La disfunción eréctil afecta a millones de hombres, pero sigue siendo un problema del que cuesta hablar. La vergüenza, los prejuicios y la falsa creencia de que forma parte del envejecimiento hacen que muchos retrasen la consulta médica durante años. De hecho, un nuevo estudio presentado en el 28.º Congreso Mundial de la Sociedad Internacional de Tratamiento Médico con Ondas de Choque (ISMST) revela que los pacientes esperan casi cinco años desde la aparición de los primeros síntomas antes de pedir ayuda.
La investigación, presentada por Boston Medical, ha analizado la evolución clínica de 6.103 hombres con disfunción eréctil atendidos en sus clínicas de España, convirtiéndose en uno de los mayores estudios realizados hasta la fecha sobre esta patología en nuestro país. «Realizar un estudio de esta magnitud nos permite aportar información clínica relevante sobre una condición muy frecuente y conocer mejor el perfil de los pacientes para ofrecer tratamientos más adecuados», explica el doctor José Benítez, director médico de Boston Medical España.
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Uno de los hallazgos más relevantes del trabajo es la elevada presencia de factores de riesgo cardiovascular y metabólico entre los pacientes estudiados. El 74,8% presentaba sobrepeso u obesidad; el 39,6%, hipertensión arterial; el 33,2%, colesterol elevado; el 23,6%, diabetes; y el 5,3% tenía enfermedad coronaria.
Estos datos refuerzan la idea de que la disfunción eréctil no siempre constituye un problema exclusivamente sexual, sino que puede ser uno de los primeros síntomas de enfermedades cardiovasculares o metabólicas aún no diagnosticadas. «Consultar por dificultades de erección también puede ser una oportunidad para detectar otros problemas de salud. Por eso realizamos un diagnóstico exhaustivo antes de definir el tratamiento», señala Benítez.
Un retraso que puede tener consecuencias
Los participantes del estudio tenían una edad media cercana a los 60 años. Sin embargo, el dato que más preocupa a los especialistas es el tiempo transcurrido entre la aparición de los síntomas y la primera consulta médica. Esperar casi cinco años puede retrasar el diagnóstico de patologías como la hipertensión, la diabetes o la enfermedad cardiovascular, cuya detección precoz resulta fundamental para prevenir complicaciones.
Los expertos insisten en que normalizar la disfunción eréctil o atribuirla únicamente a la edad puede hacer perder una oportunidad para identificar problemas de salud de mayor gravedad. Y destacan que el principal mensaje del estudio va más allá de las distintas opciones terapéuticas. Para los especialistas, la clave sigue siendo consultar en cuanto aparecen los primeros síntomas.
La disfunción eréctil puede convertirse en una puerta de entrada para diagnosticar enfermedades cardiovasculares y metabólicas en fases iniciales, cuando todavía es posible intervenir de forma precoz.