Las terapias CAR-T han supuesto una auténtica revolución para pacientes con enfermedades graves que hasta hace pocos años contaban con opciones terapéuticas muy limitadas. Pero su impacto va más allá de los resultados clínicos. Según explica Fermín Sánchez Guijo, catedrático de Medicina de la Universidad de Salamanca y jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca, estas terapias han impulsado un profundo cambio en el sistema sanitario español, movilizando a investigadores, clínicos, gestores hospitalarios, sociedades científicas y administraciones paraconstruir un modelo capaz de incorporar la medicina más innovadora garantizando la equidad en el acceso.

En esta píldora de vídeo, el especialista hace balance de los avances logrados desde la puesta en marcha del Plan Nacional de Terapias Avanzadas y analiza los retos que afrontará el sistema sanitario ante la llegada de nuevas generaciones de tratamientos basados en células y genes.

El impulso de las terapias CAR-T

Estas terapias consisten en modificar genéticamente células del propio paciente para que sean capaces de reconocer y destruir células tumorales. Su llegada ha supuesto una nueva esperanza para personas con determinados cánceres hematológicos, especialmente cuando otros tratamientos han dejado de ser eficaces.

Aunque España ya contaba con experiencia previa en terapias avanzadas, el doctor Sánchez Guijo considera que la irrupción de las CAR-T a partir de 2019 marcó un punto de inflexión. “Las terapias CAR-T han creado un impulso global muy importante porque han atraído el interés no solo de los investigadores, sino también de los clínicos, de los gestores hospitalarios, de las sociedades científicas y de la sociedad en general”, explica.

Más allá de la innovación, el especialista insiste en que uno de los grandes objetivos debe ser garantizar que todos los pacientes tengan las mismas oportunidades de beneficiarse de estos avances, independientemente de su lugar de residencia. Así, uno de los principales logros alcanzados en España que destaca el experto es la creación de una red asistencial capaz de garantizar que estos tratamientos lleguen a los pacientes que los necesitan. Es decir, se trata de un sistema organizado para el acceso, la evaluación y la administración de las terapias CAR-T, fruto del trabajo desarrollado en los últimos años a través del Plan Nacional de Terapias Avanzadas. Este modelo, renovado en julio de 2025, está permitiendo coordinar centros especializados, profesionales sanitarios y procedimientos asistenciales complejos para ofrecer una atención homogénea en todo el territorio.