Más de un millón de personas donaron sangre y plasma en España durante 2025, un gesto solidario que permitió atender miles de intervenciones quirúrgicas, tratamientos contra el cáncer, trasplantes y otras situaciones clínicas complejas. Sin embargo, el número de donantes continúa descendiendo. Según los datos difundidos por el Ministerio de Sanidad con motivo del Día Mundial del Donante de Sangre, el pasado año se registraron 1.070.169 donantes, un 2,8% menos que en 2024.

Gracias a su compromiso fue posible realizar 1.662.035 donaciones de sangre y sus componentes, una cifra que también supone un ligero descenso, cercano al 1%, respecto al año anterior.

Para las organizaciones de pacientes, estos datos reflejan tanto la fortaleza de la solidaridad ciudadana como la necesidad de seguir impulsando campañas de sensibilización que garanticen el relevo generacional de los donantes y permitan responder a una demanda asistencial cada vez mayor.

Desde el Ministerio de Sanidad recuerdan que las donaciones son esenciales para garantizar el funcionamiento diario del sistema sanitario. La sangre y sus componentes resultan imprescindibles en procedimientos tan diversos como las intervenciones quirúrgicas, los tratamientos oncológicos, las urgencias médicas, los trasplantes o las complicaciones obstétricas. Además, el plasma obtenido de estas donaciones permite elaborar medicamentos fundamentales para numerosas personas con enfermedades crónicas y patologías complejas.

La cartera sanitaria subraya que, en un contexto marcado por crisis sanitarias, conflictos bélicos y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, disponer de reservas suficientes de sangre se ha convertido en una prioridad estratégica.

Aumenta la obtención de plasma

Aunque el número global de donantes ha descendido, la obtención de plasma continúa creciendo. Durante 2025 se recogieron 478.229 litros de plasma, lo que representa un incremento del 1,32% respecto al año anterior. Del total obtenido, 67.551 litros procedieron de plasmaféresis, una técnica específica que permite extraer únicamente el plasma y devolver al donante el resto de los componentes sanguíneos. A lo largo del año se realizaron 108.304 procedimientos de plasmaféresis.

El sistema español de donación se sustenta en un principio que las asociaciones de pacientes y las autoridades sanitarias consideran irrenunciable: la donación voluntaria, altruista y no remunerada. Según Sanidad, este modelo garantiza la seguridad de los productos sanguíneos, favorece la equidad entre pacientes y contribuye a la sostenibilidad del sistema.

Reducir la dependencia exterior

Sanidad destaca que uno de los principales retos actuales es aumentar la disponibilidad de plasma para reducir la dependencia de otros países en la fabricación de medicamentos plasmáticos. Estos tratamientos son esenciales para pacientes con inmunodeficiencias, trastornos de la coagulación y otras enfermedades que requieren terapias derivadas del plasma humano.

Aunque España ha avanzado en los últimos años en este ámbito, el Ministerio reconoce que todavía es necesario captar más donantes para garantizar la autosuficiencia y asegurar el acceso equitativo a estos tratamientos.