La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha puesto en marcha el Año SEPAR de la Vía Aérea 2026-2027, una iniciativa que quiere impulsar el diagnóstico precoz y un abordaje conjunto del asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las bronquiectasias. Las tres son enfermedades respiratorias crónicas frecuentes que pueden coexistir en una misma persona y que, según la sociedad científica, necesitan una atención más coordinada entre atención primaria, neumología y otras especialidades.

Bajo el lema Escucha tu respiración, el programa pretende llamar también la atención de la población sobre síntomas que con frecuencia se normalizan o se atribuyen a otras causas, como la tos persistente, la falta de aire, la producción de mucosidad o las infecciones respiratorias recurrentes. Uno de los datos que explican la dimensión del problema es que el 51% de las personas con síntomas respiratorios persistentes no consulta con un profesional sanitario.

Sin diagnosticar

Las enfermedades de la vía aérea constituyen uno de los principales motivos de consulta tanto en atención primaria como en neumología. Según los datos recogidos por SEPAR, el 12,1% de la población española padece EPOC, el 7% tiene asma y el 3,6% presenta bronquiectasias.

A pesar de esta elevada frecuencia, una parte importante de las personas afectadas todavía no sabe que tiene una enfermedad respiratoria. El infradiagnóstico alcanza al 78% de los casos de EPOC y oscila entre el 20% y el 70% en el asma. En las bronquiectasias también persisten dificultades para llegar al diagnóstico, relacionadas, entre otros factores, con el uso insuficiente de determinadas pruebas de imagen.

Para la doctora Patricia Sobradillo, coordinadora del Año SEPAR de la Vía Aérea 2026-2027, es necesario cambiar la forma de entender estas enfermedades. «No podemos seguir viendo el asma, la EPOC y las bronquiectasias como compartimentos estancos. La vía aérea es una unidad funcional y, por eso, nuestros pacientes necesitan una atención integrada, coordinada y basada en el diagnóstico precoz», señala.

Detección de síntomas

La iniciativa pondrá en marcha acciones de sensibilización para que las personas reconozcan los síntomas respiratorios que deberían llevarlas a consultar con un profesional sanitario. La intención es favorecer que el diagnóstico y el tratamiento comiencen antes y evitar que la enfermedad avance durante años sin ser identificada.

Esta detección temprana también resulta relevante porque las tres patologías generan una considerable utilización de recursos sanitarios. La EPOC supone un coste estimado de 38.600 millones de euros al año en la Unión Europea, mientras que el asma representa alrededor de 19.000 millones de euros anuales en costes sanitarios y sociales. En el caso de las bronquiectasias, el gasto medio se sitúa en unos 4.000 euros por paciente y año.

Otro de los objetivos del Año SEPAR de la Vía Aérea es mejorar la coordinación entre atención primaria y neumología y establecer criterios y protocolos comunes para las distintas enfermedades.

Más formación

SEPAR quiere reforzar especialmente la formación de los médicos de familia, por su papel como primer punto de contacto cuando aparecen síntomas respiratorios. También plantea una mayor implicación de las farmacias comunitarias en la detección precoz de posibles casos y una colaboración más estrecha con otras especialidades que participan en el seguimiento de estos pacientes.

El proyecto contempla asimismo avanzar hacia una atención más personalizada, teniendo en cuenta los diferentes perfiles de pacientes y las nuevas terapias biológicas disponibles. A ello se sumarán acciones destinadas a mejorar la educación sanitaria y el empoderamiento de las personas con enfermedades de la vía aérea para que participen de forma más activa en el cuidado de su salud.