El cáncer de pulmón continúa siendo el tumor que más muertes provoca en España. En gran parte de los casos se diagnostica cuando la enfermedad ya se encuentra en fases avanzadas, lo que limita las posibilidades de tratamiento y reduce significativamente la supervivencia. Sin embargo, la investigación y la llegada de nuevas terapias están cambiando el pronóstico de muchos pacientes. El siguiente gran reto, defiende Bernard Gaspar, presidente de la Asociación Española de Afectados por el Cáncer de Pulmón (AEACaP), es conseguir que el diagnóstico llegue antes.

En esta píldora de vídeo, Gaspar pone el foco en la necesidad de implantar programas de cribado para las personas con mayor riesgo y reforzar las estrategias de prevención, convencido de que ambas medidas pueden salvar miles de vidas.

Más supervivencia gracias a la innovación

Aunque el cáncer de pulmón mantiene una elevada mortalidad, el presidente de AEACaP destaca que el panorama ha cambiado de forma notable en los últimos años gracias a los avances científicos. «El cáncer de pulmón sigue teniendo una alta tasa de mortalidad, pero con la investigación y las nuevas terapias la supervivencia ha aumentado de forma muy importante», explica. Estos avances no solo están permitiendo que más pacientes vivan más tiempo, sino también que lo hagan con una mejor calidad de vida.

Para la asociación, el principal desafío sigue siendo el diagnóstico precoz. Gaspar recuerda que la mayoría de los tumores pulmonares se detectan cuando la enfermedad ya está muy avanzada, lo que reduce considerablemente las opciones terapéuticas. Por ello, reclama actuar en dos frentes: la prevención primaria y la prevención secundaria.

Sin embargo, el presidente de AEACaP considera que la medida con mayor capacidad para reducir la mortalidad es la implantación de programas de cribado dirigidos a personas con alto riesgo. «Queremos el cribado porque sabemos que con este tipo de prevención salvamos vidas», afirma. Según explica, detectar la enfermedad en fases iniciales podría cambiar radicalmente el pronóstico de los pacientes. «En lugar de una supervivencia del 20%, podríamos estar hablando de cifras entre el 50% y el 60%», destaca.

Reforzar la lucha contra el tabaquismo

Otro de los objetivos prioritarios de la asociación pasa por seguir reduciendo el consumo de tabaco, principal factor de riesgo del cáncer de pulmón. Para ello, Bernard Gaspar apuesta por endurecer la legislación y reforzar las medidas de control sobre la industria tabaquera. El objetivo, explica, es reducir el número de personas que se inician en el consumo de tabaco y disminuir la incidencia de una enfermedad que sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer.

Desde AEACaP insisten en que la combinación de investigación, diagnóstico precoz, cribado y prevención constituye la estrategia más eficaz para cambiar el futuro de los pacientes con cáncer de pulmón y seguir aumentando la supervivencia en los próximos años.