En España se estima que lo padecen más de 4 millones de personas

Rebelarse contra el dolor crónico

Publicado el por Somos Pacientes

Estudio PainSTORY sobre dolor crónicoEl dolor crónico cambia por completo la vida de las personas que lo sufren y sigue siendo un problema de salud sin resolver. Así se desprende del estudio internacional PainSTORY, la primera iniciativa europea que ha seguido la vida diaria de pacientes con dolor crónico durante más de un año, impulsada por, entre otras organizaciones, el World Institute of Pain, la International Association for the Study of Pain y la compañía farmacéutica Mundipharma.

Esta encuesta ha mostrado hasta qué punto el dolor crónico empeora la calidad de vida de los pacientes que lo padecen. Así, 6 de cada 10 declaran que el dolor controla su vida. De hecho, muchos de ellos manifiestan dificultad para caminar, levantarse, vestirse o dormir. El 73% confirma que tiene problemas para realizar actividades domésticas, familiares, de ocio e, incluso, dormir (casi el 58% de los encuestados). Además, el dolor causa depresión y ansiedad en dos tercios de los pacientes y el 50% afirma que, en ocasiones, su dolor es “tan horrible que desearía morirse”. Todo ello también tiene su reflejo en la esfera laboral. De acuerdo con este estudio, el 65% de los afectados tiene miedo a perder su empleo, una tercera parte se ha visto obligado a modificar el modo en que trabaja y una cifra similar ha tenido que reducir sus horas de trabajo. 

Falta de control

En gran medida, esta situación es el resultado de la falta de control del dolor. Así, explica el Dr. José Ramón González Escalada, secretario de la Sociedad Española del Dolor (SED), “el 95% de los pacientes con dolor declara sufrir dolor moderado a intenso a pesar del tratamiento que utiliza. En concreto, lo valoran con una puntuación de más de 4 en una escala donde 0 es ausencia de dolor y 10 el mayor dolor inimaginable. Asimismo, el 47% reporta un dolor que sitúan entre un nivel 8-10, es decir, un dolor intenso, y el 19% asegura sentir que está empeorando”.

En España se estima que más de 4 millones de personas padecen dolor crónico. Como recuerda el Dr. Alberto Camba, presidente de la SED, “este padecimiento tiene un elevado impacto en su vida, en sus familias y en la sociedad, pero más allá, y cómo ha puesto al descubierto este estudio, nos preocupa que todavía se siga aceptando el dolor como algo inevitable e intratable, del que no se puede salir. Los pacientes tienen que saber que una parte importante del dolor se puede controlar“.

Contra la resignación

“Los afectados tienen que saber que se puede romper con la cadena del dolor y que no debemos asumir el dolor como algo normal”, insiste Dositeo Méndez, presidente de la Asociación del Dolor Neuropático (ADONE). Dositeo es un ejemplo de cómo el dolor crónico puede cambiar una vida: “Muchos de nosotros llevamos más de 30 años padeciendo dolor, sintiéndonos sin salida cuando siempre hay una solución“.

Con este mensaje, y como respuesta a los resultados de esta encuesta internacional, la SED y Mundipharma han puesto en marcha en España la campaña Pain STORY, en la que son los propios pacientes los que ponen voz, imagen y papel a su dolor y muestran sus sentimientos personales, sus inquietudes y sus decepciones.

Epidemia silenciosa

Como apunta el presidente de la SED, “esta epidemia silenciosa no ha recibido en toda Europa la atención que debería, ni por parte de los propios profesionales de la salud ni de las autoridades sanitarias, de forma que es urgente responder de forma coordinada a las necesidades y demandas de este colectivo de pacientes”.

Entre las principales medidas necesarias, el Dr. Camba destaca “la mayor formación e información de los profesionales sanitarios en el reconocimiento, valoración y tratamiento del dolor crónico y en favorecer el acceso de los afectados a los tratamientos en las unidadades del dolor“. En nuestro país hay más de 180 de estas unidades.

En este sentido, y como destaca José Ramón Cisneros, de Mundipharma, “la campaña PainSTORY es una llamada de atención sobre la carga que el dolor representa para los millones de pacientes que lo padecen. Lo que hemos pretendido es abrir una ventana para que se les pueda escuchar. En la web PainSTORY, los afectados pueden acceder a información general sobre el dolor, los test y las pruebas que se realizan para detectarlo o, incluso, a un cuestionario que pueden utilizar en la consulta con el médico. Lo que todos pretendemos con esta iniciativa es rebelarnos contra el dolor”.

Piedra angular

En el capítulo del tratamiento analgésico, el estudio PainSTORY detectó algunas diferencias entre España y el resto de países europeos. En Europa, una media del 43% de los pacientes se tratan con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), mientras que en España este porcentaje sube hasta el 64%. Por el contrario, el 12% de los pacientes europeos usan opioides mayores, por sólo un 5% de los españoles.

Para la Dra. María Dolores Rodrigo, coordinadora del Grupo de Opioides de la SED, “estas diferencias pueden venir por la percepción de que los AINE son fármacos que tienen poco riesgo, al contrario de lo que se piensa de los opioides. Sin embargo, nuestra experiencia nos dice que los opioides son fármacos eficaces y seguros, siendo la piedra angular en el tratamiento del dolor crónico intenso“.

La encuesta PainSTORY se llevó a cabo en 13 países europeos, entre ellos España, y contó con la participación de 294 pacientes.

Folleto de la Campaña PainSTORY

Monografia del estudio PainSTORY