y cuidadores. Esta es la forma de que los menores en riesgo puedan estar protegidos”.

Incertidumbre

Sin embargo parece que los pacientes crónicos aún tendrán que esperar para recibir la vacuna, pues la cronicidad no supone, a día de hoy, un criterio prioritario. Y es que, según recoge la tercera actualización de la Estrategia, y una vez concluida (o en paralelo, en función de la disponibilidad de vacunas y las indicaciones de cada una) la inmunización de la población con una edad igual o superior a los 80 años, los siguientes grupos en ser vacunados serán los constituidos por el personal sanitario de ámbito hospitalario y atención primaria no considerado de primera línea; el personal sanitario de distintos colectivos –entre otros, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, odontólogos, logopedas y personal de oficinas de farmacia–; los trabajadores de instituciones penitenciarias; las fuerzas y cuerpos de seguridad, emergencias y fuerzas armadas; y los docentes y personal de educación infantil y necesidades educativas especiales, así como de educación primaria y secundaria.

Finalmente, y además de manifestar su preocupación ante el correcto cumplimiento de los turnos de vacunación, la POP ha reclamado que se den a conocer los protocolos que se llevarán a cabo en las comunidades y ciudades autónomas. Como concluye Carina Escobar, “tenemos una total desinformación sobre cómo se va a proceder con la inmunización de los pacientes crónicos. No sabemos, por ejemplo, si seremos contactados por nuestro servicio de salud o si tendremos que solicitar una cita, ni siquiera dónde y en qué entornos se recibirán estas dosis. Nos encontramos con mucha incertidumbre”.