La Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (Fenaer) ha alertado de las importantes desigualdades que siguen existiendo en España tanto en el diagnóstico como en el acceso a tratamientos avanzados para el asma, especialmente en los casos más graves. La organización denuncia que el lugar de residencia continúa condicionando la posibilidad de acceder a unidades especializadas y a terapias innovadoras, pese a los avances registrados en los últimos años.
Según advierten desde la federación, los pacientes con asma grave no controlada son quienes sufren con más intensidad esta falta de equidad territorial. La disponibilidad de unidades específicas, la rapidez en la derivación y el acceso a tratamientos biológicos varían notablemente entre comunidades autónomas e incluso entre distintas áreas sanitarias. “El acceso a los tratamientos más innovadores no es homogéneo y depende en parte del lugar donde viva el paciente. Esto no debería ocurrir en un sistema sanitario que aspira a la equidad”, señala Mariano Pastor, presidente de Fenaer.
Los tratamientos biológicos han supuesto un cambio importante en el manejo del asma grave, una forma de la enfermedad que afecta aproximadamente al 10% de los pacientes asmáticos. Estos fármacos han demostrado reducir las crisis, disminuir la necesidad de corticoides y mejorar de forma significativa la calidad de vida. Sin embargo, desde Fenaer denuncian que su acceso continúa siendo desigual. A ello se suma la falta de homogeneidad en los criterios de derivación a unidades especializadas y la escasa coordinación entre niveles asistenciales, factores que repercuten directamente en el seguimiento clínico y en el control de la enfermedad.
Un problema infradiagnosticado
El asma afecta en España a entre un 5% y un 10% de la población, según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica. Pese a ello, continúa siendo una enfermedad infradiagnosticada y, en muchos casos, infravalorada. Diversos estudios apuntan a que hasta el 73% de las personas con asma podrían desconocer que padecen la enfermedad. Esto implica que miles de pacientes conviven con síntomas respiratorios sin tratamiento adecuado y sin adoptar medidas básicas que podrían mejorar notablemente su calidad de vida. “Una enfermedad sin diagnóstico es una enfermedad sin tratamiento. Eso se traduce en síntomas evitables, crisis evitables y visitas a urgencias evitables”, subraya Pastor.
Ante esta situación, Fenaer reclama reforzar el diagnóstico precoz mediante protocolos más sistemáticos en Atención Primaria, impulsando pruebas como la espirometría para detectar antes la enfermedad y evitar complicaciones. Además, la organización pide:
- Garantizar el acceso equitativo a tratamientos avanzados en todo el territorio
- Establecer criterios homogéneos de derivación a unidades especializadas
- Mejorar la visibilidad y accesibilidad de las Unidades de Asma Grave
- Impulsar la educación sanitaria desde el momento del diagnóstico
La federación también ha puesto el foco en la necesidad de mejorar la información disponible para los pacientes, especialmente en las primeras fases tras el diagnóstico. En este contexto, Fenaer ha puesto en marcha la campaña “Vivir con asma no es un límite”, acompañada de una guía práctica dirigida a pacientes recién diagnosticados, familiares y cuidadores. “El problema no es la falta de soluciones, porque existen tratamientos eficaces. El verdadero problema es que no todas las personas pueden acceder a ellos en igualdad de condiciones”, concluye Mariano Pastor.