Hay enfermedades que dejan huella mucho después de que desaparezcan sus síntomas visibles. En algunos casos, incluso llegan a alterar el rumbo de una vida. Eso fue lo que le ocurrió al poeta Vicente Aleixandre cuando, poco después de recibir el Premio Nobel de Literatura en 1977, sufrió un herpes zóster que afectó gravemente a uno de sus ojos y le impidió escribir durante años.
Partiendo de esta historia poco conocida, GSK ha puesto en marcha la iniciativa El poema que nunca se escribió, una campaña que utiliza la literatura y la memoria cultural para acercar a la población la realidad del herpes zóster y de sus posibles complicaciones. La acción cuenta con la colaboración del poeta, novelista y ensayista Antonio Colinas, Premio Nacional de Literatura, y también discípulo y amigo cercano de Aleixandre, quien ha compuesto un poema inspirado en aquel episodio que marcó la vida del escritor sevillano.
Para Colinas, participar en el proyecto ha supuesto una forma de recordar a quien fue su maestro durante dos décadas. «Mi colaboración en este proyecto responde a razones muy entrañables, como la de escribir sobre el que fuera mi maestro y amigo durante veinte años. Esto me permitió contar no solo con su magisterio literario sino a la vez estar cerca de momentos suyos muy decisivos, como el de la dura prueba que supuso esta enfermedad vírica que precisamente padeció en los días que siguieron a la concesión de su Premio Nobel», ha señalado el escritor.
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Consecuencias de la enfermedad
Aunque popularmente se conoce como ‘culebrilla’, el herpes zóster sigue siendo una enfermedad relativamente desconocida para buena parte de la población. Está provocado por la reactivación del virus de la varicela-zóster, el mismo que causa la varicela durante la infancia. Una vez superada esta infección, el virus permanece latente en el organismo durante décadas y puede reactivarse en cualquier momento de la vida, especialmente cuando el sistema inmunitario se debilita.
Los datos muestran que el fenómeno es mucho más frecuente de lo que suele pensarse. Más del 90% de la población adulta española ha pasado la varicela y, por tanto, es susceptible de desarrollar herpes zóster. Además, se estima que una de cada tres personas de entre 50 y 90 años sufrirá esta enfermedad a lo largo de su vida. La probabilidad aumenta con la edad, hasta el punto de que, a los 85 años, el riesgo se aproxima a una de cada dos personas.
Más allá de la erupción cutánea
Aunque la imagen más conocida del herpes zóster es la aparición de una erupción dolorosa en forma de ampollas agrupadas, los especialistas recuerdan que sus consecuencias pueden ir mucho más allá de las lesiones cutáneas. La complicación más frecuente es la neuralgia postherpética, un dolor persistente que puede mantenerse durante meses o incluso años después de que la erupción haya desaparecido.
Este dolor suele describirse como quemazón, descargas eléctricas o una sensibilidad extrema al roce de la ropa o al contacto con el aire, y puede afectar de forma muy significativa al sueño, al estado de ánimo y a las relaciones sociales de quienes lo padecen.
Sin embargo, existen otras complicaciones menos conocidas que también pueden tener un gran impacto sobre la calidad de vida, como la afectación oftálmica que padeció Vicente Aleixandre. Según explica José Manuel Benítez del Castillo, presidente de la Sociedad Española de Oftalmología, cuando el virus afecta a determinadas estructuras oculares pueden aparecer desde síntomas leves, como irritación o enrojecimiento, hasta complicaciones severas que afectan a la visión.
Por ello, los especialistas recomiendan consultar de forma precoz ante síntomas como dolor alrededor de los ojos, erupciones faciales o alteraciones visuales, ya que una atención temprana puede reducir el riesgo de secuelas permanentes.
Literatura para sensibilizar
La campaña busca precisamente acercar estas realidades a la ciudadanía desde una perspectiva diferente. El resultado es un poema que recupera simbólicamente aquellas palabras que nunca llegaron a escribirse debido a las consecuencias del herpes zóster. El texto está expuesto en la estación de metro Vicente Aleixandre de Madrid, y también puede leerse en la web de la campaña.
Además, el divulgador literario Néstor López Baruque también se ha unido a la iniciativa impulsando un concurso de relatos en Instagram, que invita a los participantes a crear nuevos versos sobre el herpes zóster y recuperar las líneas que la enfermedad silenció. Todos aquellos interesados en participar pueden hacerlo antes del 3 de julio. Las bases están disponibles en el siguiente enlace.